Foros

Debatir, compartir, aprender
Avisos
Vaciar todo

Nueva reflexión

29 Respuestas
1 Usuarios
0 Reacciones
1,863 Visitas
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Estimado Alfredo:

Me sorprende la virulencia y amargura de tu mensaje. No se me alcanzan tus razones, pero en fin...

Te matizo que en mi mensaje decía que el corzo aparecía en muchos montes de España como una especie nueva para el cazador medio. Eso es una verdad incuestionable. Los cazadores pudientes sabían ya del corzo, y muchos humildes también. Te sorprendería ver quienes son socios de la ACE. De todos modos dan fe de que nuestro afán se centra en el cazador medio la gran cantidad de gente que acude a las charlas que impartimos por toda España (por cierto, en la mayor parte sin cobrar ni un euro).

Sobre lo que dices de los arrendamientos, olvidas que no en toda España las cosas son como en tu pueblo. No en toda España hay arrendamientos ni se vende la caza en porciones, afortunadamente. Que ese sistema es un inconveniente se ha dicho ya a las administraciones, y no sólo eso, sino que se participó en alguna reunión y se generaron documentos que causaron el desencuentro con alguna administración regional por nuestro punto de vista. La aCE no puede nio se plantea intervenir en los mercados porque sencillamente no puede.

Algunos miembros de la ACE hemos escrito artículos o libros que no son sino fruto de nuestra experiencia como gestores y/o cazadores. Otros han hecho sus tesis doctorales y trabajos de investigación también por sus conocimientos, esfuerzos personales. La ACE, si acaso, se ha enriquecido con sus aportaciones. En referencia a los libros sus tiradas han sido tan escuetas que hace incluso difícil poder utilizar los textos como citas ya que al lector le costará poder cotejarlo.

Sobre que la ACE no ha generado documentos técnicos etc. otra vez eres parcial. Basta darse una vuelta por la zona de descargas y ver los documentos. Pero a mayor abundamiento nos honran con su confianza algunos estudiantes de biología e ingenierias forestales y de montes que o bien nos han pedido documentación, consejos o incluso les hemos dirigido alguno de nosotros los trabajos de fin de carrera. Igualmente algunas empresas y gestores que nos han consultado sobre la elaboración de planes de caza pueden dar fe de que se le han enviado ejemplo y esquemas que pensamos pueden ser de aplicación. Además en los años 2000 y en el 2002 celebramos reuniones técnicas sobre métodos de censo, gestión sanidad, etc.

Hemos desarrollado fichas ad hoc para la recogida de datos para el censo y para datos biométricos. Cada año recibimos algunos cientos de estas fichas. Distintas universidades y el IREC han usado sus datos para trabajos de distinta índole.

Sobre estimación de capacidad de acogida en su momento publicitamos el único trabajo existente, no sólo en España sino en toda Europa que yo conozca. Lo hizo la Junta de Andalucía y se regaló a los socios que acudieron a la Asamblea de Jerez. Está disponible en formato pdf en el site de la Junta. En el próximo Boletín publicamos un trabajo de Alex Vega, amigo de la ACE y pupilo de Eduardo Briones sobre cómo estimar la capacidad de acogida de un monte para el corzo.

Somos conscientes de que hay mucho por hacer, que lo que hacemos es muy mejorable. Quizás yo sea muy condescendiente con esta entidad y con sus miembros, en especial con los de la Junta Directiva, pero ten presente que trabajamos de forma voluntaria y altruista. Algunos ni siquiera son cazadores (al menos 3 personas de la actual junta no han dado caza a ningún corzo) y otros muchos no hemos cazado ningún animal medallable nunca, ni nos preocupa lo más mínimo.

Siempre he afirmado que cualquier contribución, incluso las críticas, son bienvenidas ya que el conocimiento a menudo se demuestra ha provenido de los lugares más insospechados.

Saludos.

Gerardo Pajares



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Señor Segovia.

Me parece muy bien su opinión, pero yo tengo la mía. Por otro lado entiendo que se ponga así, dado que he criticado su labor abiertamente.

Sobre las preguntas que me hace, siento no querer darle respuesta explícita (muchas de ellas ya se las he respondido en mi anterior post, pero usted no ha sabido captarlo). Al menos no hasta que usted haga lo propio y me responda las anteriores mías y que, por motivos que no me interesan pero me imagino, ha decidido ignorar.

De todos modos, entiendo que se sienta aludido, pero mi mensaje iba dirigido a Gerardo Pajares, no a usted.

