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En la meseta

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(@andres-cabestrero-escudero)
Miembro
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 377
 

Precioso el reportaje Mario, y más envidia de la insana.... eres un FENÓMENO, quizás deberías de empezar a tomarte en serio (sino lo has hecho ya) la posible publicación de un libro con tus fotografías, tú sabes mejor que nadie que son escandolosamente buenas y la edición se vendería como churros, y no sólo entre cazadores.

Me chifla tu nuevo 500mm, y creo que debo de volver a empezar a ahorrar de nuevo.

Los parajes de hoy me encantan y me resultan muy pero que muy familiares, he cazado varias veces en estas tierras rojas las perdices y codornices, y en otoño - invierno, con las lluvias, o con el simple rocío del amanecer es suficiente para que los bajos de los bajos de los pantalones adquieran ese típico color rojizo, así como que los perros vayan cambiando gradualmente de color según va avanzando la jornada.

Por aquí, Burgos sur, todos los corzos que veo, siguen aún con la borra, aunque también algún amigo me ha dicho que ya se han empezado a ver alguno descorreado.

MIL GRACIAS Mario por lo que nos haces disfrutar y por enseñarnos lo que todavía nos queda por aprender.

Un cordial saludo.

PD. Mario si alguna vez te falla Pedro como morralero, puedes llamarme que más o menos pienso que puedo cumplir sus características.



   
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(@Fernando Sanz Pérez)
Estimable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 205
 

Impresionantes Mario. Enhorabuena.



   
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(@Fernando Monereo )
Trusted Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 78
 

Es un gusto salir de paseo contigo todas las semanas desde mi sofa. Y sin que me riñan.
Magnificas fotos otra vez. Los cochinos cruzando las siembras es una imagen muy evocadora que provoca echar a correr detras a cortarles.

Saludos afectuosos.

Fernando Monereo



   
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(@Ignacio López-Bravo )
Estimable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 105
 

¡Increíbles fotos Mario!, gracias por hacernos partícipes de tus preciosas instantáneas.

Yo en esta pretemporada he salido un par de fines de semana a ver los corzos por Soria, deambulando por varios cotos, me pareció que estaban más asustadizos que otros años por estas fechas. Me sorprendió cuando charlando con un par de guardas de allí (uno que de la zona norte y otro la zona sur de la provincia) me transmitieron la misma sensación. ¿Habéis comprobado algo así alguno?

Yo en mis avistamientos todos los corzos estaban con correa, excepto uno, que es un corzo con años, que ya considerábamos descastable el año anterior, y este año no ha mejorado. Esta tarde pongo otra vez rumbo a Soria, ya os contaré.



   
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(@Patxi Arizmendi Martínez-Arroyo)
Trusted Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 77
 

Aupa Mario:

Con tus fotos cada día disfruto más.

Por cierto vaya zorraco (como lo han denominado por ahí), me encanta!! Todas me gustan pero el zorro, es de matrícula.

Tu sigue con las pictures, que nostros ya te seguiremos dando las gracias.

Ondo pasa!!

Patxi Arizmendi



   
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(@alvaro-mazon-sanchez-de-neyra)
Noble Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 1025
 

Yo también me quedo con la del zorraco, Patxi.

Vaya fotaza!

Alvaro Mazón



   
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(@Julián Coca Borrego)
Reputable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 314
 

Es para mi muy difícil elegir la mejor de las fotos con las que nos ha regalado la vista Mario, indudablemente la del zorro amastinado es magnifica, que pellica lleva el tipo, las del agua y el hielo, las de las cochinas, las ristra de corzos en vista aérea subiendo la ladera, las perdices en primer plano, cualquiera es digna de ser considerada la mejor, pero para mi, quizá por viejos recuerdos de cuando los alimoches poblaban los campos durante la paridera de las vacas en grupos de veinte o treinta individuos, la de la pareja de alimoches arreglando su vivienda es de campeonato y considero que hoy por hoy la más rara y difícil de conseguir.

