Mañana hemos sido convocados a la presentación de los resultados del seguimiento sanitario que se ha hecho con los corzos en buena parte del Principado de Asturias. Esto surgió por la creciente preocupación de guardas y gestores de cotos regionales ante el llamativo descenso de avistamientos de corzos y el aumento del hallazgo de restos de los mismos.
La Consejería de Medio Ambiente encomendó al IREC, en el marco del convenio económico que existe para el seguimiento sanitario de la fauna, una acción especial en el caso del corzo.
En cuanto tenga la información la compartiré con todos vosotros.
Saludos
Ayer por la tarde, en el salón de actos del Edificio de Servicios Múltiples del Gobierno del Principado de Asturias, en Oviedo, tuvo lugar la presentación de los resultados del seguimiento sanitario del corzo en Asturias realizado por la Consejería de Medio Ambiente en el marco que tiene esta entidad con el IREC.
La presentación de la jornada corrió a cargo de la Viceconsejera, Belén Fernández, acompañada del Director General del área, José F. García Gaona. La ponencia la realizó Christian Gortázar.
Al acto asistieron buena parte de los presidentes y directivos de las sociedades que gestionan los cotos regionales de caza, guardería y personal técnico, tanto de la administración pública como del sector privado.
En la ponencia del Dr. Gortázar se destacó que se habían analizado 235 muestras válidas de suero de corzo. 101 procedían del programa de seguimiento activo que se desarrolló en el año 2009 y 134 de la seroteca que se ha ido formando a partir de las muestras obtenidas en años anteriores.
Los resultados ponían de manifiesto la ausencia de patógenos mayores que estén afectando al corzo en Asturias. Así se ha comprobado que la Lengua azul no ha tenido ningún impacto en esta especie al igual que no lo tienen los pestivirus o herpesvirus, enfermedades que preocupan seriamente al sector ganadero de vacuno.
En relación a enfermedades bacterianas se vió que la prevalencia para brucelosis era del 0%. Para las micobacteriosis (incluida la tuberculosis) la incidnecia es mínima. Así se reportó el caso de tuberculosis encontrada en una corza hace ya cuatro años y que es una rareza y una baja tasa de prevalencia para la paratuberculosis.
A mi me llamó la atención la elevada tasa de seroprevalencia para Anaplasma sp. que supera el 80%. No obstante el Dr. Gortazar rechaza que esta enefermedad pueda ser responsable de alguna de las crisis poblacionales. No obstante, en Francia la anaplasmosis ha sido una de las hipótesis de trabajo para explicar estas oscilaciones, si bien en la red SAGIR no se ha llegado a una conclusión válida al respecto.
En esta ocasión no se han realizado análisis parasitarios pero se ha abierto una línea de trabajo, en la que la ACE ha participado de un modo activo, con el equipo de la Dra. Morrondo de la Facultad de veterinaria de Lugo, para el monitoreo de Cephenemya stimulator, las larvas de mosca que infestan las laringes de nuestros corzos de un tiempo a esta parte.
En el futuro se prevé realizar un seguimiento de las parasitosis de los corzos.

En definitiva, que como ocurre en Francia, los análisis realizados no permiten determinar que haya una causa infectocontagiosa que explique la mortalidad anormal en los corzos. Es necesario que los cazadores y guardas avisen en el caso de encontrar animales muertos o enfermos ya que la información obtenida directamente de ellos es la más valiosa.
Saludos
Anda pues hay que descubrirse ante la gestión de los recursos de la ciudadanía que hace el Principado, y agradecer a la Viceconsejera, el Director General del área, José F. García Gaona y el Dr. Christian Gortázar que tras analizar 235 muestras de corzo hayan llegado a la única conclusión de que no saben porque se mueren los corzos, sin duda los cazadores, guardas o administrados que han encontrado algún ejemplar de corzo muerto y que han aportado las muestras habrían llegado a la misma conclusión sin dañar el mermado presupuesto de la comunidad autónoma (o lo que es lo mismo, los bolsillos del contribuyente) porque la única conclusión que se extrae del mencionado seguimiento sanitario es que….se han muerto.
Sinceramente creo que hubiese sido más positivo encargarle el estudio a la Pitonisa Lola.
Un Saludo.
Sin saber mucho se me ocurre:
- Veranos muy secos seguidos de inviernos crudos (véase 2009).
Oliver, en gran parte de las zonas donde los cazadores se venían haciendo eco de un descenso de corzos no existe ni rastro de cervuno y los censos ganaderos se están reduciendo.
Sí es cierto que se está operando un cambio en la forma de explotar la tierra y que han proliferado en algunos sitios las mallas ovejeras para meter caballos, ovejas, etc. pero en todo caso son fenómenos locales.
