El pasado sábado, 27 de septiembre de 2025, la Asociación del Corzo Español celebró un evento para conmemorar su XXV aniversario, al que estaban invitados todos sus asociados, personal de las administraciones autonómicas y cualquier amigo de la entidad que quisiera participar. El evento tuvo lugar en las instalaciones del Club de Tiro Cantoblanco en Madrid y se desarrolló entre las diez de la mañana y las cinco de la tarde, dando lugar al reencuentro de socios que han estado ahí desde la fundación hasta nuestros días, y que en distintas etapas han colaborado desinteresadamente y con mucho esfuerzo en la realización de las muchas actividades desarrolladas por la ACE durante estos veinticinco años

Esta larga andadura no hubiera sido posible sin el concurso de muchos, pero especialmente de sus tres presidentes, Pablo Ortega Martín-Rosales, Gerardo Pajares Bernaldo de Quirós y Florencio Markina Lamonja, así como de todos los asociados que han formado parte de las distintas juntas directivas, desde la fundación hasta nuestros días.

Uno de los problemas al que se enfrenta una asociación como la ACE para la celebración de cualquier evento (ya sean las asambleas generales anuales o eventos extraordinarios como el que es objeto de esta comunicación) es la elección de la fecha. Cosa especialmente difícil en una entidad cuya masa social está mayoritariamente formada por cazadores. Nos hubiera gustado contar con una mayor asistencia, pero entre los compromisos familiares, la agenda venatoria y la circunstancia de que muchos socios no residen en Madrid, finalmente nos reunimos aproximadamente 40 personas, prácticamente todos ellos con una larga trayectoria en la ACE y con el entusiasmo intacto por seguir aportando ideas y esfuerzos que hagan posible continuar la andadura comenzada hace ya un cuarto de siglo.

El evento se desarrolló conforme al programa previsto:

Cartel con el Programa del Evento XXV Aniversario

Primera Ponencia

La jornada se inició con la primera ponencia prevista: «XXV años de la Asociación del Corzo Español«, elaborada y expuesta por Santiago Segovia, socio histórico de la Asociación, miembro de anteriores juntas directivas y que también desempeñó el cargo de secretario.

Santiago Segovia, al inicio de su exposición.

Santiago, ayudado de una interesantísima presentación proyectada durante la reunión (que estará a disposición de todos los socios en la web de la ACE en próximas fechas) hizo un detallado recorrido histórico de la Asociación y de sus actividades. Pero no solo de la historia de la entidad. La primera parte de la ponencia partió de la propia historia de España, recordando los condicionantes medioambientales, sociales, económicos, etc., del campo español desde el pasado siglo XX hasta nuestros días, y explicando de forma clara y amena, cómo todos esos condicionantes habían influido en la evolución, expansión y gestión del corzo en España.

Asimismo, dentro del pormenorizado recorrido histórico realizado se recodó el acto inicial de la fundación de la Asociación, la idea primigenia puesta en marcha por Pablo Ortega Martín, Jorge Bernard Danzberger y José Luis Torio Conde en el mes de febrero de 2000, con muy pocos medios, el logo creado por Pablo Capote, los fines sociales, la composición de las distintas juntas directivas, y su paulatino crecimiento. De los tres fundadores estuvieron presentes en el evento los dos primeros antes mencionados, quienes recordaron las circunstancias de tan afortunado nacimiento y lamentaron que José Luis Torio ya no esté entre nosotros.

Santiago Segovia, bajo la atenta mirada de los asistentes

La exposición de Santiago continúo con la relación de casi todas las actividades culturales, sociales, formativas, editoriales, etc., desarrolladas por la ACE durante estos veinticinco años de historia. El detalle de todas ellas podrá consultarse en la web de la Asociación en próximas fechas.

Toda la familia de la ACE agradece calurosamente a Santiago Segovia el enorme esfuerzo realizado durante los últimos meses para configurar esta ponencia, recopilar todos los datos y ordenarlos, y, por supuesto, la brillante presentación realizada con todo el entusiasmo y el cariño que Santiago profesa a la Asociación.

A continuación, podéis descargar la presentación completa de Santiago Segovia, para su libre consulta, esperando que os resulta enriquecedora.

