Hola corceros:
Cierta emergencia en el trabajo me ha mantenido apartado esta semana del campo, y como no está el horno para bollos, hay que aguantar y sufrir viéndolo de lejos.

Si como las tribus antiguas nuestro calendario fuese lunar, en asuntos de corzos, podríamos decir que estamos en “la luna de la paridera”.
El fin de semana pasado visité una vez más la estepa Soriana (algo tienen estas tierras que engancha) y a pesar de la sensación de retraso que predominaba en el ambiente, algunas hembras esconden sus corcinos en siembras, liecos y baldíos.

Después del hallazgo casual de éste y tomar unas fotos apresuradas, nos escondimos para comprobar que su madre volvía una hora después y tras varios rodeos, se situó junto a el, lo lamió y se tumbó para, supusimos, amamantarlo. Fue una pena que esta escena sucediera oculta por el cereal y solo nos permitiera imaginarla. Cuando crezcan un poco habrá que intentarlo.

Los corzos que ahora se ven más fácilmente son los jóvenes errantes. Fijaos que pinta de hippy tiene éste con la pelliza a mechones.


También observé en dos ocasiones distintas como un corcino macho de un año acompañaba a una hembra a punto de parir, probablemente su madre, y ésta se lo permitía. Supongo que al apartarse del macho dueño del terreno para el parto, el adolescente se aprovecha para mendigar cariño. No creo que se lo permita después del alumbramiento.

También los pájaros están en plena incubación y presas y predadores se afanan en que sus nidadas salgan adelante.
Este pinzón parece que se baña en chocolate mientras la hembra incuba en el nido a escasos metros.




Esta lombriz había decidido por alguna razón arriesgarse en descubierta. No creo que tuviera mucho futuro.
También estos miriapodos prehistóricos (parientes de los trilobites), muy comunes, cruzan los caminos con su hilera de patas ondulantes, pero estos no les gustan a los pájaros por el desagradable sabor que tiene una sustancia que segregan de las articulaciones de su coraza.


Allí al lado quedaba la huella nocturna de la liebre sobre el limo de un charco.

El mercurio marcaba -4º el amanecer del domingo y la escarcha cubría el campo. Este macho se entretenía en una chopera llena de líquenes, como los que mostraba Nino Vázquez el otro día. Popularmente siempre les hemos llamado “roña”. Me gusta como contrasta su amarillo casi irreal y el verde de los pastos con la luz tenue previa al amanecer.


Intentamos dar caza, sin éxito, a este macho tan especial. La foto es deplorable pero es la única que pude hacer donde se aprecia la particularidad de su cuerna izquierda.

Por la tarde tuvimos la oportunidad de visitar un coto desconocido acompañados de su titular que además de su cordialidad y hospitalidad nos demostró en el tiempo que pudimos disfrutar de su compañía, cómo conocía al dedillo los detalles de encames, territorios, careos y costumbres de los animales que allí vivían.


Un macho con buena proyección se dejaba observar con el sol de la tarde, entre las jaras en pleno proceso de regeneración.

El águila calzada nos vigilaba desde el aire y las patirrojas ponían pies en polvorosa por si acaso.


También los reptiles empiezan a dejarse ver. Para los que les interesen, creo que son lagartijas colilargas (Psammodromus algirus) habitantes de páramos y soledades.


Algunos jóvenes comían despreocupados a primera hora de la tarde.


Este zorro “amastinado”, como dice Julián Coca, buscaba la merienda en un ribazo. Tras una rápida decisión, otro compañero de la Asociación y de este foro, quedo encomendado de abatirlo pues se hallaba en plena zona de partos corceros. Así pudimos hacer un poco de “risoterapia” mientras buscaba un cartucho adecuado al calibre del rifle que portaba entre un variadísimo muestrario. Finalmente y seguro que nervioso por el retraso, le envió sin acierto un mensaje envenenado de su 270 wm. Creo que el zorro todavía estará corriendo. Si él quiere que lo confiese.

Doraba el panorama el sol de la tarde y los pueblos abandonados contagiaban su melancolía. Nos despedíamos después de un día estupendo en el campo y en magnífica compañía.

Ya por mis tierras, algo más norteñas, pero más bajas, robando algún rato a las horas de comer o de viajar, también he podido hacer alguna foto.

El turno de flores y brotes le toca a las coscojas (Quercus coccifera), ya sabéis, ese roblecillo que no pasa de matorral, con sus hojas pinchosas semiperennes. El que lo tenga en su coto tiene un tesoro, pues es un estupendo refugio para la menor y sus bellotones dulces y nutritivos les gustan a todo bicho viviente.

Y también a las vides, aunque quizás tengamos que esperar algún año para que estos incipientes racimos se conviertan en un delicioso caldo de la Rioja Alavesa.

Me permito un pequeño homenaje a la oveja latxa, cuyo queso y su degustación son pecados capitales que todo humano debiera cometer, en mi humilde opinión. Ya se que no son bichos salvajes pero forman parte del ambiente en algunos paisajes.

Y su defensor, el mastín (la mastina, en este caso), que últimamente el signatus anda haciendo de las suyas.

En el soto de los ríos, el tono verde llena los ojos. Los alisos también rebrotan y una familia de ardillas equilibristas juega en sus ramas. Por cierto que les mosquea y les atrae el raclamo de corzo.





Las lavanderas toman sus precauciones antes de entrar al nido.


