Los corzos salvajes, objetivo del lobo ibérico
Una investigadora española ha analizado las preferencias de los lobos del noroeste de la Península Ibérica para demostrar que, en realidad, sus presas favoritas son los corzos, ciervos y jabalíes, antes que los rumiantes domésticos (ovejas, cabras, vacas y caballos).
22/10/2009 (Noticia leida 113 veces)
Los corzos salvajes, objetivo del lobo ibérico
Una investigadora española ha analizado las preferencias de los lobos del noroeste de la Península Ibérica para demostrar que, en realidad, sus presas favoritas son los corzos, ciervos y jabalíes, antes que los rumiantes domésticos (ovejas, cabras, vacas y caballos).
SINC- Los lobos (Canis lupus) han sido perseguidos durante siglos por los humanos por su supuesta “adicción” al ganado. Sin embargo, el estudio de Isabel Barja, única autora e investigadora en la Universidad Autónoma de Madrid, demuestra que en el Macizo Central Ourensano (Galicia) los lobos prefieren los ungulados salvajes al ganado a pesar de estar disponible en el área de estudio.
La investigadora, que identificó el tipo de alimento de los lobos a través de sus heces, confirma que “en el 87,1% de los casos aparecían restos de ungulados salvajes, mientras que sólo en el 11,3% eran domésticos, y en menor medida se encontraron restos de animales carnívoros como tejones, perros, gatos y conejos”, subraya a SINC Barja.
El estudio, que se ha publicado recientemente en Wildlife Biology, recoge que los corzos son la presa principal, consumida en todas las estaciones del año y en especial durante el verano (52%) y la primavera (26,2%). El análisis de 593 excrementos de lobo, recogidos entre mayo de 1998 y octubre de 2002, reveló que el 62,8% de las presas fueron corzos (Capreolus capreolus), el 12,6% ciervos (Cervus elaphus) y el 10% jabalíes (Sus scrofa). El consumo de ovejas y cabras domésticas sólo representó el 7,7% y el 2,9% respectivamente.
La presencia de restos de ganado en los excrementos de los lobos se justifica por su actividad carroñera en el área estudiada. “Además, durante la realización del estudio no se denunciaron ataques a la cabaña ganadera”, manifiesta la bióloga.
Uno de los aspectos más importantes que se desprende del análisis de la dieta de los lobos es que el consumo de ungulados salvajes y domésticos no depende de su
disponibilidad, es decir de la abundancia de las especies presas. El lobo prefiere los
corzos, ciervos y jabalíes antes que el ganado, “a pesar de encontrarse ambos tipos de alimento en altas densidades”, añade Barja.
Los resultados del estudio confirman que los lobos no se alimentan de las presas más fáciles de capturar, como son los ungulados domésticos, sino que prefieren consumir animales salvajes. Por tanto, el lobo no podría catalogarse como una especie oportunista en el área de estudio.
“En áreas con baja densidad y diversidad de ungulados silvestres donde los lobos se alimentan de animales domésticos, el refuerzo del número de presas silvestres, la vigilancia del ganado y la limitación de acceso a la carroña podrían forzar a los lobos a especializarse en el consumo de presas silvestres y transmitir este comportamiento a sus crías. Sin duda, esto ayudaría a minimizar los conflictos entre humanos y lobos, y apoyaría la conservación del cánido”, concluye la investigadora.
Habrá que leerse el trabajo en la revista. De todos modos me pregunto, así a bote pronto... ¿la participación de los animales en la dieta guardan o no relación con su abundancia? Creo que después de leer varios trabajos sobre la dieta de los depredadores esta es una cuestión esencial. Evaluar la participación de las especies en la dieta al margen de su abundancia indica poco. Lo importante es saber si una especie es seleccionada positivamente con independencia de que su presencia sea frecuente o no.
En todo caso gracias por la noticia.