Tras este primer acto se hizo una breve pausa para un café, muy bien servido por el Club de Tiro Cantoblanco, que permitió que todos los asistentes continuaran saludándose y departiendo sobre la jornada, la ACE, y, en el fondo, sobre el pilar que lo que sustenta todo: el corzo.

Tertulias, debates y saludos a la hora del café.

Segunda Ponencia

La segunda Ponencia del evento, bajo el título «Situación actual del corzo en España», corrió a cargo de Florencio Markina, actual presidente de la ACE y Gonzalo Varas, vicepresidente segundo, y se analizó el estado de las poblaciones del corzo en la Península, así como los retos a los que se enfrenta. Al igual que en la ponencia anterior, se realizó también un interesante repaso de la historia antigua del corzo, desde la prehistoria hasta nuestros días, con especial detalle de la evolución del corzo en las distintas provincias españolas, durante los siglos XVI a XX, incluyendo el declive sufrido entre 1860 y 1940 como consecuencia de la tala de ocho millones de hectáreas, y la gran expansión que tuvo lugar a partir de 1990, con el incremento de la superficie arbolada

Florencia Markina, durante su ponencia

Tras la revisión histórica comentada, la ponencia se detuvo con especial detalle en lo sucedido en lo que llevamos de siglo XXI, y el avance de las enfermedades parasitarias densodependientes que están afectando al corzo. Fue especialmente interesante el contenido relacionado con Cephenemyia stimulator, sin duda la principal preocupación de todos los que de alguna forma dedican su tiempo al corzo, dada la mortandad que ya ha provocado en el tercio norte de la península y la imparable expansión que se está produciendo en las dos comunidades autónomas que albergan el mayor número de corzos: Castilla y León y Castilla La Mancha.  

Asimismo, se analizaron, con una gran cantidad de datos, la evolución de los corzos cazados en España, desde el año 2000, su distribución espacial, y su distribución por comunidades autónomas. También hubo tiempo para repasar las cifras de las poblaciones de corzos en Europa, y la estimación de corzos existentes en España actualmente, que se sitúa en torno a 900.000 ejemplares. Alguno de los datos interesantes expuestos, ponen de manifiesto que el aprovechamiento cinegético del corzo sufrió un crecimiento del 66,8 % entre las temporadas 2013/2014 y 2020/2021. Sin embargo, más de un 60 % de la extracción corresponde a machos de “trofeo”. Las tendencias poblacionales, en base a las capturas declaradas a la administración, son dispares, desde CCAA con aumentos e igualdad entre machos y hembras (Aragón y Castilla y León), a otras con crecimientos, pero muy sesgadas hacia los machos (Extremadura y Andalucía) a crecimientos con mayor captura de hembras (Navarra). En contraste en considerable descenso en las capturas de algunas Comunidades (Galicia y Asturias) donde además se ha prohibido, desacertadamente, la caza de hembras.

Gonzalo Varas, en el transcurso de su exposición

En relación con lo anterior, los ponentes mencionaron la valiosa ayuda de Rafael Centenera, socio de esta casa y experto conocedor de la especie y su medio, quien se ha encargado de la ingente recopilación de datos expuesta para las estimaciones de las actuales poblaciones de corzo.

Por último, se analizó la incidencia de la especie en los accidentes de tráfico, así como la evolución de los trofeos de corzo homologados desde finales del siglo XX hasta nuestros días (2023), los principales problemas a los que se enfrenta el corzo y sus posibles soluciones, incluyendo unos interesantes modelos predictivos de la evolución que pueden seguir las poblaciones de corzo en las próximas décadas.

Como principales problemas a los que se enfrenta la especie los ponentes señalaron los siguientes:

  1. Altas tasas de parasitismo
  2. Desviación de la razón de sexos hacia las hembras
  3. Desajustes de las pirámides de edades
  4. Daños en explotaciones forestales, frutales y viñedos
  5. Accidentalidad en carreteras y ahogamientos
  6. Ausencia de un sistema común de monitorización de poblaciones

Y, como posibles soluciones, se expusieron las siguientes:

El contenido de esta ponencia formará parte de libro en el que se recogerá el trabajo que la ACE ha realizado junto con la Fundación Artemisan durante los dos últimos años, que ha supuesto la mayor inversión de recursos de la Asociación en sus veinticinco años de vida, y que verá la luz en los próximos meses. Todos los socios recibirán un ejemplar impreso de la obra; un libro que por su amplio contenido y los autores que han colaborado en su redacción todos los amantes del corzo deberían leer.