Las mariposas de diseño-colibrí se apresuran en la colecta de polen. Por si a alguien pudiera interesarle, ésta es una Hemorragia titus de la familia de las esfíngidas.

Avanza la primavera, parece que ya con paso decidido. El anticiclón ha llegado para quedarse y será azul el primer cielo que vean los corcinos que nazcan estos días.

Larga vida y buena caza.
Eres un fenómeno Mario,
la calidad de las fotos EXCEPCIONAL y encima con una clase magistral de zoología, botánica, costumbres,... que más se puede decir... Muchas gracias!!.
Saludos
Fue un verdadero placer par mí estar unas horas contigo, con tu amigo y con el que me esta enseñando casi todo de este mundo de los corzos.
Por resumir nuestro encuentro de cara al resto y como bien dice Zalo, fue una clase continuada sobre insectos, hongos, plantas, rapaces etc......Se produjo un sano pique con una seta más o menos rara, y allí anduvimos cuerpo a tierra como los marines escudriñando y oliendo al hongo de marras. Se nota y se siente el amor que tienes por la natureleza en toda su extensión.
Cuando levanta el cacharro no para de hablar a sus modelos, como los buenos pintores que relajan a los que posan con su conversación. "El susurrador de los corzos" te llamaré a partir de ahora como aquella película de RRedford.
Como la tarde se estaba poniendo, faltaba el borrón del escribano y el cachondeo de la audiencia, y con la tripa llena de patatas con corzo, regadas con un Imperial de quitar el sentío, más el pacahrán casero del postre, aquello parecía un lobazo antes mis ojos, buscar una bala entre tanto gadget es lo que tiene y tras dos minutos de tensión ante tales catedráticos, pasó lo que tenía que pasar Mario lo cazó con su cámara y a mí se me fue con el hierro.....
abrazos y gracias por la tarde y las placas,
Alfonso Treviño.
Es un gusto contar contigo.
Mira a ver si encuentras algo en multimedia para pegarles a tus fotos olores y sonidos.
Y para que más.. ?
Lo malo es que dejamos de salir al campo.
Gracias.
Fernando Monereo
Impresionantes fotos, Mario, como sueles. Estaba deseando verlas. Sólo nos faltó la del macho de oropéndola, que ya caerá.
Un abrazo fuerte y gracias por todo lo que nos das a los enamorados del campo.
Pablo Ortega.
Un gustazo de fotos como siempre!
Creo que se podría hacer un nuevo foro titulado "CLASES DE CAMPO" donde figurasen estos mensajes tuyos! Personalmente no paro de aprender cosas y mas cosas con cada mensaje. Enhorabuena y Muchas gracias!
Un saludo
Hummmmm, poniendo la pértiga tan alta es para pensarse muy seriamente si dar un paseito normal por el campo o hacer una visita al foro a ver que ha colgado Mario.
Enhorabuena por transmitirnos tan fácilmente lo que te gusta.
Que queréis que os diga, yo, después de ver este éste reportaje tan variado, me considero "aireado" para todo el fin de semana ya que me va a ser imposible salir al campo.
Impresionante Mario, que calidad hay en todas las fotos y que oportunas. La del pinzón es brutal, has congelado todo el momento de una manera perfecta, las gotas de agua...
Al ver tus fotos y contemplar esa naturalidad en las poses de los animales, me da la impresión que vas por el campo con una capa invisible y les coges a todos de la manera mas natural y siguiendo sus hábitos y costumbres.
Muchas gracias por el deleite.
Un saludo
Valentin Beteta
Mario, como se te ha echado de menos, si es que hasta la lombriz se me antoja que tiene la cara guapa.
Alfonso Pérez Briz
Muchas gracias Mario, un placer ver tus obras de arte.
Por cierto una duda para el que lo sepa??...la jara estepa o blanca que es la que se ve seca por rodales en algunas fotos pensaba yo que se seca y vuelve a brotar, pero es un proceso natural o provocado???
Mario las carlancas de los mastines en otros tiempos normales por el sur ya no se ven por aquí si pudieras hacer alguna de un mastinaco y su collar estaría preciosa.
abrazos
Alfonso Treviño
Es que es impresionante... ¡¡qué maravilla!! Desde luego que desde que decidiste pasar por aquí y regalarnos esto cada cierto tiempo, es innegable, nos tocó el premio gordo al difrute de imágenes del monte.
GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS
Gracias Mario por éste nuevo reportaje.
Como imaginaba y por lo que cuentan Alfonso y Pablo, salir contigo al campo tiene que ser un espectaculo.
Ese Pinzón ¡¡ Madre Mia!!, nos metes en el campo de cabeza, y el mastín si me ha parecido que me ladraba.
Por cierto ese macho merece un segundo intento, a mi es de los que me vuelven loco.
Lo dicho enhorabuena por ésta manera de llevarnos al campo.
Saludos,
Oscar Barajas
Mario, tenía noticias de algunos contenidos del reportaje pero el resultado ha sido mejor de lo esperado. De nuevo ¡Txapela!
Abrazos
Mario ya lo han dicho todo, gracias!
Aunque lo que no tiene perdon es lo del MR Gadget! JAJAJAJAJAJAJA No estas a lo que tenias que estar!! Con lo bonito que era el raposo!!! Autentico.
Bonitos terrenos.
Un abrazo
Pedro Ampuero