Repito, lea con más atención y sus preguntas se habrán contestado solas.

Su actitud y su tono, por cierto, (en cuanto se critica es fácil caer en la demagogia de llamar ignorante al contrario) no hace más que evidenciar la rotura que comento entre la "élite corcera" y el cazador corriente y moliente.

Un saludo.
Alfredo Elvira Serrano.
Cazador arrendado.
Técnico cualificado pero que trabaja fuera del campo cinegético.
Escritor de foros no para dar por culo, sino para expresar opiniones (aunque a los interesados les siente mal).

P.D.: Para andar por carretera, hombre, cómprese un coche de carretera. Ahorrará combustible, irá más cómodo, y contaminará menos.



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Estimado Sr. Elvira:
1º.- Como yo he sido el primero en no ser contestado, me creo en el derecho de no contestar a nada que me pueda preguntar Ud. en lo sucesivo. Ya no pienso perder más el tiempo con Ud.
2º.- El mensaje iría dirigido a Gerardo, pero como se estaba aludiendo a la ACE, me he permitido contestarle, porque soy miembro de ella y me molesta que la critique quien no tiene ni idea de lo que dice. Si le importuna le ruego que mantenga sus conversaciones privadas con Gerardo fuera de este foro. Si dice lo que dice en abierto y en público, atengase a las consecuencias, y comprenda que intente descargar a Gerardo de las muchas obligaciones que tiene al frente de la ACE.
3º.- Yo no he llamado ingnorante a nadie refiriéndome a sus conocimientos sobre corzos, lo he llamado en cuanto a sus conocimientos de las actividades y fines de la ACE. Ahí si que me reitero y digo que Ud. no sabe nada.
4º.- Para andar por carretera tengo otro coche más cómodo, que consume menos y contamina menos también.
Saludos.
Santiago Segovia Pérez



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Aunque esta conversación se ha desvirtuado, se inició y ha transcurrido toda ella sobre la oportunidad de legislar en contra de calendarios de caza tan largos y prolijos en jornadas de caza.
Los españoles tenemos una suerte de dualidad en nuestra personalidad que a veces es difícil de entender. SI nos prohíben, controlan, limitan y coartan nos enfadamos. Pero en cuanto vemos algo que no nos gusta queremos que venga papa Estado y limite, controle, etc.
Estamos hablando de casos concretos y particulares de abusos en cotos de caza. Pero eso no es la generalidad. Y no se puede legislar pensando en los casos especiales. No se puede prohibir a todos porque haya unos pocos que no cumplan. Y tampoco hemos de olvidar que el resposnable de lo que ocurre en un coto es su titular, no la administración.
Voy a poner un ejemplo muy gráfico de lo que aquí se está solicitando.
Imaginemos una familia en la que la mujer se dedica a distraer parte de la economía en la compra de unos trapitos. Esto tiene su solución compartida en la normal relación matrimonial, y se puede solucionar de muchas maneras distintas incluyendo en el extremo el divorcio, al que tienen derecho ambos conyuges. Lo que sería un disparate es pretender que la administración tome parte en la resolución de un problema que es meramente privado, sacando una ley que prohiba la sisa matrimonial. El Código Civil regula estas relaciones, pero sería de locos intentar que se contemplasen los problemas privados de cada matrimonio, y se exigiese la acción correspondiente por parte de la administración.
He puesto el ejemplo de la mujer pero también podría hablar del hombre que hace lo propio para avituallarse de material y equipo de caza.
Pues eso es lo de los cotos. Si hay golfos y escopeteros, quitense de enmedio, echense del coto, denunciense y si echarlos no es posible porque son la mayoría, lo mejor es borrarse de ese coto. Y a los demás que nos dejen tranquilos ejercer nuestros derechos en libertad.
Saludos.
Santiago Segovia Pérez



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Aquí el primero en no ser contestado es el que planteó el tema inicial, dado que se le respondió con una cuestión que nada tenía que ver: la caza menor. Se hablaba de la excesiva extensión en días de semana cazables de la desveda del corzo y se le respondió que somos malos pero otros son peores.

No me importuna que me responda usted, sino que el interlocutor para el que va dirigido el mensaje no lo hiciera, cosa para la cual tiene todavía tiempo antes de que yo considere que no le interesa responder.