Los asistentes, no pierden detalle de las ponencias.

Tercer Acto

El tercer Acto de la jornada consistió en una Mesa Redonda bajo el título «El papel de la ACE en el futuro del Corzo en España«, y contó con la participación de:

  • Florencio Markina. Presidente de la ACE.
  • Pablo Fernández-Salguero. Vicepresidente 1º de la ACE.
  • Gonzalo Varas. Vicepresidente 2º de la ACE.
  • Pablo Ortega. Presidente de Honor de la ACE y socio fundador.
  • Gerardo Pajares. Expresidente de la ACE.
  • Jorge Bernad. Socio fundador de la ACE

Como moderador de la mesa y del posterior debate actuó Florencio Markina, actual presidente de la ACE, quien tras la presentación de todos los participantes en la mesa dio la palabra a cada uno de ellos para que brevemente expusieran su visión sobre el futuro del corzo y sus consideraciones sobre el papel que debe jugar la Asociación en dicho futuro.

Los ponentes de la mesa redonda. De izquierda a derecha: Gonzalo Varas, Florencio Markina, Pablo Ortega, Jorge Bernard, Pablo Fernández-Salguero y Gerardo Pajares

Comenzó Pablo Ortega, presidente de Honor de la ACE y socio fundador, agradeciendo a todos su presencia y la oportunidad de participar en este evento. De su exposición cabe resaltar su visión sobre el papel principal que debe jugar el aprovechamiento de las piezas de caza para que la actividad cinegética tenga algún futuro en la actual sociedad, principalmente urbanita y, por tanto, muy alejada de campo y el manejo de animales como actividad cotidiana. Recordó que desafortunadamente en España el consumo de carne de caza es muy reducido, no se valora, y su comercialización es casi residual. Hizo hincapié en que, si no se mejora sustancialmente ese importante aprovechamiento, la sociedad continuará alejándose de la cinegética, y no entendiendo el papel que ha jugado debe continuar jugando en el desarrollo humano. Sobre este tema capital del destino de las piezas de caza y su consumo, se produjo posteriormente un interesante debate sobre el que luego volveremos.

Asimismo, recordó que la formación del cazador es otra de las piezas claves para la continuidad de la actividad cinegética que debemos mejorar sustancialmente. Considera que debemos contar con la ayuda de las administraciones pero que el cazador no debe esquivar el bulto y tomar un papel activo para mejorar su comportamiento en la práctica de la caza.

Tras la intervención inicial de Pablo Ortega, tomó la palabra Gerardo Pajares, segundo presidente de la ACE y, sin duda, una de las personas que más ha hecho por la Asociación durante los años que estuvo al frente de la misma. Cabe recordar que Gerardo además de un apasionado del corzo y la naturaleza es veterinario y su tesis doctoral versó sobre Cephenemyia stimulator (“Estudio sobre la infestación por larvas de Cephenemyia stimulator en corzos del norte de España”), que por desgracia es el principal enemigo de las poblaciones de corzo en España, habiéndolas diezmado ya en prácticamente toda la zona norte del país y teniendo un avance inexorable en la zona centro.

Gerardo Pajares, tras agradecer la invitación al evento, comenzó su intervención señalando que no podía ser optimista en su visión del futuro del corzo, que sin duda los efectos innegables del cambio climático (sin entrar en el debate de las causas, antropogénicas o no, etc.) están siendo ya y van a continuar siéndolo (en mayor medida) un factor clave en la evolución de la especie. Explicó algunos de los efectos que el cambio del clima está teniendo ya en la supervivencia de los bosques y, por tanto, de los hábitats del corzo.