Volviendo a Maese García, desde que yo era pequeño, y de eso ya hace bastantes meses, he oído y creído que toda zorra que veamos con la punta del rabo blanca es macho, en mi experiencia en zorras de cuatro patas, muchísimo más amplia que en las de dos, eso siempre ha sido así y solo en un caso ha fallado, pero es que esa zorra (hembra) era totalmente blanca, la cobré en una montería en Herrera del Duque y al día siguiente en una mancha contigua me entró otra igual que no quise tirar, los zorros pueden tener el final de la cola con cualquier color de pelo, pero si los tienen blancos son machos, ¿En vuestra zorruna experiencia eso es y ha sido así?.

Por cierto Mario con toda seguridad en esa zona de Soria los lobos no andan lejos, ¡Qué difícil es pillarlos en donde se les pueda hacer una buena foto!, esto último es una maldad mía para picarte un poco, pues estoy seguro de que tu eres capaz de lograrlo.

Cordialmente, Julián Coca



   
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(@felix-de-gregorio)
Trusted Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 50
 

Este foro se está empezando a volver un poco empalagoso cada vez que este tal Mario cuelga unas fotos...

...pero es que son realmente una maravilla. Enhorabuena de verdad, y por favor no dejes de salir al campo y de permitirnos "acompañarte" a través de este foro.

Saludos,



   
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(@Javier Sanz )
Noble Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 1176
 

Ya no se que más se puede decir....

Solo gracias.



   
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(@mario-bregana)
Honorable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 667
 

Muchas gracias otra vez, me alegra mucho que os hayan gustado.

Joaquín, no hay corzos en la foto del suelo escarchado.

Ignacio, coincido totalmente con tu impresión de que los corzos estaban espantadizos y desconfiados. Hasta el punto, que tal actitud preocupó mucho al titular del coto, que lo atribuía a la actividad de la piratería motorizada, que por desgracia, es otro producto de temporada.

Julián, lo de los zorros macho con la punta de la cola blanca, si que predomina, pero no es norma y hay zonas donde ambos sexos las tienen. En mis tiempos universitarios, en Navarra, sacaba un sobresueldo cazando zorros y vendiendo sus pieles, y había entonces hasta una gerga, similar a la taurina, para denominar los distintos mantos y sus detalles que presenta maese raposo. El que más se cotizaba con diferencia era el llamado "carbonero" que venía a ser una forma melánica casi negra, con muchos matices, de extraordinaria belleza. Pocos había de estos pero la captura de uno, en aquel entonces, suponía para mi, talgo y pensión pagados para visitar a la que era entonces mi novia, y ahora mi mujer, con cena romántica incluida. Eran tiempos distintos y la caza se veía de otra forma. Yo me creía Jeremías Jhonson bajando de las rocosas a comerciar con sus pieles.

Este año pasado he seguido de cerca la relación entre zorros y corzos, pero no he podido conseguir algunas fotos que me apetecen mucho, como zorros cazando corcinos o zorrillos comiendo corzo y me propongo intentarlo con dedicación. Si consigo algo potable las pondré en el foro para opineis.

Estos días ando tras la pista del águila real que caza en pareja una profunda cárcava que tengo en un coto. Me consta que son unas cazadoras de corzos especializadas y también me interesa documentar esta relación.

Lo del lobo es más dificil y todos los encuentros diurnos que he tenido han sido fortuitos, sin haber podido aprovechar ninguno. Seguro que se puede conseguir, pero no veo otra forma que tomarse un año sabático y acampar en La Culebra o en Los Ancares, o mucho más cerca de casa también.

Saludos



   
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(@mario-bregana)
Honorable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 667
 

Jaime, recojo ese guante sin dudarlo.
Me pongo en contacto contigo.



   
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(@Julián Coca Borrego)
Reputable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 314
 

Mario y Jaime no sabéis lo que me alegra que mi pequeña maldad tenga esa respuesta, Mario no lo dudes, si existe un sitio en España donde se pueda “retratar” a los “patas pardas” con relativa facilidad es ese al que te invita Jaime, con ellos nunca se sabe muy bien el resultado pero … para mi que tendremos fotos.

