Estimado Mario no creo que el amigo Santiago se atreva a echarnos del foro por propiciar el que saques a la pública y admirativa contemplación esa obra de arte de la naturaleza que es el cuerpo humano, especialmente el femenino, si nada dice por la aparición en él de la cantidad de desnudos integrales que nos lleváis ofrecidos los maravillosos fotógrafos del foro, algunos como el del cochino con exhibición de su masculinidad en plena vía pública, si nada ha objetado por esa foto, Dios le libre si algo osa decir cuando nos muestres las de la playa, sería considerado un discriminador de genero y caería en las manos del Ministerio de Igualdad, con el oprobio que eso acarrea actualmente, creo que tienes el campo libre para cuando quieras y puedas, ya sabes que yo, que últimamente veo colchones por cualquier sitio, estoy dispuesto a organizar una defensa firme y motivada.
Cambiemos de tercio y hablemos algo de fauna urbana, mi difunta amiga Rocío Montellano que se había pasado la vida en el campo y cazando, solo vio un lobo en su vida, regresaba a su casa de Madrid, al amanecer de regreso de una puesta de largo, en el coche de Timo Peñaranda, que ese si había visto lobos, cuando les cruzó por delante despacio y muy cerquita un lobo, frenazo y … “Timo eso es un lobo “, “Pues si, sin duda es un lobo o más bien una loba”, ambos eran dueños de rehala, ambos sabían muy bien distinguir un perro de un lobo, Rocío no bebía, Timo lo hacia por los dos pero en ese caso nada influyó el alcohol, ¿Dónde vieron el lobo? Ni más ni menos que cruzando el madrileño Paseo de Rosales, esa loba, pues loba era y muy vieja, la cobró días después, en una espera, otro amigo, Eduardo Trigo de Yarto, la habían visto comiendo en los vertederos del Manzanares y le hizo una espera, vivo en una urbanización dentro del casco urbano de Madrid, por el jardín de casa hemos visto perdices en varias ocasiones, y rapaces cantidad, diurnas y nocturnas, ahora mismo nos trae fritos un Gran Duque, el puñetero tiene desde hace años la costumbre de posarse en la barandilla de una terraza de casa y darnos algún concierto nocturno, tras un par de intentos de robo, afortunadamente fallidos, hemos reforzado la seguridad con unas barreras electrónicas, el búho con sus alas extendidas es tan grande que las dispara cuando al aterrizar o despegar se acerca a ellas, no hay manera de graduarlas para semejante tamaño, con un perro del tamaño de un teckel no saltan pero el jodio pajarraco abulta lo que un caco de mediano tamaño, en un intento de disuadirlo le pusimos una pareja de congeneres suyos de plástico, grandotes, que tenemos para asustar a las palomas, de disuadirlo nada se fue a por ellos y los derribó sin piedad la primera noche. Visitantes frecuentes de nuestro cielo son una pareja de águilas reales, y un halcón caza palomas y ardillas de forma habitual en el jardín, tan habitual que la población de ardillas ha disminuido de forma alarmante, cerca de casa los cochinos visitaban todas las noches los cubos de la basura, las nuevas obras de la M30 y los contenedores actuales les han quitado la costumbre pero los he visto a las mismas puertas del Hotel Monte Real.
Cordialmente, Julián Coca
Desde luego Julián se está convirtiendo en todo un placer el leerte, gracias a tu tono jovial y desenfadado, no obstante me estoy pensando que quizás debieras hacerte "mirar lo tuyo", me refiero a lo de las señoras ligeras de ropa y que merezcan la pena, a lo de los colchones por el monte.... no sé, no sé... esperemos que no sea de preocupar.
Te confieso que debido al énfasis y a la gracia que le has dado al relato de la loba me he pasado un rato de lo más entretenido, espero que conserves por mucho tiempo tu buen humor y que nos sigas haciendo a todos partícipes del mismo.
Un cordial saludo.

