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De caza

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(@andres-cabestrero-escudero)
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Registrado: hace 7 años
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Os voy a contar muy resumidamente la que para mí es una gran historia de caza, aunque para todos vosotros como cazadores experimentados que sois, seguramente no represente nada nuevo por haberlo vivido en cientos de ocasiones, me gustaría saber expresarme tan bien como lo hace Julián Coca, o con la gracia de Javier Sanz, o con la experiencia de Antonio Chaín, o con la calidad de cada uno de los autores que dan forma a esas fabulosas historias que figuran en la sección de relatos... pero lo haré a mí manera y hasta donde mi léxico me lo permita:

Desde la consecución de estas fotografías y tras las cuales llevaba algo más de un mes

debo de confesar que he puesto todo mi empeño por volver a fotografiar al bonito macho que figura en las mismas y que desde hacía mucho tiempo había llamado poderosamente mi atención.
Hubo entonces algún amanecer nuboso en el cual sin apenas luz volví a ver a su familia, pero él ya no se encontraba con ellos

Pasados los días vi de nuevo a los dos machos jóvenes juntos y algo más desplazados del querencioso lugar que habían tenido durante todo el invierno, por lo cual proseguí en su búsqueda dentro de sus habituales dominios hasta que un nuevo día buscándolo con toda la intención en uno de sus habituales encames me lo encontré terminando su proceso de descorreado.

Posteriormente tuve dos avistamientos más en días sucesivos, pero a tiro de rifle que no de cámara tras la anterior fotografía, por encontrarse muy aquerenciado en una zona muy concreta, pero debido al trabajo principalmente y a mis obligaciones paternales, no pude volver a rececharlo justamente cuando lo tenía más controlado. Y entonces llegó la caza, y quien allí caza, me confesó que lo había fallado de forma casi incomprensible una buena mañana a primeros de abril, para volverlo a fallar de forma algo más comprensible semana y media después en un muy oscuro atardecer, tornándose entonces la cara de aquel cazador de rifle en un verdadero poema, y nuestro duende desapareció como por arte de magia, lo esperaron al amanecer, al mediodía, al anochecer, pero nunca más volvió a dar la cara, y comenzaron las prisas, los nervios, las angustias, y la necesidad de volver a matar, que no de cazar quizás, y entonces fueron otros los corzos que fueron cayendo, mientras que los precintos poco a poco se fueron agotando, yo por mi parte con más ilusión que conocimientos continué con su infructuosa búsqueda, en la cual me crucé con otros machos que nada tenían que ver con mi codiciado corzo

y puesto que buscarle fuera del pinar parecía del todo inútil, amanecí durante unos cuantos días en un laberinto de pinos que me conozco casi casi a la perfección

y donde me desesperé en más de una ocasión, por lo que me entretuve con las simpáticas ardillas

y con algún que otro congénere del corzo ansiado

de los cuales algunos de ellos lucían muy malos pelos

y otros se levantaban de su encame a mi paso ya de retirada.