Saludos
A continuación el abstract del artículo anterior. El artículo completo es de pago. De interés también (aunque no inesperado) es que la mayor participación de corzo y jabalí en la dieta del lobo se produce en primavera y verano, al predar este sobre las crías:
Prey and prey-age preference by the Iberian wolf Canis lupus signatus in a multiple-prey ecosystem
Isabel Barja
In many regions of the Iberian Peninsula, wild ungulates have disappeared and wolves Canis lupus often depend on garbage dumps and domestic animals. This paper represents an example of wild ungulate preferences of the Iberian wolf Canis lupus signatus in an environment with no human-wildlife conflicts, because wolves rarely predate on livestock. I studied the patterns of prey selection by the Iberian wolf during May 1998-October 2002 in northwestern Spain, in an area which supports a diverse community of wild ungulates and in which also domestic ungulates are present. My analysis of 593 wolf scats showed that wild ungulates were consumed preferentially over other prey (i.e. domestic ungulates, carnivores and lagomorphs). Roe deer Capreolus capreolus was the most important prey species followed by red deer Cervus elaphus and wild boar Sus scrofa. Domestic ungulates were poorly represented in the wolf diet. Predation frequencies of domestic and wild ungulates varied seasonally and between years. The consumption of roe deer and wild boar increased during the birthing season, probably because of the higher vulnerability of newly born animals, wolves predate mainly on juvenile roe deer and wild boar.
Key words: Canis lupus signatus, domestic ungulates, faeces, feeding habits, Spain, wild ungulates, wolves
Isabel Barja,Unidad de Zoología, Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid, E-28049 Madrid,Spain - e-mail: isabel.barja@uam.es
Received 4 December 2007, accepted 3 July 2008
Associate Editor: John W. Laundre
Wildl. Biol. 15: 147-154 (2009)
DOI: 10.2981/07-096
© Wildlife Biology, NKV
www.wildlifebiology.com
Isabel me ha mandado ya su artículo completo y me lo estoy leyendo. Gracias de todos modos.
Con ella he hecho un pequeño "cambio de cromos"
Saludos
Después de leer la noticia, me hago la siguiente reflexión.
Caso de Asturias, donde por todos es conocido el gran número de lobos que hay. Los socios de los cotos pagamos las cuotas para poder hacer frente, entre otros gastos, a los daños que producen jabalí y corzos. ¿No sería lógico - con el estudio en la mano - pedir indemnizaciones a la Administración por daños del lobo en la fauna cinegética de la que somos responsables, igual que sucede con los ganaderos?
Pues........que razón tienes Alfonso
Y si encima no lo tenéis metido en el plan técnico con más motivo para pedir daños. Ya que nosotros pagamos por los daños provocados por la fauna a la agricultura.
No sería mala cosa hacer eso para que vieran el sinsentido que es exigir pagos por daños de la fauna cinegética tanto en cultivos como en carreteras. Si la fauna salvaje no es de nadie, no entiendo como se puede pensar que se nos ha de responsabilizar a los cazadores de algo de lo que no somos dueños y que además no podemos controlar.
Pero bueno, si seguimos con el razonamiento tergiversado, vamos a tergiversarlo para todo no sólo para lo que le interesa a algunos, y entonces podríamos decir que si se nos exige el pago de daños es como reconocer que somos los propietarios, luego que nos paguen los bichos que se comen los lobos al igual que se hace con los ganaderos (o debería hacerse).
Escribo esto más que nada por diversión, porque por otra cosa............ En fin, como derrotar contra la barrera.
Yo no creo que sea derrotar contra la barrera, Santiago. De hechos los cazadores ya hemos demostrado que si se nos toca las narices la organizamos.
Lo que me parece absurdo es quedarse cruzados de brazos mientras se cometen este tipo de injusticias.
En todo este tema hay varios errores de base.
1º.- Los cazadores no somos los propietarios de las piezas de caza hasta que las capturamos pero hemos aceptado un contrato -concesión administrativa- que contiene un condicionado, cual es pagar a los propietarios de los predios y sus productos, en los que desarrollamos la caza, los daños causados a sus bienes. Por lo tanto el hecho de aceptar la concesión del derecho de caza lleva aparejada la obligación de pagar aquellos desperfectos que los animales de caza causen a la agricultura y a la ganadería. En consecuencia quien esté en contra de pagar debe rechazar el aprovechamiento o promover un marco jurídico diferente.
2º- Muchos animales causan daños a las actividades humanas y no son objeto de indemnización. Un caso típico es la colisión de aves y aviones. ¿Piensa alguien en su sano juicio que se puede pedir a un coto la indemnización por la muerte de 150 pasajeros porque un avión haya colisionado con una bandada de ánsares? Pues jurídicamente es posible.