La gran expansión del corzo durante estas últimas décadas se está viendo también amenazada por varias parasitosis, principalmente Cephenemyia stimulator. Gerardo Pajares señaló que las poblaciones que están siendo diezmadas por este parásito invasor no terminan de recuperarse del todo, y que la caza de estas poblaciones afectadas por el parásito se vuelve una cuestión mucho más delicada. Considera que, aunque la caza del corzo sin criterios técnicos no tiene efectos negativos cuando se realiza sobre poblaciones sanas, se vuelve algo delicado cuando se trata de cazar poblaciones gravemente afectadas. Señaló que el papel de la ACE en el futuro próximo no será fácil pero que no queda otra que seguir insistiendo en las actividades formativas, de colaboración con distintas instituciones y administraciones públicas para tratar de continuar ayudando en la mejor conservación de la especie.

Tras la intervención de Gerardo Pajares, intervino Jorge Bernard uno de los tres socios fundadores de la ACE, abogado en ejercicio con una dilatada experiencia y especialista en derecho medioambiental, cinegético, etc. Es también el director de los servicios jurídicos de Fundación Artemisan y un apasionado de la caza. Jorge, tras dar las gracias a todos los que durante estos veinticinco años habían ayudado a avanzar a la Asociación, señaló que su visión era optimista sin obviar las dificultades que siempre acompañan la gestión de especies cinegéticas.

En su opinión, se había mejorado la relación con las administraciones, más dispuestas a reunirse con las distintas asociaciones, federaciones, etc., y a tratar de mejorar las distintas normativas existentes. Señaló que sin duda una de las asignaturas pendientes era seguir luchando para que se deje de ver al cazador como un potencial infractor y se cuente con él como un colaborador, del que depende que la información que se obtenga sea fiable y cierta. También indicó que, en materia de furtivismo, una de las lacras que desde hace décadas vienen afectando muy negativamente al corzo, se habían producido avances significativos en los últimos años, con las últimas modificaciones del Código Penal y sobre todo con varias sentencias muy claras dictadas por la sala de lo Penal del Tribunal Supremo, y a raíz de éstas por tribunales inferiores. Por tanto, considera que la ACE debe seguir recorriendo ese camino andado centrado en la información, en la difusión, y en la formación de los aficionados al corzo, además de seguir insistiendo en la mejora de las normativas existentes en las distintas comunidades autónomas.

Tras la intervención de Jorge Bernard, el presidente dio la palabra al Vicepresidente primero de la ACE, Pablo Fernández-Salguero, que comenzó su intervención agradeciendo a todos aquellos que de forma desinteresada han trabajado por la ACE durante todos estos años, con especial mención a aquellos que ya no están entre nosotros. Pablo considera que el futuro del corzo será diferente, siendo probable que cambien muchas circunstancias en sus zonas tradicionales, si bien considera que se producirá la colonización de nuevos territorios. Como retos de la ACE, señaló que debemos continuar fomentando y mejorando la interlocución con las administraciones, de forma que podamos trabajar en la introducción de mejoras en aquellos aspectos normativos que afectan a cuestiones clave, como la mejora en la flexibilización de los cupos autorizados cada año, ampliación de los períodos hábiles de caza, flexibilización de los requisitos sanitarios para la comercialización de la carne, etc. Considera que es fundamental dotar a los cazadores de herramientas de gestión fáciles de entender y de aplicar cuando surjan problemas en sus territorios (altas densidades, daños, parasitosis, etc.).

Por último, tomó la palabra Gonzalo Varas, vicepresidente segundo de la ACE, quien indicó que veía bien el futuro del corzo en España, a nivel de especie. Quizá a nivel de cazadores o del conocimiento que estos tienen de su aprovechamiento hasta la fecha la situación sea peor. Gonzalo considera que el futuro de la especie variable a nivel regional, ya que lo probable es que en zonas donde actualmente abunda se verán mermadas sus poblaciones. No obstante, al ser un animal tan plástico, encontrándose desde el desierto de los Monegros hasta en cotas superiores a los mil ochocientos metros de altitud en Pirineos, sabrá adaptarse y seguirá con la colonización de zonas donde actualmente no está presente. Es más, considera que en zonas que probablemente se verán afectadas por el llamado “cambio climático” se adaptará mejor que otras especies, y, además, será de los primeros ungulados en recolonizar zonas que han sido arrasadas por el fuego.