Yo no sé nada de la ACE, en eso le doy toda la razón. Eso evidencia que la ACE no llega a la gente (al menos a aquellos que no somos socios de ella). Cuestiono abiertamente su labor (que no sus fines) por considerarla alejada de toda aplicabilidad debido a su ignorancia de los problemas reales y su mirar para otro lado de los problemas que acucian realmente al corzo, como vuelve a evidenciar tristemente su último mensaje, citando que son problemas particulares (casi domiciliarios) lo que atosiga a gran parte de los acotados y se está convirtiendo en un peligro para las poblaciones.

Seguramente, repito, en las zonas donde ustedes cacen haya bonanza y prosperidad, pero han dejado demostrado que no les interesa asomar la jeta fuera de ahí para no ver el problema. Sus islas serán el día de mañana las fuentes que repoblarán nuestros desmanes, no lo olviden. Aunque sus islas ocupen media reserva del Sonsaz, pongo por caso. Y también serán los destinos de los furtivos que hayan esquilmado los alrededores, tampoco lo olviden.

Los problemas no se solucionan borrándose de un coto, se solucionan resolviendo, diciendo lo que está mal e intentando solucionarlo.

Lo dicho, viven ustedes en el limbo de los dioses, lo que no se justifica en ningún modo desde el lado científico. Nadie gestiona ni quiere gestionar en el mundo real que pisamos los cazadores, y nadie puede tener herramientas para hacerlo en un sector donde los arriendos duran lo que duran.

Ninguno de ustedes ha criticado abiertamente el actual sistema, porque les beneficia.

Un saludo.

P.D.: Me importa tan poco en este tema la bibliografía de la gestión de la perdiz como los asuntos maritales de sisa y llegar a fin de mes. Centrémonos un poco, por favor.



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Estimado Jaime:

Antes de nada, decirte que no hay caras ocultas por aquí. Ahí está mi nombre y creo que en muchos foros de caza siempre he dado la cara (en Club de Caza escribía como "Flanagan "el Verde"", pero ya no lo hago por motivos de sobra conocidos que no vienen al caso.). Y nunca me he acobardado a la hora de pedir perdón por mis muchas equivocaciones o de reiterarme en las opiniones que creía ciertas.

Con algunas de estas medidas se mejoraría la situación del corzo (por empezar por algo, dado que no se puede resumir tanto).

1.- Alargar las duraciones de los contratos de arrendamiento para cotos con caza de corzo recogida en sus Planes Técnicos. Al menos, establecer derecho de tanteo y retracto para el arrendatario actual.

2.- Volver a implantar los cuartelillos en las zonas rurales, sobre todo en... bueno, me callo el pueblo no sea que a alguno se le pongan las orejas rojas (lo dudo).

3.- Implantar un sistema de revisiones por parte de las administraciones de las estimaciones poblacionales de los Planes Técnicos previos a su aprobación, con cumplimiento de un contenido mínimo previamente fijado por ley (esto último como en el caso de Castilla y León, pero cumpliéndose realmente) y fijar de antemano las titulaciones que son suficientes para su firma (eliminar de una vez lo de "técnico cualificado", que parece que cualquiera puede firmar de todo). Establecer una revisión de la marcha del Plan al menos una vez en la mitad del período de vigencia. Todo ello por técnicos cualificados (si es que los hay) de las Administraciones autonómicas.

4.- Imposibilitar la caza en período de celo, y restringir el período de apertura postinvernal para reducir su extensión. Al menos exigir para la autorización durante ese período que en el coto exista presencia física de guardería durante los días de caza, con comunicación previa al cuartelillo de la zona.

5.- Complementar o sustituir el sistema de precintos con alguna otra medida que impida la picaresca actual. En este aspecto ninguno lo tenemos claro, es verdad. Pero sin la aplicación de la medida 2 es inútil cualquier mejora de la 5. Un sistema de toma de datos biométricos en centros de control comarcales en las 24 horas siguientes, mejorar la particularización de los propios precintos (en algunos sitios no están particularizados), o, si nada mejor se puede aplicar, dar precintos con fechas de caza prefijadas (sé que es una restricción a la gestión, pero casi cualquier cosa es mejor que lo que hay actualmente).

6.- Permitir la caza de hembras en las zonas en que ahora no está permitida o, voy más lejos, dar permisos en las zonas en que, aún estándolo, no se cazan realmente por esa pijotería administrativa incomprensible.

7.- Prohibir (en las legislaciones autonómicas en que no está explícitamente prohibido) la caza en aguaderos o a menos de una distancia determinada de ellos.

