Al hilo de la noticia que sale en la portada de esta Web, “Una pieza de Lobo a 3.000 Euros” me gustaría hacer un comentario.
Si hemos llegado a esta situación, que no se rasguen las vestiduras los señores ecologistas, estamos aquí porque hasta aquí nos han conducido los avatares del destino y sobre todo, la humillante persecución a la que se ven sometidos los cazadores.
Las causas, tal vez habría que buscarlas en la Ley 4/1997 creada en su día, como dice en su artículo 1 regular el ejercicio de la caza, el fomento (no sé de que cosa) y la protección , conservación y ordenado aprovechamiento de las especies cinegéticas, sin duda alguna, la Ley o mejor dicho su borrador fue gestado muy lejos de nuestra comunidad, calcando en ocasiones como costilla de Adán la Ley del 70 y redactado por alguna persona que ni tuvo en cuenta nuestro particular modo de vida (tan voceado ahora para aprobar estatutos autónomos), nuestro carácter y nuestros pequeños “fundios”
La venta de caza, se puso de moda para paliar el primer ¿ ordenado aprovechamiento? surgido a raíz de la Ley, un desembolso importante en unos bolsillos que acostumbraban a pagar 10 Euros por su tarjeta anual y que vieron como para comprar nuevas tablillas, debidamente reglamentadas al nuevo formato (para alegría de algunos), su tarjeta se duplicaba, luego se le añadía una derrama para abonar el Proyecto de Ordenación Cinegética y después, se multiplicaba por veinte para pagar lo que la Ley en su artículo 22 punto c obligaba a los titulares de los derechos cinegéticos, un sistema de vigilancia llamado guarda.
O sea, aparte del Seprona, la policía autonómica y la guardería de la propia Xunta, los que se aprovechan de la caza debían colocar un guarda que la vigile, algo curioso en una tierra donde los furtivos se reducían a dar matarile a las liebres con un foco y a dos o tres desaprensivos que anhelaban ponerle una corbata a un jabalí para llenar la despensa, muy distinto de los que han de velar por un Latifundio vallado o no, donde UNO ha de vigilar a MUCHOS, algo distinto a lo que aquí ocurre donde MUCHOS vigilan lo que hace UNO, y es que los cazadores y propietarios de las pequeñas parcelas son a la vez gestores, arrendatarios y vigilantes de las especies cinegéticas que los pueblan, tan mal no ha debido irle a la caza mayor, que en veinte años ha aumentado de forma notable su presencia.
Sin embargo, a alguno se le ocurrió que para paliar de alguna manera las arcas del coto y dado que el mana había caído en forma de corzo, bastaba hacer de mercaderes y vender parte de la hacienda para salvar al menos, la ropa, repito, algo impensable en Galicia hace tan solo cinco años, antes de que se pusiese de moda que los foráneos le sacudiesen a los corzos mientras el que portaba la tarjeta anual (de 50 Euros) se lo pusiera a huevo, se puso de moda, como los aerogeneradores, las playas de Barreiros y los percebes del Roncudo, y como todo lo que se pone de moda para sacar tres duros en Galicia, se gestiono, se fomento y se ordeno, vaya si se ordeno, por eso las cuerdas de las mayores Turberas de Europa están saturadas de molinos y asfalto, los chalets se apiñan encima de las playas de arena blanca y los percebes vienen de Mauritania, ah, pero claro, por esto los ecologistas no dijeron, ni “mu”, ni siquiera se escucho un pio, pio, es más sencillo defenestrar a los cazadores.
Aunque visto lo visto, no se si los mismos cazadores nos defenestramos y nos damos cabezazos contra el muro del que luego saldrán las lamentaciones.
No me gusta que se venda la caza como si se tratase de un mercado sin ton ni son, me apenan ciertas conductas que veía antes muy lejos, tal vez no puse en su día las barbas a remojo, pero no puedo sentirme indiferente ante la publicidad a golpe de “masacre”, que en francés es un tapete de cabezas cervunas expuestas en riguroso orden, es más, me indigna que se utilicen fotografias con diez o doce corzos/as matados en “montería” vendidos para velar por un “ordenado y vigilado aprovechamiento”, por cierto, en la última foto que he visto haciendo publicidad de la “Cinegetica San Mamede” (Federcaza mes de Junio 2006) con cuatro corzos machos a los pies de dos señores vestidos de verde, además de apreciarse las tripas de un macho, saliendo sanguinolentas por un costado, se ve, esta vez claramente, a un vareto de corzo, de no más de dos años, cuando la Ley de Caza 4/1997 de Galicia, en su Reglamento y en su Orden anual de Vedas, prohíbe textualmente, abatir ejemplares de corzo, menores de tres años (evidentemente varetos incluidos), ¿lo habrá visto el guarda pagado con el provecho de la cacería?, ¿Habrá examinado el cazador la mandíbula del corzo ante-mortem, para luego darle el sartenazo? , y lo que es peor, ¿tendrá ojos la Federación Ecoloxista Galega o llevará un parche que se quita según el pabellón de barco a tomar?.
Lo del Lobo y la gestión que hasta ahora se hace de él, mejor dejarlo para otro tema.
Chaín
Amigo Chaín:
Cuanta razón en tus palabras, claro que a mi todo esto no me extraña de mucho, por que todo ese pseudo-racional movimiento llamado ecologista, como siempre he dicho en el 95% de sus miembros, no se distingue un mirlo de un cuervo y mucho menos de un estornino, claro que tal vez la otra copia de la llave del despacho del delegado de la conselleria de Medio Ambiente en la provincia Ourensana estuviera en manos de algún "ecoloJeta" de turno, la primera copia en el anterior gobierno deambulaba en el bolsillo del que gestiona las monterias de varetos colocados con pose "cibeles" para engrandecer las pupilas de hambrientos corceros sureños.Creételo, porque es tal y como lo lees.Un saludo.-

