La recta final de la temporada se acerca y con ellas las últimas monterías. Tras el Desayuno, Sorteo, colocación en el Puesto y la Suelta se puede decir que comienza la montería.
Lances
Tener buenos lances es lo que todo buen montero desea. éstos pueden ser diversos, desde una ladra de los perros siguiendo a una res, el ruido del monte roto por un buen venado, la entrada de un guarro sigilosamente en el puesto…
En algunas ocasiones se dejan pasar algunas reses esperando otra oportunidad mejor, otras veces la adrenalina se dispara hasta que se descubre que el animal que entra en el puesto no es objeto de la cacería.
Los raposos suelen ser de los primeros en aparecer por las posturas, alertando al montero e indicándole una de las huídas naturales de los animales.
Los Perros
Los perros que componen las realas son una pieza clave y fundamental de la montería, sin ellos muchos de los animales no se moverían de sus encames y nunca pasarían por las posturas.
Marcado, saca y junta de reses.
Una vez finalizada la montería es la hora de localizar y marcar las reses al postor, para que posteriormente se proceda a sacar los animales para llevarlos a la junta de carnes. En algunos casos llegan antes las aves carroñeras a los animales que los propios monteros.
La llegada de los animales a la junta de carnes suele deparar la mayor expectación, sobre todo aquellos animales que destacan su trofeo.
Es el momento de las fotografías para el recuerdo.
En algunos sítios todavía se sigue realizando el tradicional “noviazgo” de aquellos monteros que matan una res por primera vez.
Finalmente los veterinarios como encargados del análisis del estado sanitario de los animales y el personal de las empresas cárnicas, responsables de aviar las canales, serán los que pongan en valor la carne como fuente de alimento.

