Aunque este invierno en la Península no está destacando por ser especialmente frío como está siendo en otras zonas, en la zona centro siempre se pueden ver estampas invernales bastante gélidas.
Las bajas temperaturas hacen que muchos de los ríos y arroyos se hielen total o parcialmente.
Las bajas temperaturas que se producen día tras día con un ligero aumento de las mismas diario produce estructuras en algunos casos muy caprichosas.
En esta época es fácil ver a los corzos en zonas abiertas, protegidas del aire y orientadas al sol con el fin de aprovechar al máximo la mayor temperatura de estas zonas.
También son fáciles de ver en las rastrojeras, aprovechando los brotes del cereal que se perdió en la recogida o alimentándose de los propios frutos que proporciona el bosque.