Considera que como Asociación debemos seguir con la formación de los cazadores y a la sociedad en general, con el fin de buscar ese cazador formado e informado del siglo XXI y que la sociedad tenga una mejor percepción sobre su actividad. También debemos seguir trabajando para que las administraciones apliquen las mejores medidas para la especie y fomenten una mayor autogestión de los cazadores, facilitando las herramientas necesarias para ello. Ampliar las temporadas de caza, de acuerdo a la biología de la especie, y dar más oportunidad para que cada coto pueda elegir las modalidades de caza para cumplir los planes de gestión. También señaló que otro aspecto a abordar con las administraciones debe ser el de la habilitación de precintos diferenciados, buscando un sistema que ajuste y diversifique el número de los precintos (insuficientes en muchos sitios actualmente) incluyendo los precintos de juveniles y de animales selectivos.

Tras la intervención de Gonzalo Varas, el presidente abrió el debate a todos aquellos que quisieron participar. Hubo numerosas intervenciones de distintos socios con una amplia trayectoria en la Asociación, así como de miembros de la actual Junta Directiva. Del interesante y animado debate extractamos los principales temas tratados:

Relaciones con las Administraciones Públicas. Mejora de la Información. Censos

Aunque también se insistió en la necesidad de que los cazadores mejoren su formación, lo que redundará en un mejor comportamiento y en una mejor imagen social del sector, varios socios pusieron de manifiesto la necesidad de mejorar la normativa existente, así como la falta de armonización entre las diversas comunidades autónomas. El poder político, a través de las administraciones que gobierna, sigue viendo a los cazadores como potenciales infractores, cuyo único interés es cazar cuanto más mejor, sin tener en cuenta las necesidades del medio y la situación en cada momento de la fauna.

Se consideró que es una necesidad esencial continuar con los esfuerzos para incrementar las relaciones con las distintas administraciones, con el objetivo de que se tengan en cuenta reivindicaciones ya reiteradas para la adopción de medidas como las aquí tratadas. Varios miembros de la Junta Directiva recordaron que una muestra significativa de la actuación de las administraciones públicas, imponiendo su visión o interés cortoplacista la hemos tenido en esta Asociación con la tramitación de la normativa de la Junta de Castilla y León para implantar el llamado precinto electrónico. Se recordó que desde que se hizo público el proyecto de Orden (norma inadecuada) para regular el precinto electrónico (julio de 2024) la ACE estuvo en contacto con la Consejería de Medioambiente de esa comunidad autónoma. Primero a través de las alegaciones realizadas por escrito en agosto de 2024 y después a través de contactos telefónicos entre el presidente de la ACE y destacados funcionarios de esa Consejería. Asimismo, en el mes de febrero de 2025 se mantuvieron nuevos contactos por teléfono, una reunión por videoconferencia y un nuevo requerimiento escrito solicitando que se pospusiera la precipitada aprobación de una normativa inmadura, errónea y perjudicial para los cazadores (por invasiva de su intimidad), para las especies de caza mayor, en general, y para el corzo, en particular. No se tuvieron en cuenta ninguna de las alegaciones realizadas, la normativa fue precipitadamente aprobada y se verán las consecuencias de tan nefasta forma de actuar.

Mientras tanto la ACE ha recurrido ante los tribunales la legalidad de dicha normativa, solicitando su anulación. En las alegaciones realizadas se comunicó a la Consejería de Medioambiente de la Junta que la normativa cinegética en vigor adolecía de graves deficiencias que no ayudaban a la adecuada gestión de la especie, y que, una vez más, se ponía el foco en mejorar aspectos accesorios (precintado de las piezas) frente a la necesidad de mejorar aspectos esenciales o principales. Se pusieron de manifiesto esos aspectos esenciales, sin que hasta la fecha se haya hecho nada al respecto. Principalmente, la necesidad de contar con diversas autorizaciones (precintos) para la caza de machos, con distinción de edades y circunstancias (salud, accidentes, etc.), dotar de flexibilidad a los planes cinegéticos, que permitieran contar con información fiable y con la modificación del número de capturas autorizadas para cada temporada. Todo ello depositando una mayor confianza en la gestión de titulares y cazadores. Al hilo de lo anterior, también se debatió sobre cómo las administraciones públicas pueden mejorar la calidad y cantidad de la información relativa a las poblaciones de corzos.