El lobo puede explicar el tema en ciertas zonas donde existe pero no es otras donde no hay ni rastro.
Como bien explica Daniel en Asturias a raíz de los episodios de Langua azul del 2008 se levantó una enorme polvareda en la comunidad ganadera por el posible papel de reservorio del corzo (por ser el rumiante silvestre más ubícuo) en esta enfermedad y al paso en otros patógenos mayores (tuberculosis, brucelosis) o a enfermedades sometidas a programas de control por las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas (herpevirus tipo 1, pestivirus, neospora Sp., paratuberculosis, etc.). Igualmente se metieron en la ecuación algunas de las patologías que están siendo investigadas a nivel mundial como causas de declives poblacionales (Anaplasma sp.) y otras de interés para la salud pública (Toxoplasma gondii).
El coste, nadie preguntó por el mismo, supongo que se enmarque dentro del convenio que existe desde hace ya bastantes años con el IREC y que ha dado buenos frutos.
Por último, en relación al posible efecto de la caza y/o furtivismo, en Asturias, por fortuna, es algo que se ha reducido de un modo formidable. Es cierto que puede haber algunos focos conflictivos, bien localizados, pero el hecho de que sea obligatorio contar con un guarda por cada 6 mil hectáreas, y a una abundante y eficacísima dotación del Seprona, este no sea un problema de gran entidad. Por ende el corzo no es una especie de interés para el cazador local, volcado casi en exclusiva en el jabalí.
Es cierto que el cervuno, el lobo, el furtivismo y la caza tienen impacto en las poblaciones de corzos, no lo voy a negar, pero insisto que en buena parte de las zonas donde se ha comprobado la reducción no son posibles.
Así pues, y como ocurre en otras zonas de Europa, las oscilaciones de muchas de las poblaciones de corzos tienen una causa desconocida.
Saludos
Estimados Gerardo y Daniel :
No es mi intención polemizar sobre el tema y mucho menos poner en duda cualquier opinión científica al respecto, en los “post” falta el contexto y no veáis en ellos mala intencionalidad por mí parte hacia cualquiera de vosotros dos.
Ayer hablaba con el Presidente de un Coto de caza limítrofe con Asturias y la Reserva de Ancares Lucenses sobre la ya próxima temporada de recechos, me decía que la población de corzo había bajado alarmantemente y que la de jabalí le anda pareja, algo habitual en los cotos colindantes con la mencionada reserva, curiosamente ordenando papeles el miércoles encontraba un boletín de la ACE del año 2006 en el que servidor hacía la crónica de Galicia, en dicha crónica alertaba sobre la reducción de ejemplares de corzo en la citada reserva y el aumento de predadores, sobre todo Lobo.
Lo que en 2006 parecía evidente hoy se ha convertido en patente, llevamos cuatro años en los que no se ha hecho absolutamente nada y en la que los técnicos y los que mandan sobre los técnicos se han cruzado de brazos, porque parece que la administración lo único que quiere es que corzo y jabalí desaparezcan o se hagan ocasiones donde ahora son abundantes, así de un plumazo se contenta a la gran mayoría “no cazadora”, a los usuarios de las vías, a los agricultores, a los ganaderos e incuso a los funcionarios que recibimos constantes expedientes por daños provocados por especies cinegéticas, parece que han encontrado un aliado llamado Lobo y como tal se le protege hasta límites insospechados.
Sin duda esa mortalidad viene dada de la abundancia, si no es el lobo será el perro del vecino, el zorro, el parachoques delantero de un “fitipaldi” o la corbata de acero del cabreado dueño de la plantación de eucalipto, ahora bien lo preocupante es que esos reservorios que podrían quedar, las sierras y zonas de montaña donde las carreteras sinuosas obligan a bajar la velocidad y donde la agricultura y ganadería son cosas del pasado, se están quedando mondas y lirondas porque el amigo lobo se lo ha merendado todo y a él no se le gestiona.
Hace unos tres años en uno de nuestros cotos detectamos un descenso preocupante en el número de corzos avistados, descartamos al lobo como causante y llegamos a la misma conclusión que el Dr. Cortazar, los corzos se morían, tuvimos la suerte de participar en un estudio llevado a cabo por la Facultad de Veterinaria de Lugo y a través de uno de sus investigadores, mi buen amigo Luis V. Sande, constatamos que no existía relación alguna con los parásitos encontrados pues estaban dentro de lo que se clasifica como normal, encontramos dos corzas con piometra y ninguna patología fuera de lo común, aún así optamos por reducir la presión cinegética sobre las hembras a cero, si no sabemos porque se mueren lo mejor es que matemos menos y veamos que pasa, pues bien en tres años (mejor dicho en tres parideras) hemos podido constatar que la población se ha recuperado al menos al tamaño de hace unos cinco años, lo que se traduce en que la caza es muy agradecida si se cuida.