3º.- Los animales se matan o comen unos a otros de forma natural. Según vuestra argumentación ¿quien debería pagar si en el linde de dos cotos se zurran dos corzos y uno de ellos muere? ¿De verdad creéis que la depredación por el lobo no es algo natural?
4º.- En el caso concreto del lobo, en Asturias, creo entender que no hay ningún interés entre los cazadores por convertirlo en especie cinegética, y ello porque su caza no soporta el menor análisis económico. La magnitud de los daños a la ganadería, que es pagada en exclusiva por la Administración regional, debería ser asumida por los cazadores. En mi municipio, donde hay algunas manadas de lobos desde hace años, esto supondría incrementar el coste anual del coto en varias decenas de miles de euros para, quizás, cazar un lobo... ninguno.
5º.- Plantear que la Administración, que representa a la ciudadanía, indemnice a los cazadores, que tienen el derecho exclusivo en varios miles de hectáreas (en Asturias de 3000 hacia arriba) es impensable y jurídicamente insostenible. La Administración nos otorga el derecho a cazar lo que el monte, de forma natural, produce. si hay lobos ellos están en la ecuación y el canon -el impuesto que grava la caza en Asturias- depende solamente de la abundancia de animales cazables. si hay más se paga más si menos, menos.
6º.- Salvo algunos casos los daños a los cultivos y el tráfico depende de la abundancia. Si el lobo limita la misma pocos daños causarán, ergo... no hay causa.
Hacer demagogia en esta materia es gratis, gestionar un territorio, pagar los salarios, lidiar con los ganaderos y agricultores, obtener piezas suficientes, etc. es otra cosa. No hagamos demagogia. En Asturias, salvo casos puntuales, el lobo no es cuestión para los cazadores y somos muchos los que hemos visto lobos, corzos y jabalíes en una especie de revoltijo y nos divertimos con ello.
Saludos
Este tema por aquí está ganando una actalidad que no nos habíamos imaginado hace unos pocos años. Después de la caída de la cortina de hierro han vuelto los lobos a los nuevos estados del este de mi país, en Saxonia como también en Saxonia-Anhalt ya hay varias manadas, deben de ser mucho más de lo que admiten los ecologistas que son los defensores mas ardientes de su regreso.
Parece ser que ya han diminuido drásticamente la densidad de corzos pero también de venados y de gamos en estas áreas que en su mayoría son antiguos terrenos de entrenamiento de tropas. Las poblaciones de muflones en cada caso han desparacido por completo cuando llega el lobo.
Obviamente, a los cazadores no les gusta esto para nada, por otro lado los ecologistas/bio-pacifistas se oponen violentamente a la introducción de un sistema de caza sostenible de este predador, igual que vosotros lo hacéis en España. Hay mucha población humana en estas zonas, cereemos que tarde o temprano va a haber accidentes si se siguen protegiendo de manera total.
Aquí una bonita foto de una manada rastreando venados:
Creo Gerardo que estás mezclando cosas, y todo ello a partir de una normativa legal asturiana totalmente distinta a la que tenemos en otras regiones de España. En Asturias por no sé que motivo -aunque se me imagina que por el minifundio imperante, que haría muy dificil la solución habitual- un derecho real que emana de la propiedad, como es la caza, se ha asumido colectivamente por la administración y es ella la que cede concesiones sobre el derecho a la caza. Voy a dejar de lado lo que eso significa para mí, porque eso no es objeto de este debate, pero cambia mucho tus razonamientos y forma de ver la cosas frente a los que funcionamos en otro escenario legal, además de plantear serias incógnitas de tipo jurídico que yo siendo lego en la materia atisbo.
Paso a comentar tus puntos según tu misma numeración.
1º.- En el resto de España aceptamos contratos en los que la aministración ni entra ni sale, por lo que nosotros no cazamos en virtud de uan concesión administrativa, sino de contratos llevados a cabo entre particulares. En estos contratos yo nunca he visto ningún punto referente a daños, y aunque lo viera no lo admitiría y no lo firmaría, porque me parece que es una incongruencia. Otra cosa es que sin que figure explicitamente en el contrato, me tenga que fastidiar porque la ley lo diga así, pero tampoco estoy de acuerdo con la ley, ya que considero que contradice la otra ley que dice que los animales no son míos, ni de nadie.