Ayer, tras almorzar en Sigüenza con unos matrimonios amigos, recorrimos, en coche y despacito, una zona muy corcera de Guadalajara, la tarde era gris y muy ventosa pero pudimos ver algún que otro corzo ya todos ellos sin correal y alguno parecía realmente bueno.

Gracias por la aclaración del tema de la cola de los zorros, debe de ser una más de esas consejas populares que parecen dogma de fe al igual que la de que todo gato que tenga tres colores de pelo diferentes es gata, cosa que si he comprobado es incierto, de esos zorros de pelo muy oscuro, y tan amastinado de hechuras como el de tu foto, cobró uno mi hermano en la linde de la finca a la que te invita Jaime creyendo que tiraba un lobo chico, era un animalote tan fuera del standard zorruno que lo ha naturalizado a la inglesa, pecho cabeza y con las manos y la cola aparte en la misma tabla, olvidó naturalizar la parte más extraordinaria del susodicho animalito … los testículos que eran sin duda la envidia de un toro.

Hace unos años, cuando mi hijo empezaba a tirar con rifle, hacíamos una espera a los cochinos subidos en una torreta que domina un pequeño claro con mucho monte apretado en el entorno, al atardecer el claro se llenó de ciervas con sus gabatos, entre ellas estaba una vieja muy conocida y otra que lucía en el anca una cicatriz que parecía el hierro de una ganadería, mi hijo preguntó cual sería la causa de la cicatriz, podían ser tantas y tan diversas que no pude darle una respuesta acertada, la que no pude dar yo la dio al poco tiempo la madre naturaleza, volando lentamente y con el sol ya muy bajo a su espalda apareció la hembra de la pareja de águilas reales que domina el cielo y gran parte de la tierra de la finca, sobre ella planeaba en lo alto el macho, claramente la hembra ojeaba con su sombra, la pieza que aterrada saliera corriendo sería su objetivo la que saliera volando el de su casto esposo, del grupo de ciervas solo dos reaccionaron de forma inmediata a la sombra que venía del cielo, la vieja conocida y la de la cicatriz se metieron en lo espeso del monte con sus gabatos y allí se quedaron muy quietas ellas y sus crías, dirigiéndome al muchacho dije “Ya sabes el origen de la cicatriz”.

Mario como aunque soy aficionado a la fotografía no puedo ofrecer nada parecido a lo que tu nos regalas, te incluyo uno de los “cuentos” que en su día, si es que llega, formara parte de mis segundo librito, su protagonista es un águila real:

Desde ”mi” atalaya:

Tengo una atalaya favorita, no es perfecta pero casi, en ella he disfrutado una barbaridad la mayoría de las veces solo con los prismáticos, en algunas, pocas pero sustanciosas, con el rifle, mi mejor venado, un precioso animal con una cuerna de 21 puntas, se lo debo a esa atalaya y algún buen cochino también me lo ha proporcionado ella, domina una enormidad de terreno y una preciosidad de paisaje, su problema es el viento, raro es el día en que no sopla, aúlla y empuja como si no tuviera otra cosa que hacer el puñetero, con la cantidad de faldas que podía levantar soplando en otros sitios tiene que venir a soplar allí que no hay ninguna para levantar, aquel día soplaba el viento pero se podía aguantar, a las seis de la tarde un guarda y yo nos sentamos sobre las rocas de mi atalaya, el rifle apoyado sobre morral y la vara de avellano en el suelo, en esta ocasión solo trabajaron los prismáticos.
Nada más sentarnos la descubrimos, un punto brillante sobre el fondo oscuro del monte, un águila real planeaba por debajo de nosotros, hasta ayer no había visto cazar al águila dominándola yo en altura, todo un espectáculo, dada la época, su agilidad en el vuelo y que conociendo, como conozco, a la pareja, su tamaño, me pareció que era el macho, al que he bautizado como El Barón Rojo por su habilidad volando y por su peligrosidad para el entorno cuando lo hace, recorrió el terreno con la minuciosidad de un avión espía, en un momento dado tomó una decisión diferente voló directamente hacia el sol y cuando lo consideró oportuno pegó un voltereta en el aire, impresionante, con ella invirtió la dirección de vuelo y quedó con la cola hacía al ya bajo sol de la tarde, con un lento planeó hizo que su sombra proyectada sobre el suelo, muy por delante de él, actuara de ojeador, es raro que el macho cace en tierra y por lo tanto supusimos que intentaba que alguna paloma, o cualquier otra ave, presa del pánico intentara huir levantando el vuelo, lo que sucedió nos sorprendió y nos dejó con la boca abierta, dos cochinas grandes, más bien muy grandes, con tres jabatos ya bermejos, salieron a la carrera de un trozo de monte ralo, una delante los tres jabatos en el centro y la mayor cubriendo la retaguardia, corriendo a todo trapo pero con frecuentes quiebros se dirigieron a un matón de carrascas y espinos tupidísimo, obligaron a los tres jabatos a meterse en él y cada cochina cubrió una punta, a pie firme engalladas y con las orejas como antenas de radar, el águila descendió hasta prácticamente tocar las copas de las encinas, en un momento nos pareció que intentaba posarse, no lo hizo, en un planeo lateral, precioso, sobrevoló el refugio de los jabatos, giró sobre si misma y lanzando un “Kia, Kia” penetrante volvió a sobrevolarlo, claramente intentaba que alguno de los jabatos presa del terror perdiera los nervios y saliera corriendo desesperadamente del refugio, puede que los jabatos perdieran los nervios, pero las dos cochinas los tenían bien templados y con sus cloqueos autoritarios los mantenían a cubierto, cada una cubría su flanco y eran mucho enemigo para el ave, prudentemente abandonó el campo, tomó altura y cuando ya muy por encima de nosotros encontró el viento oportuno se dejo llevar por él y la perdimos de vista, las cochinas permanecieron de guardia todavía un buen rato, finalmente salieron los jabatos y los cinco animales juntos se cambiaron de sitio cruzando rápido los claros y parándose en los espesares.
Le dije al guarda:
“Emiliano, ha sido una maravilla de tarde solo por este rato compensa el viaje desde Madrid, que preciosidad de escena”
“Pues si D. Julián he disfrutado una barbaridad, llevo casi cuarenta años de guarda y nunca había visto otra así, que tías más listas las dos guarras”
“Listas y sospecho que con malas experiencias, pocos jabatos son tres para esas dos jabalinas, para mi que han aprendido a base de palos, y que esos palos les han venido del cielo”
“Ni lo dude, tanto el águila como ellas sabían lo que hacían y como hacerlo, y no se nace con ello sabido, se aprende … viviendo y viendo morir”
“¿En sus casi cuarenta años en el monte ha visto muchas cosas, cual ha sido la más rara?”
“Pues si he visto muchísimas, esta de hoy una de las bonitas, pero rara y difícil de ver creo que ver parir a una liebre”
“Cuéntemela mientras nos cambiamos de sitio”
“Estaba en un puesto con el búho, lo tenía muy preparado y no se me veía nada, al rato vi una liebre que salía de unos tomillos y se ponía a saltar y correr haciendo bobadas, creí que estaba tocada de la azotea, siempre terminaba los ejercicios en el mismo sitio y se estaba un rato quieta, para volver a empezar con las carreras y los saltos, y otro rato quieta en el mismo sitio, y vuelta a empezar … así hasta que no aguanté más la curiosidad, me levanté y fui al sitio donde se estaba quieta, allí entendí que no estaba loca, estaba pariendo, tenía tres lebratos mojados, se conoce que tras cada carrera soltaba uno”
“¿Cuántos lebratos paren las liebres?”
“Pues lo normal yo creo que un par de ellos, a veces solo uno y raramente tres”
Se paró, se separó un poco del camino me señaló el suelo y …
“Esta ya no pare ninguno, miré que ahora hay pocas liebres y tienen que venir un pajarraco y el cabrón del zorro a comerse una en mis terrenos, si me pillan hace unos años …”
Un par de plumas de búho, un montón de pelos de liebre con una cagada de zorro en el centro, marcaban el lugar, decían quien murió, quien cazó y quien remató la faena, ni huesos habían dejado entre el búho y el zorro.
“¿Que cree que pasó aquí?”
“Creo que el zorro cazó la liebre y el búho se la quitó, el zorro volvió y cagó, solo eso le quedó … el derecho al pataleo”

