Ya sé, ya sé, que estais ocupados con vuestras monterías, resaques y batidas, que los palomeros están muy nerviosos, como los perdiceros, y que los sorderos ya empiezan con sus maratones.
¿ Y los corzos qué ? Siguen en el monte, os lo juro, yo los he visto.
Esta mañana he hecho una escapada a ver como estaba el campo, después de aguantar alguna batida de jabalí, y los silbidos alienígenas de los collares de los perros becaderos.
Pongo unas fotos para que no os olvideis de ellos.

La verdad es que había bastante actividad aunque casi todos los animales que he visto eran jóvenes y salvo un macho bonito que, de refilón, me ha permitido contemplarle un instante, el resto han sido varetos del año pasado o corzinos de éste.
Casi sin luz esta familia huía de mi a la carrera.





Me ha extrañado ver corcinos de este año solos, es decir, sin sus madres. No se si las corzas se quedan echadas y ellos deambulan en las proximimidades, o si son jovenes aventureros escapados de su tutela por un rato, en busca de alguna golosina.

Estos comían brotes verdes en un campo de maiz, ya cosechado. Me veían pero mi camuflaje fucionaba y más que miedo sentían curiosidad.


Cuando ya me iba, se despejaban los últimos fastasmas de niebla en el pantano.


No soy pescador y desconozco la razón para que las grandes carpas suban a la superficie y se dejen ver con descaro, cuando no las he visto en el resto del año. Sea como sea, era todo un espectáculo pués he llegado a ver hasta 8 a la vez.


Una buena despedida para una mañana en el campo.
Saludos
Preciosas Mario, las fotografías de la pareja en el monte y la que la antecede de un primer plano, son para mi gusto muy pero que muy bonitas. Las de los corzos comiendo brotes verdes en el campo de maiz son realmente maravillosas.
Yo tampoco soy pescador, pero viendo las fotos del pantano y los ciprínidos que nos muestras, dan ganas de coger la caña por un momento y hacer un par de lanzados al menos.
Un cordial saludo.