2º.- Evidentemente los daños de los pájaros que chocan con las aeronaves no se nos pueden hacer recaer a los cazadores, entre otras cosas porque se producen en terrenos que son areas de seguridad en donde no se caza, y el propietario es un organismo público. Si no fuera así, otro gallo cantaría.
3º.- No sólo se matan y se comen unos a otros de forma natural, sino que se comen también los cultivos de forma natural y cruzan la carreteras de forma natural. Lo que no es natural es el cultivo, ni la carretera. Como ambas cosas son de interés social, y no son naturales, no se el motivo por el cual no paga toda la sociedad en lugar de unos pocos, porque además de los bichos del monte todo el mundo disfruta, y los que lo hacemos de una manera más directa y posiblemente sacando mayor provecho pagamos por ello. El resto, quizás saca menor aprovechamiento -cosa que habría que ver, porque no se muy bien como se mide el disfrute de algo, o el posible lucro que obtienen algunos profesionales de todo esto (vease, por citar un ejemplo lobuno, las empresas de turismo rural que aparecen como setas en Sanabria para mostrar lobos a los urbanitas)- pero no paga nada, y a costa de los demás que tenemos que pagar los daños que causa esa abundancia que tan bien les viene a ellos también.
El problema concreto de que un lobo se haya comido un corzo es el mismo que el corzo que se come las berzas del paisano. Ni el lobo, ni las berzas son especies cazables, y el problema es el mismo. ¿Por que la berzas hay que pagarlas y el corzo no?
Hace tiempo escribí un artículo del que me permito extractar algunos párrafos que creo que vienen a cuento. El primero se refiere a la incrongruencia legal que es para mí el responsabilizar al cazador de los daños en la agricultura:
"Casi todos los animales de caza basan su sustento en el consumo de materia vegetal que luego convierten en materia animal. Si no existiese esa materia vegetal, no habría animales de ningún tipo, pero tampoco de interés cinegético. Luego quien nos arrienda el coto basa la transacción en que parte de la materia vegetal va a pasar a convertirse en materia animal, precisamente de esas especies de interés cinegético, justo aquellas por las que nos cobra. Por ello, no acabo de entender como lo que ocurre es que nos cobran por la materia vegetal consumida y por la materia vegetal transformada, es decir dos veces el mismo concepto, con su consecuente valor añadido según sea antes o después de la transformación."
Hace muchísimos años (yo eran joven y todo, casi un imberbe) tuve una reclamación judicial por daños a cultivos. Al presentarme ante el juez de Atienza simplemente le hice ver esto mismo que he comentado en el apartado anterior, y el juez me dió la razón. No tuve que pagar nada, y creo recordar que el agricultor -que tenía agua corriente en su casa gracias a que se pudo acometer esa obra en todo el pueblo porque adelantamos 10 años de arrendamiento- me pedía unas 200.000 ptas. que ahora serían algo así como 18 o 20.000 euros (que conste que no tengo a mano los porcentajes necesarios para traducir a euros constantes esas pesetas del año en que me ocurrió eso).
Refiriéndome a la atribución de responsabilidades que se nos pide a los cazadores en cuanto surge el más mínimo problema con las especies cinegéticas digo:
".........por lo tanto y partiendo de lo anterior no alcanzo a entender que cuando exista un conflicto con un ejemplar, o ejemplares, de fauna cinegética, automáticamente se nos vuelvan todos los ojos hacia nosotros, y sólo hacia nosotros. ¿Por qué nadie mira al excursionista que ha estado disfrutando de la berrea, o al que ha estado fotografiando perdices desde un hide y va a vender las fotos? Creo que esto son suficientes muestras de interés coincidente con el nuestro, como para compartir el problema............"
Y aquí va la última perla para que no me echeis la bronca:
"........el aprovechamiento cinegético es una actividad fuertemente intervenida administrativamente, y acarrea una serie de gastos inusuales en cualquier otra actividad que disfrute de la fauna y la naturaleza. Licencias, seguros, planes técnicos, tasas, matriculas y demás rejones económicos y administrativos que se nos propinan sin piedad, están totalmente ausentes en cualquiera de las otras actividades que disfrutan la naturaleza y la fauna salvaje. No digamos nada de la cantidad de trabas y reglamentaciones intervencionistas que nos cohíben, coartan y dirigen, hasta reducir nuestras posibilidades a algo insospechado para el resto de los que gozan de la naturaleza. A un fotógrafo no se le limita el número de imágenes que puede obtener, ni al paseante el número de tardes que puede acudir a un paraje de interés natural. ¿Por qué el fotógrafo o el turista pueden llevar a cabo su actividad sin pagar nada y sin restricción alguna?