Por fin un buen día me volvió a ladrar sin dejarse ver, y ese día regresé a casa feliz, pero posteriormente está fue la constante de todas las salidas, ladridos y más ladridos sin dejarse ver jamás, siempre dentro del complicado pinar que lo albergaba, hasta que consiguió que me obsesionara del todo con él; en el trabajo, en casa, con los niños, entrenando, leyendo..., siempre lo tenía presente, puesto que casi no me lo podía quitar de la cabeza y siempre me sabía perdedor por habérseme acabado las ideas y los recursos, puesto que actuara como actuara, entrara por donde entrara, parase por un momento donde parase, cuando menos me lo esperaba me volvía a ladrar siempre desde dentro del pinar, o bien no daba signos de vida por ningún sitio durante varios días seguidos, para hacerme creer definitivamente que para esto de los corzos yo nunca serviría por más que lo intentara y una vez más se apoderaba de mí esa extraña e incómoda sensación de frustración que se adueñaba de mi ánimo.
Hasta que por fin una mañana de mediados de junio y después de haberme entretenido más de lo previsto fotografiando a un joven macho, llegué de nuevo a sus dominios y como de costumbre con el corazón en un puño, y tras haber atravesado por medio del pinar para hacer un pequeño atajo por el tiempo que me había entretenido anteriormente, lo vi con los prismáticos desde dentro de la franja de pinar en la cual yo me encontraba a unos 300 metros de distancia, justamente al otro borde del pinar y dentro de la siembra, seguir la línea de pinos con lo seco del terreno y la cantidad de tamuja que allí había era del todo ridículo pensé, puesto que la distancia se me antojaba excesiva y además por allí era justamente por donde siempre me ladraba cuando lo intentaba recechar en otras ocasiones sin haberlo visto previamente, y por un momento quise desistir en mi intento de rececharlo para hacerle una espera al día siguiente, a la misma hora y en el mismo lugar, la que hasta el momento sería mi primera espera, acordándome de lo que en ocasiones le he oído contar a Julián Coca; "Si nos movemos nosotros ellos te ven, si nosotros estamos quietos se mueven ellos, y nosotros les vemos", pero yo provengo de otra caza y por hoy no iba a seguir los sabios consejos de Julián, quería divertirme y el reto lo tenía justamente frente a mí, así que aprovechando el perfecto aire de cara y que mi amigo me daba casi la espalda poco a poco salí del pinar y me encaminé por medio de la siembra hacía su dirección, el viento siempre era bueno y la altura de la siembra mejor aún, pero poco a poco se fue encaminando hacía la orilla del pinar y como en su parte final había un recodo, dejé de verlo por completo, me faltaba aún la mitad de terreno por recorrer y ya me sentía yo visto por él, pero en esa situación, no me quedaba otra opción que continuar mi rececho ahora ya sin poderle ver, poco a poco me fui acercando hasta ese pequeño ángulo que formaban la siembra con el borde del pinar, el sudor se apoderaba de mi cuerpo por momentos teniendo la misma sensación como si acabara de salir de la sauna, las piernas me temblaban como cuando en sueños persigo a las perdices y no me responden, y la cámara ahora más que nunca era una auténtica tortura por tener la impresión de que había triplicado su peso, los últimos metros los hice entre reptando y de rodillas, consideraba que ya debería de haber llegado a mi destino, pero intuía que cuando poco a poco fuera adoptando una mejor posición de mi cuerpo, él ya no estaría allí y en cualquier momento me ladraría una vez más para romper el silencio del campo, sin embargo con toda la cautela y delicadeza del mundo conseguí ponerme de rodillas, para encontrarme con la agradable sorpresa de haber conseguido ponerme a unos 50 metros excasos suyos, sin que se hubiera enterado de absolutamente nada, puesto que seguía comiendo como si nada sucediera a su alrededor, dándome la impresión de que comía más por gula que por necesidad, puesto que más que rumiar descarnaba la siembra en una acción impropia de su especie y más propia de un cánido salvaje tras la consecución de su presa, lo contemplé por un largo rato, pues la altura de la siembra no me permitía hacerle ninguna fotografía por tener continuamente humillada su cabeza, pero el espectáculo de esos cuernos moviéndose de forma tan violenta de un lado para otro, así como el sonido que originaba en su brusca acción, es del todo inolvidable y poco a poco fui tranquilizándome para esperar que en cualquier momento se dignara a mirarme y algo extraño advirtiera con mi presencia..., hasta que por fin lo hizo.

(continuará....)

Un cordial saludo.



   
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(@Alberto Tendero Fernández-Cabrera)
Eminent Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 45
 

Andrés, enhorabuena por el "relato-reportaje". Una idea muy bonita y original a su vez. Me ha encantado.

Alberto Tendero.



   
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(@ivan sedano del olmo)
Eminent Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 44
 

Chapeau Andres , me quito el sombrero , enhorabuena por esa preciosa caza que has realizado.
Mi mas humilde enhorabuena por sentir asi la caza.

Un saludo



   
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(@mario-bregana)
Honorable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 667
 

BUAHH!!! Lo pillaste !!! Menudo bicho precioso.
Lo del fotorrelato, muy bueno. Marcando estilo.
Y lo de las fotos, estupendo. Cualquiera de las 2 últimas (solo veo una pequeña diferencia en el gesto del corzo) son de premio. Y encima tuviste suerte de que estuviera en una sombra y con la cara iluminada. Buenísimas.



   
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(@Alfonso Treviño )
Noble Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 1715
 

Andrés, da gusto como lo has contado y lo has cazado de nuevo.
Enhorabuena!!

Alfonso Treviño.



   
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(@alvaro-mazon-sanchez-de-neyra)
Noble Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 1025
 

joderrrr casi me da el telele leyendo el relato... He acabado agotado jeje.

Enhorabuena, Andrés, enhorabuena de veras.

Siempre que he fallado un corzo y no volvía a verlo me preguntaba qué habría sido de él. algunas veces logré desvelar el secreto, como has hecho tú ahora, pero otras veces no volví a saber de él.