8.- Prohibir la caza en rececho de más de un cazador el mismo día en el mismo acotado.

Ya sé que a nadie le gustan las prohibiciones, y se me va a decir que legislamos para los infractores en vez de para la gente decente, pero qué queréis, es mi opinión (visto lo visto que si legislamos para la gente decente y los supergestores esto se convierte en el coño de la Bernarda, con perdón).

Sé que la gente que piensa que todo está bien como está o los que, pensándolo, dicen que no es así (que hay muchos en esta página) tendrán motivos sobrados para criticar todas y cada una de estas medidas, pero, Jaime, es parte (sólo parte) de lo que se me ocurre. Si yo fuese gestor, entendería gran parte de estas medidas por el bien de la especie.

Repito que lo he escrito todo a vuelapluma y se me quedan muchas cosas en el tintero.

Saludos.

P.D.: Ahora te toca a tí: ¿Cambiarías algo o lo dejarías como está? (también entiendo tu libertad de respuesta).



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Estimado Tomás:

No quería decir que se acompañase de un guarda de la Administración sino de guardería propia de la finca o coto. Sobre lo de los cuartelillos, simplemente es clamor popular (poco clamor dada la situación poblacional de muchos pueblos) la indefensión ante robos y pillajes que se está teniendo en las zonas despobladas (no hablamos ya de furtivismo). Que nunca habían aparecido los Santos de la iglesia en las cunetas desde el 36 más que ahora (de verdad, es para verlo).

Sólo cuando los vecinos se quejan (ver este verano los pueblos de la sierra de Madrid) aumentan las dotaciones, pero es vergonzoso que se tenga que desplazar una patrulla desde la capital hasta más de 100 kilómetros para cualquier incidencia. En fin, cada uno cuenta la batalla según le va (a alguno le va muy bien con tan poca vigilancia, la verdad). Esto no resuelve el problema, pero mitiga la desprotección del ciudadano y el desparpajo que le están echando los furtivos últimamente. Furtivos de todoterreno y riflecito, no ya los de escopeta y postas (si es que quedan). ¿Medidas caras?. Según se mire lo que es caro. ¿Utópicas? Ni mucho menos (hace unos años era así, y no hablo de cuando Paco).

Sobre lo de no cazar más de dos por día, entiendo su postura, pero así evitaremos que armadas enteras (como en las monterías) se sitúen y blinden una ladera entera, última modalidad que se ha podido ver desde hace no mucho en nuestro terreno.

Y sobre lo de confiar en los cazadores, qué quiere que le diga: lo llevamos haciendo unos cuantos años y ha demostrado no dar resultado. ¿Idiosincrasia nacional?. Puede ser. Habría que empezar a limitar y restringir a ver cómo nos va, y yo soy el primero que no quiere limitar nada (me gusta la liberad), pero la libertad bien entendida (hasta los pies del vecino, no dentro de su casa).

Oliver, me alegro que comprendas en parte lo que digo, fruto de los desmanes que se ven en una de las zonas corceras más hermosas e importantes de España. Sobre lo de la concentración de días, lo que no puedes negar es que, por lo menos, lo haría más controlable (que no es poco).

Saludos.



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Le he pedido a Gerardo que cuelgue de la zona de descargas tres artículos míos aparecidos en el pasado y que tratan sobre algunas de las cuestiones que estamos tratando en esta sucesión de comunicados.
El primero de ellos analiza los problemas que existen por la disociación que existe entre quien suele vender y cobrar la caza -los ayuntamientos- y quien realmente la produce -los agricultores-.
El segundo analiza el problema que se crean con las subastas de aprovechamientos de caza, y se tocan temas que pueden perfectamente afectar a los contratos y acuerdos de caza más normales.
El tercero trata de analizar y buscar una solución a los desmanes que se producen con el empleo de los precintos, y se trata de dilucidar quien es el realmente responsable, viendo las posibilidades de evitar esta situación.
Saludos.
Santiago Segovia Pérez



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Los artículos están colocados en la carpeta Gestión y Conservación.

Gracias una vez más a Santiago Segovia.

Saludos

Gerardo Pajares



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Estimado Alfredo,
no te he respondido porque en los campos en los que os moveis soy un verdadero ignorante, y por eso no lo he hecho, ya que me he quedado alucinando leyendo vuestros post. ünicamente era eso un pensamiento inocente e ignorante y como estoy aquí para aprender, pues he preferido solo leer y no meterme en terrenos que desconozco.