¿De verdad somos los únicos responsables?"
Santiago, mi respuesta a Alfonso está relacionada con su pregunta que centraba el tema en Asturias. Sobre las razones por las que la Ley 2/89 es como es, leete el texto y lo sabrás. Queda sobradamente justificado y aunque no te gusten sus formas estas son perfectamente legales y además ha funcionado muy bien.
En relación a que la caza emana de la propiedad... hay que leer el Codigo Civil español. Grave error. La caza no emana de la propiedad, solamente puede ser aprovechada, en algunos casos, por la propiedad por la mera razón de que ocupa su espacio de forma temporal o permanente. ¿Es que las aves migratorias las produce la propiedad donde son cazadas? Si así fuera habría que pagar algunos otros fielatos. De todos modos no eres el único en confundirte, claro, y así van las cosas.
Todo acotado de caza en España es fruto de una autorización administrativa y tiene un condicionado. El mínimo es el cumplimiento de la Ley y del Rglamento de caza. En todas las normas que conozco, en cualquier país de Europa, se obliga al adjudicatario a pagar los daños a la agricultura. Cosa diferente es si el bien es o no susceptible de ser protegido y si se adoptan diligencias suficientes en ello. En algunos casos, como el caso que nos ocupaba en Asturias, existen unos pliegos de condiciones técnico administrativas que el adjudicatario admite y firma en la concesión. Entre ellas está el compromiso del pago de daños a la agricultura y ganadería. Lo de los accidentes es una extensión judicial de la obligación de resarcir de los daños sobre propiedades ajenas, quizás discutible, realizada por los jueces españoles ya que las leyes no hacen mención explícita a ello.
El impago de los daños, si es reclamado por la vía administrativa -siempre se ahce por la vía judicial- podría dar lugar a la anulación de la concesión o autorización de caza. Pero esto no le interesa a la administración, toda vez que le haría incurrir en la responsabilidad del pago, ni al agricultor que a lo mejor se queda sin cobrar.
Los corzos, por lo general, no comen berzas. Contienen algunos tóxicos si están crudas (oxalatos).
Las interacciones entre animales silvestres forman parte de las biocenosis y el gestor cinegético debe preverlas. Hoy no es posible pensar en escenarios como las Juntas de extinción de alimañas, que si existieron fue para mejorar la vida de los agricultores y ganaderos, no de los cazadores.
La caza, nos guste o no, no constituye un derecho consagrado en nuestro ordenamiento jurídico. Recuerda las palabras, doctas y severas de nuestro amigo Eduardo Ortega, en tanto que la Conservación sí lo es y debe estar garantizada por los poderes públicos. El lobo, como especie natural, tiene y debe ser conservada. Si en ello, en su conservación, hace daño a los bienes y derechos de los particulares estos deberán ser indemnizado. Las especies de caza no son ni bienes ni derechos (no los animales en concreto), ni como tales aparecen en nuestra legislación. De ahí a que no quepa posibilidad de pedir resarcimiento sobre la hipotética cuantía económica del impacto del lobo sobre el corzo.
Por otra parte, querido amigo, las cosas por estar escritas no cobran mayor veracidad ni importancia, ni mis palabras ni las tuyas. Pero insisto, y era mi línea argumental en Asturias donde, salvo alguna excepción,el lobo no es cuestión para los cazadores.
Abrazos
Pero bien pensado... igual cambio de opinión.
Resulta que ayer por la tarde salí de caza -sí, ya lo sé, soy un desgraciado funcionario que libra las tardes de los jueves para ir a cazar- y me di una vuelta a ver si había entrado alguna arcea. Dado el fracaso opté por buscar a su prima escolopácida, la agachadiza, en unos aguazales que estos días de lluvia y viento prometían dar su renta. Después de una cuidadosa aproximación la perra hacía la primera muestra. Casi de inmediato se levantó rauda y zigzagueante la picuda ave y mientras levantaba mi arma para rociarla de plomo escuché un silbido de viento sobre mi cabeza y me sorprendí al ver que mi agachadiza era presa inmediata de un halcón peregrino. ¡Por poco no hago una desafortunada carambola!