Por cierto, mira que soy testigo todos los años de corzos en correal y cómo descorrean, y no deja de sorprenderme por mucho que lo siga viendo, que siempre resultan menos grandes de lo que parcen con el terciopelo.

Enhorabuena, otra vez, Andrés.



   
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(@Fernando Monereo )
Trusted Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 78
 

Enhorabuena por el reportaje. Un bonita historia y espero que con un final mas largo que esta temporada..Casi que si pudieramos, lo indultabamos!

Estoy deseando verlo de lado.

Gracias por el trabajo, Andres.

Fernando Monereo
ACE nº6



   
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(@alfonso-urbano-lopez-de-carrizosa)
Reputable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 490
 

Felicidades Andrés, por el lance y por el relato. Como a Álvaro, casi me da un "yuyu" de los nervios!!
Las fotos son la leche, vaya corzaco!!! pero sin duda lo que más admiro es tu afición y dedicación por conseguirlas. Enhorabuena!

Un saludo



   
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(@Pablo Ortega Martín)
Reputable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 425
 

Enhorabuena. Andrés. Magníficas fotos y espléndido relato.

No hay nada como enfrentarse al reto que nos plantea un animal determinado. En ese caso, cuando se logra vencerle (como tú has hecho), el disfrute es insuperable.

Pablo Ortega.



   
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(@joaquin-garrido-ovelar)
Reputable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 484
 

Enhorabuena Andrés, precioso relato y magnificas fotografias, espero con ansiedad la segunda parte de la entrega, a ser posible en esta temporada.
Vaya corzaco!"!!!!!!
Me alegro.
Saludos



   
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(@Chaín )
Reputable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 360
 

Ojala tuviese yo tanta experiencia, tanto temple y tanto tiento para narrar gráficamente lo que sucede cada nueva temporada y que nos hace mantener un hilo de ilusión, esos corzos son los verdaderos maestros, los acicates del alma, el motivo para volver cada día a ese punto, el calibre de nuestra perseverancia, enhorabuena no conozco mejor lance de caza, te alabo la vanidad y esa amplitud de miras que obvia la báscula, los gramos, las perlas…no hay mejor documento para abanderar la manida frase que tantos utilizan para justificar su codicia :

CAZAR, NO ES MATAR.

Un fortísimo y agradecido abrazo.



   
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(@borja-fernandez)
Estimable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 97
 

Felicidades, por el reportaje, corzazo y buen relato. Esto me está recordando a mi corzo ansiado, que precisamente vive en un pinar, que el primer día que lo vi, me vio el primero a mí, con los consecuentes ladridos, eran en torno a 150-200 metros, larga distancia para la camara y cuyas fotos obtenidas totalmente borrosas, al aumentar con el zoom y ver los presuntos resultados, me pongo malo por saber la cuerna que en realidad tiene, la segunda vez que lo ví, le hago una espera de hora y media o más, y no aparece, cuando desisto y me voy, le veo a lo lejos a escasos 70 metros de donde le estaba esperando antes, con su hembra, salió medio minuto del pinar y rapidamente se escondió, por supuesto su cabeza medio invisible, ni prismáticos ni nada, y el resto de encuentros, son ladridos dentro del pinar. No se que tal cuerna tendrá, a lo mejor el dia que le vea, no sera gran cosa pero me llevaré una alegría, eso sí, si algún día le veo... porque ya casi me tiene rendido, yo creo que me tiene completamente estudiado y me vigila constantemente, además es una zona cerca de León ciudad llena de ciclistas y demás, que me hacen sus esperas y recechos, practicamente imposibles



   
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(@Alfonso Pérez Briz )
Prominent Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 989
 

Me lo has hecho vivir, mil gracias.

Alfoso Pérez Briz



   
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(@VALENTIN BETETA )
Estimable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 110
 

Andrés,
Enhorabuena por las fotos y por el relato. Lo he leído despacio, sin mirar el resultado final y la verdad que me he metido tanto en el relato que pensé por un momento que iba a ver al corzo pastear. Por desgracia mi jefe se ha movido y me ha devuelto al mundo de los números y los papeles. Una pena, ya lo tenía muy cerca y la cámara preparada.
Las fotos bárbaras y el corzo una maravilla.

Muchas Gracias

Un saludo

Valentin Beteta



   
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(@Fernando Sanz Pérez)
Estimable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 205
 

Andres enhorabuena por fin lo lograste y yo se bien que te ha costado de verdad, pero aqui esta por fin. Si es que llevas nombre de "CRACK".



   
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