Este año la Xunta se ha empeñado en llevar a cabo (tras contratación a una empresa que habrá ganado el concurso) un muestreo en zonas donde se ha detectado un incremento de brucelosis y donde el saneamiento de la cabaña ganadera ha arrojado altos niveles de positivos de tuberculina, veremos lo que sucede, como hay reses quizá el problema derive de los ciervos.
Constantemente se repiten todo tipo de trabajos, ahora nos dice Gerardo que se prevé llevar a cabo uno sobre parásitos en corzos, es curioso porque ese mismo se ha desarrollado por la USC y la facultad de veterinaria de Lugo analizando un extenso número de muestras, extrayendo sus resultados y publicando lo hallado, supongo que en la cordillera cantábrica o al menos en Asturias con un paisaje tan parecido al norte de Galicia será repetir más de lo mismo.
Me parece que si todos damos palos de ciego y los corzos se siguen muriendo, lo mejor es que sea la administración la que adopte medidas al respecto, como reducir los cupos….pero claro, ahora que los pleitos por accidente reposan en los juzgados, que los plantapinos saben cómo reclamar….a ver quien le pone el cascabel al gato.
K
Los seguimientos sanitarios de la fauna no son un capricho y su realización recurrente, lejos de ser un error, es un procedimiento habitual. El lograr serotecas y almacenes con muestras biológicas es algo de enorme interés, tanto para la salud de la fauna como de la especie humana.
En gran parte de Europa existen protocolos de seguimiento, por lo general en forma de redes colaborativas, que se llevan a cabo por universidades, laboratorios regionales de sanidad, etc. Si se realiza una consulta en internet se logran muchos resultados en apariencia redundantes. Por ejemplo si se busca Borrelia y capreolus se ve que hay trabajos en Italia, Francia, Alemania, Polonia, Hungría, Suecia, etc. y que periódicamente se repiten.
Desde hace más de 20 años en Francia se viene haciendo el seguimiento de la salud de la fauna por la conocida red SAGIR. Es un conjunto muy heterogeneo de centros de trabajo y laboratorios dedicados al estudio y diagnóstico de enfermedades de los animales. Anualmente emiten informes, a veces por especies y en otras en conjunto, en el que se reportan tanto los hallazgos (vigilancia pasiva) como los obtenidos en programas de seguimiento (vigilancia activa). El hecho de investigar en Landas la anaplasmosis no obsta a que en Midi Pirinee no se haga lo mismo o se haga algo con herpesvirus. En cada zona puede haber un motivo para hacer lo que hacen. En todo caso el conocimiento acumulado es enorme. Así en el caso de corzo contamos con la gran ventaja de saber lo que ellos han hecho en el síndrome de la mortandad anormal de corzos (MAC). Allí se han barajado hipótesis como el de la colza, las enterotoxemias por maíz, la anaplasmosis, los parásitos pulmonares, etc. Si alguien está interesado realmente en tema le sugiero que haga unas cuantas búsquedas. Para empezar podría hacerlo mediante la ONCFS http://www.oncfs.gouv.fr/events/point_faune/suivi-sanitaire.php
En relación al seguimiento previsto en materia de parasitología consiste en una colaboración entre Asturias/IREC/Univ.de Santiago para el desarrollo de una metodología sencilla de identificación de las infestaciones por oestridos por serología. Tiene interés ya que va a permitir rastrear la evolución de una enfermedad emergente en España, conocer la velocidad de expansión y alcance. Por otra parte, si algo hemos visto de la experiencia señalada en Galicia es que la abundancia de los parásitos de ciclo directo varía de zonas de nueva ocupación a zonas de ocupación tradicional -lo que no es sorprendente- pero falat saber si esto además afecta a la supervivencia de los corzos. Un reciente trabajo francés del equipo del Dr. Maublanc ha acreditado el efecto demoledor que estos bichos tienen en una población experimental de corzos. Desde luego que nos e puede traspolar lo ocurrido en un cercado a una zona amplia y abierta, pero ofrece un punto de partida. Otros trabajos han correlacionado los parásitos con la oportunidad de ser depredado y esto sí que es sugerente. Así algunos buenos guardas de caza sostienen que los corzos parasitados por C.stimulator son presa más fácil de los perros o que se exponen más al riesgo de ser cazados que aquellos que no tienen el gusano. En fin, que hay trabajo si se quiere hacer y que es bueno que los cazadores colaboremos en todo esto y que ver el riesgo de que la caza se vede por una enfermedad no esl, a día de hoy, algo tan sencillo.
Saludos