Lo cierto es que en ese momento sentí una honda satisfacción ya que un depredador más hábil que yo me había tomado ventaja y se había aprovechado del trabajo de Lula. Igualmente consideré un privilegio haber presenciado el lance y me sentí orgulloso de poder vivir y cazar en un medio donde los peregrinos y otras aves de presa campan a sus anchas aunque hoy me hubiera robado la cartera.
Hoy, volviendo a casa, después de haber reconsiderado lo escrito, creo que debería haberme cabreado. No sé si soltarle un sartenazo al halcón hubiera sido lo adecuado, pero desde luego que ya estoy preparando las causas administrativas y civiles para reclamar el daño causado. Me fastidió una tarde de caza, me quitó una agachadiza -cierto que la finca no era mía pero es de un buen amigo y estoy seguro que él se sumará a la reclamación judicial- y creo que es mi derecho reclamar. El problema es que no lo tengo muy claro. ¿A quién debo pedirle o exigirle la indemnización? ¿Al Gobierno del Principado, a la UE, Al Gobierno Central, a la SEO, al FAPAS...? No sé, estoy hecho un lío... y además... ¿en cuánto valoro yo una agachadiza? ¿en una jornada completa de caza, en su valor de indemnización por sanción -me apuesto a que el halcón no tenía licencia de caza ni era socio del coto...-. En fin, pues eso, que cambio mi forma de ver estas cosas.
Que paséis un buen fin de semana, largo para algunos.
Estimado Gerardo,
La verdad, desconocía que la ironía se encontraba entre tus recursos.
Esto es mucho más sencillo de lo que parece:
1. La caza genera unos importantes recursos económicos. Al menos en una buena parte de España,
2. Los propietarios y titulares de cotos TIENEN que hacer frente a las indemnizaciones que correspondan por el daño y perjucio económico a terceros que cometen los animales objetos de caza. En resumen, pagamos por el daño que cometen unos animales que no son de nuestra propiedad y sobre los que tenemos una limitadísima capacidad de gestión (vedas, planes cinegéticos autorizados, permisos administrativos,...). PAGAMOS.
3. Los propietarios y titulares de cotos NO TIENEN derecho a percibir indemnización alguna por el daño y perjuicio económico cometido por otro animal no objeto de caza, como el lobo. En resumen, dejamos de percibir los ingresos correspondientes, lo que se conoce como lucro cesante o coste de oportunidad, por el daño cometido por especies cuya gestión depende directamente de la Administración. Y PAGAMOS.
4. Los propietarios y titulares de cotos pagan sus buenos impuestos para poder ejercer el derecho de la caza. Igual que los cazadores - al menos los que no somos ministros - pagamos las licencias de caza. Es decir, no es un derecho concedido de forma divina por la Administración. Estamos pagando por ello, a pesar de tratarse de un recurso natural de la propia explotación. Y SEGUIMOS PAGANDO.
5. Nos podemos dar con un canto en los dientes porque todavía nos enchufan las indemnizaciones por los daños de las aves en los aviones. Dales ideas para que PAGUEMOS MÁS.
Gerardo, me parece comprensible que no quieras ir en contra de la Administración pero, por favor, no nos hagas comulgar con piedras de molino.
La ironía es, por supuesto, un recurso con el que cuento, por más que no lo use con frecuencia en las foros. De todos modos mi ánimo no es el de ofender.
Lo que me queda claro con todo esto es que la idea de la Conservación de los recursos naturales no termina de encajar en buena parte del colectivo de cazadores y que el argumento de que "somos los primeros ecologistas" es espúreo.
La caza, al menos desde mi punto de vista, es el resultado de aprovechar el rendimiento marginal, en forma de especies cinegéticas, del funcionamiento de lossistemas naturales. Ello quiere decir que si el plan de caza permite cazar 25 ciervos pero ha nevado el año anterior y la renta debe bajarse a 5 la caza es abatir 5, ni más ni menos. En este caso la mortalidad es algo natural en el sistema y sólo podemos aprovechar la renta que da.
El lobo es un agente natural y sus efectos también lo son, al menos sobre la fauna silvestre. El fundamento jurídico de la responsabilidad patrimonial de la Administración no alcanza a los efectos de la depredación y dudo que ningún tribunal acepte a trámite semejante causa. Su planteamiento es totalmente absurdo.
Saludos