Cordialmente, Julián Coca



   
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(@mario-bregana)
Honorable Member
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Muchas gracias Julián, a mi si que me da envidia tu manera de contar historias.

No lo tengo fácil con el águila pues cuando rompala hoja del roble, el fondo del barranco donde caza se vuelve opaco, pero tiene varios posaderos en las peñas y creo que se donde anidan. Si obtengo permiso, iré a mediados de mayo a ver si los corcinos son su dieta pricipal, o que parte de ella representan. Sería un fotón el de un adulto transportando uno.

Esta es del otro día, es lo más cerca que la tuve. Me tenía más visto que el tbo.

A ver si te animas Julián y cuelgas en relatos algún otro escrito.

Con los "Patas pardas" haremos lo que nos dejen, a ver si pillamos alguno en un renuncio.
No puedo olvidar una loba tumbada en un rastrojo a unos 100m, mordisqueando un espinazo de oveja a las 11 de la mañana, y yo ¡¡Sin cámara!!

Saludos cordiales



   
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(@Julián Coca Borrego)
Reputable Member
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Estimado Mario: Esa foto del aguilón (así lo llaman en gran parte del campo extremeño) hasta huele a naturaleza libre, lograr que el águila no te vea es cosa dificililla si se te ocurre mover lo más mínimo te ve, para mi que tienes que ser medio transparente, además es un pajarraco desconcertante, enormemente agresivo en ocasiones y un tremendo tímido en otras, capaz de atacar a un perro de mediano tamaño (en casa de mis abuelos lo hizo) y por el contrario de huir ante el ataque de un halcón cabreado, el peso con el que puede levantar el vuelo una hembra es algo que me asombra, en Llen, la finca salmantina de mi viejo maestro en caza Manolo Sánchez Tabernero, está disecada por Benedito una enorme, la pájara no tuvo mejor ocurrencia que intentar llevarse un carnero merino precoz, ya sabes que son bajitos pero cuadrados y pesan más que abultan, el carnero estaba en un cercado pequeño con altas paredes de piedra, el águila lo engancho por el lomo y logró levantarlo pero no pudo superar la altura de las paredes y se lió a dar vueltas con el carnero colgando, un pastor y un vaquero (actualmente empleado de mi madre) acudieron al rescate armados de gruesas garrotas y finiquitaron al ave, con ella ya difunta comprobaron la razón por la cual no pudo escapar de sus estacas, las garras habían penetrado de tal manera en el lomo del carnero que la tupida y ensortijada lana de la victima le impedía soltar la presa, Manolo era general de aviación y siempre que contaba la historia apostillaba con aquello de que para despegar se necesita pista suficiente y aire de morro …, en ese mismo cercado un carnero aculado en un rincón logró mantener a distancia a un lobo durante gran parte de la noche, las huellas de la batalla nocturna estaban claras en el suelo, el carnero daba cortas carreras para topar con fuerza y volvía presto al rincón, las altas paredes y un fuerte espino que remataba la del rincón le cubrieron la espalda, ambos contendientes salieron ilesos de la confrontación pero para mi que se trataba de un lobo joven e inexperto y de un carnero con nervios templados y un par de …. esos.

Por cierto la vez que me he sentido más cazador en mi vida fue organizando, a medias con mi hermano la caza de un águila real, la cazamos birlando al mecánico de nuestros padres una parte de su caña de pescar, de eso hace algo más de cincuenta años y entonces eran alimañas.

Cordialmente, Julián Coca



   
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