Ya que únicamente he cazado desde niño en cotos de mi padre y llevo dos años intentandolo en otros lares, y lo único que he visto es que por ahí les dan caña a tope y no se respeta, generalmente ,nada ni a nadie.
Así que volveré al redil, como el hijo pródigo, haber si mi padre me pone el mejor cordero(corzo) del rebaño(coto).

Un abrazo para todos y permitidme en este tema en cuestión ser meramente un observador.

Gracias
Txema García



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Para que no os lieis se titulan:
AGRICULTURA Y CAZA
LAS SUBASTAS CINEGETICAS EN MONTES DE UTILIDAD PUBLICA
CORZOS, PRECINTOS Y PROBLEMAS



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

A mayor abundamiento de lo escrito por Santiago sobre la perversa relación entre propiedad, interés agro ganadero o selvícola, caza, arrendamiento, quisiera añadir una no menos perniciosa idea de que el coto es en sí mismo nada más que un espacio donde se autoriza la caza.

En no pocas ocasiones he tenido la percepción de que el cazador o cazadores -ya sea o sean arrendatarios, subarrendatarios, propietarios o fideicomisarios- interpretan que el coto es un plano físico en el que hay o puede haber animales (bichos) para ser cazados (muertos). Es más, en no pocas ocasiones la propia Administración responsable actúa de tal modo. Así, cada vez con más frecuencia, veo autorizaciones para soltar animales cautivos para ser muertos o para que intenten, a duras penas, prosperar en un espacio. A caso se les proporciona un pienso ya que en la mente del promotor no cabe, por lo visto, la idea de que caza es en realidad el subproducto, en forma de renta viva, de lo que el monte y el campo producen.

De este modo el coto se convierte en cancha. Se denosta si es para la caza de plástico y se reconoce, y hasta ensalza, si es ganadería bautizándola de gestión a la que no pocas veces se adorna con medallas y otros reconocimientos.

Esto, que así expuesto puede parecer reprobable, es y ha sido una constante desde los tiempos históricos en que la dinastía de los Austrias buscaron su solaz en arrear arcabuzazos a las bestias de caza, no dudando en domeñarlas y someterlas a fin de una captura sagura y abundante.

Esta filosofía ha calado profundamente en el español, hombre práctico donde los haya, más amante del ahora que del mañana. De este modo pagamos por la calidad de la cancha, no por su capacidad de acogida, de sus condiciones ambientales o paisajísticas, sino por la explotación inmediata de lo que hay, y en su caso de lo que podamos poner.

¿Por qué un ayuntamiento o un agricultor debe preocuparse de que mañana hay corzos? ¿Acaso le preocupa al que paga por explotar? ¿Y no hay múltiples ejemplos de la suelta de animales para su caza inmediata que han hecho prósperos a sus promotores? Esta idea está acendrada en la mente de la inmensa mayoría de los cazadores. Y en el caso del corzo no es distinto, pero tampoco en la mayor parte de las administraciones. Es más, tengo la percepción de que cuanto más al sur tanto más es así, quizás porque trabajar en otra línea sea ir contra marea, quizás porque al fin y a la postre qué es un funcionario frente al arrollador poder de grandes nombres de España que demuestran cada día su razón y su éxito en todas sus empresas.

No disculpo a la Administración ni a los cazadores, cualquiera que sea su condición, tan sólo digo que el modelo imperante es el que es y para combatirlo hay que poner razones, bajarse al ruedo y discutirlas.

Recientemente acudí a una difícil cita. Tenía que hablar de corzos, alimentación y cuerna y el escenario era la Baja Andalucía donde está no sólo aceptado que hayq ue poner comederos para que haya corzos, sino que la propia Estación de Referencia del Corzo Andaluz, propiedad de la Junta de Andalucía, sigue este patrón. Pues bien, en la reunión hice una exposición razonada de lo que efectivamente hace la alimentación artificial del corzo. Su impacto real sobre la cuerna (ninguno), sobre la reproducción, sobre la sanidad y sobre la economía del propietario (esto es evidentemente lo de menos), y dí mis razones de qué es lo que sí debe hacerse y no se hace, cual es cuidar la sucesión forestal, ajustar la carga -allí sí se sabe cómo valorar la capacidad de acogida-. Les conté que es necesario cazar corzas y crías -lo que me convierte de facto en un apóstata (debo decir que en todo momento el trato fue cariñoso, afable y extremadamente educado). En definitiva conté mi verdad, lo que sé bien por vivido o por estudiado, y agradecí la oportunidad que se me brindó para poder hacerlo leal y sinceramente.