Rafael Centenera, socio de la ACE, técnico en la materia y un gran conocedor de la especie, considera que no es tan difícil y que hace falta voluntad política. Al respecto, y a preguntas de uno de los miembros de la Junta Directiva, señaló que, en su opinión, las administraciones tienen presupuesto y medios para llevar a cabo una mejora significativa en la recogida de datos, es decir en la realización de censos fiables de las poblaciones de las distintas especies, pero especialmente de corzo. Se convino por tanto en centrar esfuerzos en seguir en contacto con las distintas administraciones y conseguir una mejora significativa en la obtención de información fiable, algo que a todas las partes implicadas debe beneficiar.

Rafael Centenera, durante una de su múltiples intervenciones

Asimismo, también hubo consenso en que la actual regulación para la determinación de autorizaciones, cupos, etc., no ayuda a que los cazadores comuniquen datos fiables, sin dejar por supuesto de tener en cuenta la tradicional picaresca patria y el querer estirar el rendimiento económico del recurso en la mayor medida posible.

Difusión del adecuado tratamiento y comercialización de la carne de caza

Como antes se ha indicado Pablo Ortega, centró gran parte de su intervención en la necesidad de que tanto la ACE, como todas entidades del sector cinegético, y todos los aficionados a la caza, pongan en un lugar prioritario el adecuado aprovechamiento de la carne de caza, de la imperiosa necesidad de darle un noble destino a las piezas que cazamos, de tal forma que la cinegética tenga una defensa ética y se vea como una actividad sostenible que aporta beneficios a la sociedad en general. Subrayó que, en otros países, principalmente centro Europa y los países nórdicos, la sociedad valora mucho la carne de caza, en cualquier carnicería se pueden encontrar bien tratadas y envasadas diversas piezas de caza mayor y menor. Considera que es hacía ese planteamiento al que debemos ir los cazadores en España.

En el marco de la intervención de diversos socios, se convino que, en España, sin embargo, ni la carne de caza es demandada por la sociedad, ni las canales de los animales cazados se tratan adecuadamente, ni existen medios ni opciones de comercialización que permita ese aprovechamiento. El sector de la caza no puede permitirse que se queden en el campo una cantidad significativa de piezas despreciadas, tan solo con la cabeza cortada.

Se analizaron y se aportaron diversas ideas relacionadas con las posibles iniciativas y actuaciones que podrían realizarse para mejorar la situación del tratamiento de la carne de caza, su comercialización, y su conocimiento por la sociedad, que actualmente no sabe apreciarla. Siendo conscientes de la gran dificultad de llevar a cabo actuaciones para mejorar dicha situación, de lo tratado en la reunión podemos concluir lo siguiente:

  • Existe todavía un gran desconocimiento (sobre todo entre los cazadores jóvenes) en cuanto a la forma de tratar una pieza de caza tras su caza. Tanto de caza mayor como menor. Algo que requiere de la necesidad de incrementar la difusión de contenido formativo a través de todos los medios de comunicación hoy existentes, que son muchos. Aunque se puso de manifiesto que hay ya bastante contenido en este sentido en los perfiles en redes sociales de diversos cazadores de renombre (nacionales e internacionales), se considera que son insuficientes, y tanto las entidades privadas, como las públicas y cada uno en su área de influencia, deben hacer un esfuerzo por difundir un correcto aprovechamiento de las piezas cazadas, así como su adecuado avío, conservación y consumo.
  • Uno de los principales problemas en España es falta de concienciación sobre la necesidad de eviscerar las piezas cazadas sin dilación. Es decir, inmediatamente tras su abate en el campo, antes de su transporte y desde luego sin que, en ningún caso, pasen horas al sol o en lugares poco ventilados como maleteros de vehículos, carros, etc.
  • En relación con lo anterior, se puso de manifiesto el inadecuado tratamiento de las piezas cazadas en la tradicional montería española. En estas cacerías las piezas no son evisceradas hasta horas después de la finalización de la cacería. Las normas monteras tradicionales dictan que los cazadores no se muevan de los puestos, por cuestiones obvias de seguridad hasta la finalización de la cacería, lo que conlleva que las piezas pasen varias horas en malas condiciones y en muchas ocasiones al sol. Esto es algo que es fundamental cambiar. Las piezas abatidas en montería deben eviscerarse por cada cazador inmediatamente tras su caza, salvo aquellas que evidentemente hayan resultado heridas y hayan recorrido distancias importantes que lo hagan imposible. Sin cambiar esto, una gran parte de las piezas de caza mayor seguirán siendo mal tratadas y comercializadas en condiciones lamentables, que no ayudan a difundir su gran calidad alimentaria y culinaria. Se hace por tanto especialmente importante un consenso para modificar las normas que imposibilitan a los cazadores proceder a la evisceración de las piezas abatidas en cacerías colectivas.
  • Es también de especial importancia que se realicen actuaciones y modificaciones normativas y formativas, que favorezcan que las empresas que forman las distintas asociaciones del sector de la carne de caza mejoren el tratamiento de las piezas, su recogida, transporte y distribución. Es necesario que se dote a los cazadores de más medios para poder llevar las piezas de caza que por las razones que sea no pueden aprovechar personalmente, a puntos de recogida adecuados gestionados por estas organizaciones o bien por colaboradores, carniceros locales, etc.
  • La mejora que se persigue de la percepción social de las enormes cualidades de la carne de caza (que pasa por mejorar radicalmente su tratamiento) redundaría en un incremento de su demanda, y, por tanto, en más personas o empresas interesadas en su recogida y comercialización. Esto, a su vez, evitaría que la mayor parte de la carne de caza se destine a la exportación.

Mejora en la comunicación de información e iniciativas

También se puso de manifiesto por diversos socios la necesidad de mejorar la comunicación de todo el trabajo que se viene realizando por la Asociación, las iniciativas, los eventos en los que participa, las publicaciones que realiza, etc., Se expuso que debe aprovecharse la oportunidad que las redes sociales y demás medios de difusión surgidos en los últimos años pone a disposición de todo el mundo.

Formación y educación.

Varios socios intervinieron para incidir en la imperiosa necesidad de continuar realizando tareas formativas, desde las divulgaciones periódicas que ya se realizan hasta la necesidad de impartir cursos formativos de diversos aspectos aquí mencionados. Al respecto varios socios mencionaron la necesidad de incrementar los esfuerzos por mejorar la educación y formación del cazador nacional, para tratar de desterrar comportamientos contraproducentes para la imagen del sector cinegético frente a la sociedad. En este sentido se considera inevitable mirarse en el espejo del comportamiento de los cazadores centroeuropeos y nórdicos, como ya se ha dicho.  

Medios. Necesidad de crecer y de una mayor implicación de todos los socios y amigos de la ACE.

Si se analizan los caminos esbozados para tratar de mejorar todo lo que hay que mejorar, que es mucho, al final todo desemboca inevitablemente en la necesidad de contar con más recursos económicos que posibiliten contar con más medios materiales y humanos. La ACE, después de veinticinco años, cuenta con apenas setecientos cuarenta socios, que pagan la misma cuota desde hace más de una década. Es decir, cuenta con un presupuesto anual de apenas treinta y siete mil euros. Algo que ni tan siquiera nos permite contar con personal que pueda dedicarse a aspectos clave como el mantenimiento de las relaciones con los socios, con otras entidades públicas y privadas, así como a la imprescindible labor de comunicación.  

La Junta Directiva pide por tanto un esfuerzo de difusión a todos para tratar de seguir creciendo en número de socios, lo que permitiría incrementar sus recursos económicos para seguir trabajando por la conservación del corzo.

Aunque varios socios manifestaron su opinión respecto a la necesidad de aumentar la actual cuota anual, la Junta Directiva lo valorará de cara a la próxima reunión de la Asamblea General Ordinaria prevista para el próximo mes de marzo.

Fotografía de familia con todos los asistentes al Evento XXV Aniversario de la Asociación del Corzo Español

Por último, tras la finalización del ameno debate, se celebró una comida entre todos los asistentes en un ambiente de cordialidad y camaradería.

Uno de los recuerdos que recibieron los asistentes para conmemorar el XXV Aniversario de la ACE

Por ultimo desde la Asociación queremos agradecer afectuaosamente a todos los Socios y asistentes por su presencia, partipación en los debaties y aquellos que de una u otra forma apoyan a la Asociación del Corzo Español.

¡POR OTROS XXV AÑOS!

ASOCIACIÓN DEL CORZO ESPAÑOL