¿Qué quiero decir con esto? Pues que a los que nos "ha nacido la conciencia" tenemos el deber de dar fe de que hay otra ruta para manejar los asuntos de la caza -insisto una vez más que el corzo es sólo un icono- y debemos hacerlo con firmeza pero con elegancia. Mi madre me enseñó que se hace más con una gota de miel que con un jarro de hiel.

Saludos

Gerardo Pajares



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Acabo de leer los artículos colgados en descargas y me parecen interesantes.

No obstante, sigo pensando que no basta con el conocimiento de un problema para solucionarlo, sino que hay que solucionarlo.

Seguimos refugiándonos en que las cosas se hacen mal, pero nosotros mismos, como cazadores, seguimos haciéndolas mal.

Parece que con lo que hay nos podemos lavar la cara ante la sociedad, a pesar de que lo que hay no es bueno para el corzo.

Gerardo, de acuerdo en que los cotos se convierten en cancha, pero sigue habiendo muchísima gente (cada vez más) que sigue oyendo los cantos de sirena y prefiere matar en una cancha que cazar en un coto. Y lo curioso del caso es que no nos dejan con sus medidas cazar a los que nos gusta lo último, y nos critican y vilipendian por no estar de acuerdo con su forma de asaltar la naturaleza. Una cosa es innegable: gente como nosotros (nuestros antepasados) ya cazaban como nosotros (o mucho mejor, lo nuestro es un sucedáneo) antes de que ellos explotaran comercialmente todo. Luego algo de razón (aunque sólo sea la tan cacareada sostenibilidad) avala a nuestra actitud, y ninguna (salvo la rentabilidad económica artificial a corto plazo) avalan la suya.

Y si esto, como dices, ha sido así siempre, la diferencia estriba en que antes fue así sólo para reyes y potentados y hoy la plebe ha parido un sucedáneo mayoritario que lo envilece todo. Lo envilece no por su origen social, sino porque en sí mismo lleva el germen de la destrucción, la artificialidad y el denostamiento de lo auténtico. Y además es intensivo en actividad y extensivo en superficie.

Y esa extensión al mayoritarismo es la que origina problemas mayoritarios, y posibles desastres también mayoritarios. Porque si antes se exterminaba el lobo en Aranjuez, el exterminio se circunscribía a Aranjuez. Pero hoy día, tenemos aranjueces por toda la piel de toro, y el lobo se ha convertido en perdiz, conejo o corzo.

Si no se debate no es por falta de argumentos (razones para acreditar la barbarie genética y ecológica de la artificialidad en España hay cada día más), sino porque no hay voluntades. Voluntades por parte de las administraciones (que muchas veces se llevan un pellizco, económico o en forma de empleo que les dará votos). Voluntades por parte del cazador (de a pie y de postín) que sigue acudiendo a intensivos e incluso a cercones y batidas en abierto sabiendo lo que va a cazar y el negocio que va a fomentar, todo por una satisfacción momentánea que repercutirá en el medio gravemente. Y voluntades por parte de quien tiene poderes de decisión o presión: incluyo aquí a la RFEC, por supuesto a la mayoría de las autonómicas e incluso a muchas asociaciones.

El mero hecho que se debatan estas cuestiones es un indicativo de que algo puede cambiar. Pero si analizamos la gente que piensa así en el contexto de todo el colectivo, deberíamos pensar que nada, nunca, cambiará a favor de quienes pensamos que un coto no es una cancha. Al menos, si no atacamos los problemas desde su raíz.

Sobre lo de la miel y la hiel, cada uno hace lo que puede. Yo cazo con el corazón, y escribo de caza con el corazón (tiene sus inconvenientes y sus ventajas). Además, todavía llevo a gala decir lo que quiero y no lo que debo.

Un saludo.

P.D.: Jaime, te ha quedado cojo el "continuará".



   
ResponderCitar
(@Usuario anónimo)
Registrado: hace 1 segundo
Respuestas: 0
 

Para Jaime Cortecero:

Espero que continúes tu análisis de la situación en respuesta a la molestia que me he tomado en satisfacer tu curiosidad, es lo menos que puedes hacer, muchas gracias.

Alfredo Elvira Serrano.



   
ResponderCitar
Página 2 / 2
Compartir: