Buenas tardes:
En los últimos días han aparecido el la prensa varias noticias sobre la Reserva Regional de Caza Fuentes Carrionas. Resumiendo: en primer lugar la Junta consultiva ha suspendido la caza de corzos en la Reserva "por las intensas nevadas" y a los pocos días varias asociaciones ecologistas pidieron el "muy necesario" relevo de la directora de la Reserva, por considerar que la gestión que se ha realizado en los últimos años en este espacio ha sido "nefasta y falta de transparencia".
En cuanto al corzo, dichas asociaciones vinculan la falta de ejemplares de esta especie que progresivamente y año tras año ha ido viendo mermada su cantidad en la Reserva, con un "alarmante furtivismo" que tiene en el corzo "su referente" y su "caza legal excesiva", sin planes ni estudios técnicos.
Para más detalles podéis ver el apartado “novedades” de la web.
Me gustaría que si alguno de vosotros conoce la situación de la población de corzos en la zona con cierta exactitud, nos la comentara. Me temo que, como esta ocurriendo en otras zonas del norte de España, probablemente allí también la situación del corzo vaya en declive. Las causa, en mi opinión, son múltiples y las soluciones no son sencillas. Independientemente de las voces políticas o interesadas que aparecen en la prensa, quizás alguno de vosotros tenga información u opinión más ecuánime al respecto.
Un saludo
No conozco la zona pero da la casualidad de que termino de hablar con Guillermo Palomero, presidente de la FOP, quien me ha llamado en relación a este asunto. Creo que él sí conoce bien esa zona y tiene colaboradores allí. Me ha comentado que van a sacar una nota de prensa sobre el particular, pero que a priori en la Reserva el problema del furtivismo no es la causa del declive del corzo. Sí es cierto que en algún coto colindante puede haber una explotación abusiva de los corzos pero no en la reserva. Le he pedido que una vez saque la nota nos la remita.
Me temo que en todo caso va ser la extensión de lo que viene ocurriendo en buena parte de la Cordillera Cantábrica con el corzo.
Saludos
Y por allí no ha proliferado mucho el ciervo y lo lobos? Pueden ser estas, causa de la disminución en la población?
Por otro lado, todo lo que te he leído Gerardo, sobre el censo de corzos hace que sea dificil valorar adecuadamente la población, no?
Saludos.
El descenso del corzo y su relación con el aumento del ciervo y del lobo es, a mi juicio, una antinomia. No digo que asiladamente cada uno de esos factores afecten a los corzos pero no parece que una asociación de ambos fenómenos sea fácil. Si la causa es la depredación no hay evidencias de que la misma no deba afectar a los ciervos, de modo que los lobos limitarían también su población.
En todo caso eso es un debte de tipo especulativo.
Los métodos de estima, para que sean fiables, deben tener repeticiones sucesivas en la escala temporal y ser contempladas con plazo largos. Considerar variaciones en plazos de menos de 10 años es muy aventurado ya que cualquier método tiene un rango de error de en torno al 20%. De todos modos hay információn para obtener índices de abundancia si los datos de las cacerías se han tomado de forma conveniente.
De nuevo no puedo estar de acuerdo en hacer del lobo, al que por cierto no profeso otras simpatías , el chivo expiatorio de las oscilaciones poblacionales del corzo en la Cordillera Cantábrica ya que no hay la menor evidencia de ello.
Saludos
“…Me temo que en todo caso va ser la extensión de lo que viene ocurriendo en buena parte de la Cordillera Cantábrica con el corzo…”
Ostias, no será la niebla?
No te cabrees Gerardo, que no quería polemizar sobre el espinoso asunto, que había olvidado el lío que hay montado con todo esto. Ha sido un comentario desintencionado por mi propia ignorancia.
Estimados amigos: Yo conozco bien la zona y además he pertenecido a la junta consultiva de dicha Reserva durante ocho años. El descenso de corzos de estos últimos años es más que patente tanto como el aumento que se viene produciendo en zonas cerealistas del sur de la provincia.En mi opinión si que afecta a este descenso la presión depredadora del lobo y competidora del ciervo. Yo he visto cazar a los lobos y les resulta más facil cazar corzos que ciervos y no os digo nada de los zorros en este invierno de constantes nevadas, en cuanto al tema del furtivismo no es la causa de dicho descenso como apuntan los ecologistas con tal de culpar a la directora de la Reserva.Por ello es importante que se sigan controlando las poblaciones de depredadores y rebajar las poblaciones de ciervos tanto machos como hembras pero para ello hay que cazar y a eso se oponen los ecologistas.
Un saludo!
Como quiera que algunos me habéis llamado por teléfono o escrito correos para pedirme información o explicaciones a mi lacónico mensaje me permito una opinión más amplia. Intento no dar una respuesta académica o pedante, pero no puedo prescindir de alguna cosa, con lo cual a partir de aquí el que quiera que cambie de subforo.
Vamos a empezar. El corzo en la Cordillera Cantábrica vive un momento complicado en todo o casi todo su rango.
Las crisis poblacionales raramente responden a una causa única. Por lo general se deben a la coincidencia de distintas concausas que se potencian y afectan seriamente a la viabilidad de la población afectada.
En el caso de la Cordillera Cantábrica se están produciendo de forma simultanea varias situaciones que de forma individual no afectarían a la población de corzos, pero que al adicionarse pueden estar ocasionando un descenso acusado de sus efectivos. Estas son a saber:
- [b]Cambio en el medio natural[/b]: el abandono de las zonas de montaña, unido al régimen de protección de amplios espacios de la cordillera han determinado un cambio profundo en la composición y valor botánico del medio. Está acreditada la reducción de la diversidad vegetal, en especial en lo que concierne a las comunidades pratenses, por el abandono del sistema de siega y acarreo. Igualmente la desaparición o limitación de las labores forestales como son las cortas, la extracción de leñas y estéreos, por la imposibilidad de abrir vías de saca o la baja rentabilidad de muchas de las masas, han ocasionado un envejecimiento de las mismas y la desaparición de las zonas despejadas y transición. Igualmente han desparecido la mayoría de las parcelas de cultivo. Ello ha originado problemas bien conocidos como la rarificación de la perdiz roja, y en menor medida de la pardilla, en una primera instancia, y una reducción de la capacidad de acogida para especies selectivas y ramoneadotas que dependen de una alta frecuencia de renovación de los recursos botánicos.
- [b]Competencia interespecífica[/b]: la introducción del venado en la práctica totalidad de las estribaciones de la Cordillera durante la segunda mitad del S XX ha originado la aparición de un competidor formidable para el corzo. Distintos trabajos han acreditado el rechazo de la especie a compartir el espacio y los recursos con otros cérvidos y cómo esta especie es relativamente frágil en situaciones de competencia. Ello se debe tanto a factores de comportamiento como sanitarios.
- [b]A la competencia con herbívoros silvestres debe sumarse la que se establece por los domésticos[/b]. Paralelamente al abandono de la vida rural tradicional, en la que el sistema de siega y conservación de forrajes era un método habitual, se ha pasado a incrementar de forma exponencial la cabaña bovina en pastoreo permanente o estacional en buen parte del área. Así se han intercalado amplias zonas abandonadas al matorral y otras usadas intensamente por el vacuno de carne. Esto ha venido determinado, en muy buena medida, por la aplicación de las medidas de ayuda de la PAC que beneficia a las vacas de cría (nodrizas) y el conocido como paquete de ayudas agroambientales. Bajo este paraguas financiero el censo bovino de carne en la Cordillera se ha multiplicado en los últimos años y se ha concentrado en las zonas de mayor productividad vegetal generando un conflicto con la fauna silvestre que se ha visto desplazada. El caso de la sarna del rebeco ilustra suficientemente este efecto.
- [b]Depredación[/b]: Está acreditada la importancia del corzo en la dieta del lobo, especialmente en ausencia de especies domésticas que hacen de “tampón”. Son estas las del ovino, caprino y equino. El bovino es depredada más raramente por el lobo. En el trabajo que publicamos en el Boletín nº 7 de la ACE recogíamos la experiencia de Somiedo. En este municipio el corzo sufrió a lo largo de los años 90 un acusado descenso de población que condujo a que desapareciese en el PRUG como especie cazable. A pesar de ello ha sido depredada positivamente por el lobo, en ausencia de otras especies tampón. No obstante se ha constatado un crecimiento sostenido, pero lento, de sus efectivos en los censos anuales de los cinco últimos años.
- [b]Enfermedades[/b]: se ha dicho que el corzo es una especie sustancialmente sana, y es cierto en lo que concierne a las enfermedades infecciosas. No obstante, si nos referimos a las parasitarias, el corzo presenta no pocos problemas que pueden comprometer su vida. Así distintas trabajos en España, desde Cádiz hasta Galicia, han puesto de manifiesto la importancia de enfermedades como la fasciolosis, las parasitorisis gastrointestinales, las pulmonares, las originadas por protozoos o incluso las producidas por distintos artrópodos. En general los parásitos no son letales pero si se asocian varios o sus tasas son muy altas pueden originar debilidad que permita otras enfermedades o aumente la tasa de depredación. En la Cordillera se han hecho distintos trabajos tanto en Lugo por la Dra. Morrondo, en Asturias por IREC (Dr Gortázar y SERIDA Dr. Prieto) como en León. En todos ellos se ha visto las altas tasas de parásitos que presentaban los corzos y como a lo largo de los años la tasa de parásitos de ciclo directo ha crecido de forma alarmante. Además se ha comprobado un aumento de la parasitación por garrapatas que son portadoras de enfermedades candidatas para ser letales como anaplasmosis o borreliosis. También, y para complicar más este escenario, se ha comprobado la aparición de parásitos nuevos como algunos Oestrus ya comentados en otras ocasiones.
- [b]Adversidades meterológicas[/b]: estas deberían ser una constante en la Cordillera pero lo cierto es que el clima se ha comportado de una forma muy irregular. El corzo es una especie muy sensible a la duración de los periodos largos de inivación pudiendo ocasionar grandes mortandades.
Así todos estos fenómenos encadenados pueden estar originando problemas, que aisladamente no lo serían.
Una parte de no desdeñable del problema está en la inconveniente gestión de la propia especie, que en buen parte del área creció durante los años 80 y principios de los 90, a gran velocidad, probablemente superando la capacidad de acogida del medio, pero no se contempló la caza de las corzas -incluso hoy su caza no esta permitida en las Reservas pero curiósamente sí la de las rebecas, ciervas y gamas , cosas veredes...-, de modo que el aprovechamiento se centró solamente en machos de clase trofeo lo que abundó más en el debilitamiento de la población si cabe.
Es conocido en demografía que el corzo experimenta un crecimiento de tipo logístico o en S, de modo que alterna fases de rápido incremento (crecimiento exponencial) con fases de reducción. Desde una perspectiva amplia su población se comporta en dientes de sierra. Ello se debe a que la población está limitada por un recurso consumible
independiente de la densidad. La población se ajusta a una fórmula del tipo

Donde K es se llama capacidad del sistema, y r se llama tasa natural de incremento. Una magnitud que crece de acuerdo con esa expresión se dice que presenta crecimiento logístico.

Por otra parte, es característica de esta especie una alta tasa de mortalidad. A partir de la recuperación de mandíbulas de los ejemplares muertos por cualquier causa se ha podido saber que en Asturias, o al menos en parte de ella, la tasa de mortalidad es del 44-54% excluida la primera clase de edad. Estimado la mortalidad de la clase 0+ a partir de la diferencia entre fetos/crías supervivientes en octubre sabemos que en el conjunto de la población ésta no es inferior al 50%. Así pues la mortalidad de la especie es elevada ajustándose a una curva del tipo.

En estas circunstancias si una de las causas de mortalidad aumenta su importancia o se reduce el reclutamiento el efecto sobre la población es enorme de forma que la muerte de una parte aparentemente pequeña de los corzos puede tener un gran efecto.

Con todo ello creo, honestamente, que la situación del corzo en la Cordillera Cantábrica es la de reducción global de efectivos, con zonas donde el fenómeno empezó antes y otras donde empieza a detectarse ahora, que responde a un conglomerado de causas más o menos comunes, que se relacionan con el hábitat y la autoecología de la especie. Hay zonas donde la situación tiene signos de mejora y otros de máxima alerta.
Si alguien quiere saber algo más sobre los conceptos necesarios para entender la demografía y la caza del corzo puede consultar el manual de gestión de la caza mayor que está en Descargas o consultar esta web que estudian los futuros biólogos e ingenieros forestales asturianos.
Para prevenir este suceso en zonas donde aún el corzo está en fase de expansión hay que actuar en uno o varios de los frentes: mantenimiento de un hábitat diverso, reducción o control de la competencia, control de la densidad de la especie, control de las causas de mortalidad. Aún hay tiempo de reacción, o eso creo.
De todos modos este problema está muy extendido en algunas partes de Europa, haya o no lobos, como dan fe la multitud de textos franceses.
Saludos
En el apartado noticias (actualidad) podéis ver que la polémica en la prensa regional continua. Frente a opiniones, en mi opinión simplistas, como las de las organizaciones ecologistas (el latiguillo:"la culpa la tiene la caza") podemos ver otras más ponderadas como las de Guillermo Palomero (Presidente de la Fundación Oso Pardo).
Un saludo
Estimado Federico: Te puedo asegurar que en los años que yo he pertenecido a la junta consultiva de la Reserva los ecologistas nunca han propuesto ninguna medida para gestionar mejor la caza y que nunca se han acordado del corzo hasta ahora.
Ahora empiezan a salir voces a favor de la directora, como la de Palomero, los alcaldes u otra que desde la Federación se ha enviado a los medios, pero claro "Todos llevamos el paso cambiado menos ellos que son los unicos que lo llevan bien".
Despues de leer el mensaje de Gerardo, estoy más convencido de que las principales causas por las que hay menos corzos en la Reserva es por los ciervos y por los lobos.
Hace dos semanas en el cuartel de Camporredondo filmaron en pleno día una manadita de 13 lobos juntos, si habeis leido bien: trece, en un cuartel donde la población de corzos no llega a esa cifra.
En esta temporada que se esta terminando(En la Reserva ya se cerrado la caza por la climatología) se autorizaron a abatir cinco lobos en toda la reserva, cifra que parece bastante pequeña viendo las poblaciones tan abundantes que tenemos y la respuesta de los ecologistas fue que como no atacan al ganado domestico les parece un numero excesivo y por otro lado también se oponen a que la guardería haga controles de población de zorros.
En fin,dificil tarea la de recuperar las poblaciones de corzos.
Un saludo!
Me parece que obviamos un hecho diferenciador al hablar de la “Cordillera Cantábrica” y que no es otro que su larga extensión y diversidad, me parece que no podemos extrapolar los datos de un minúsculo tubo de ensayo al resto de la Cordillera que parece haber crecido hasta los palentinos montes de Fuentes Carrionas y es que nada tiene que ver una cotolla de Luarca con una aulaga de Cardaño de Arriba.
Dicho esto, me quedo un poco absorto al leer que existe un conflicto entre los corzos y el ganado bovino, no se si se hace referencia a la perdida de espacio vegetal, pero en ese caso la reducción de masa vegetal a favor de otros pastos solo trae beneficios en forma de calorías para los ungulados, evidentemente para la perdiz resulta hasta cierto punto desastroso, pero no podemos extrapolar los problemas de las perdices de montaña a ciervos y corzos. Más bien la experiencia es la contraria pues el ganado Bovino no interfiere para nada con este tipo de ungulados, creo que de eso más de uno dará fe y no consigo aclararme por muchas formulas que me pinten.
Al contrario de lo que se expone, en la franja que nos ocupa e incluso en los montes de León la reducción de otro tipo de ganado, el ovino y caprino, no ha hecho otra cosa que beneficiar al corzo, eso y el despoblamiento del monte que en mayor o menor medida ha evitado que muchos perros de pastoreo se cebasen en los corcinos y que muchos habitantes les soltasen continuos sartenazos a los progenitores.
Tal vez en otra franja de la Cornisa estén sucediendo algunas cosas que la mayoría desconocemos, pero como ocurra igual que ha ocurrido con la sarna, que cuando la administración Asturiana lo comunicó ya se habían cargado al 75% de la población limítrofe, vamos aviados, aunque me resulta extraño relacionar el ganado Bovino con cualquier tipo de sarna e incluso hoy en día, al menos en Galicia, el seguimiento sanitario de la población de ganado bovino es bastante estricto con lo que veo más susceptible que un probable contagio tenga lugar en la población silvestre y no en la doméstica.
Sin embargo si creo que el problema derive en un aumento de la prelación y sería interesante cuantificar si esa exhuberancia que ha tenido la caza mayor en el norte de España no ha tenido también, por lógica, un aumento en sus predadores naturales, además de las manidas causas que tanto este lego como otros se han cansado de predicar, sellado de vertederos, medidas conservacionistas….etc.
En cuanto a la carga parasitaria, ya he puesto de manifiesto mi preocupación en otras intervenciones, encontrándose varias corzas con serios problemas de piómetras o infecciones de útero, si bien desde el departamento de Parasitología de la facultad de Lugo, los colaboradores de la Dr. Morrondo (que han llevado a cabo un minucioso estudio sobre la especie) y concretamente Don Luis V. Sande, consideran que no se puede establecer un nexo entre ambas patologías.
Tampoco comparto la afirmación sobre la capacidad de acogida, está claro que ante un aumento de la población y un exceso de densidad, el corzo emigra y coloniza otros territorios, pero hombre, no se muere, a menos que en un intento de emular a los Samurais se haga el Harakiri antes de renunciar a su terruño, sin embargo si me asusta el hecho de mentar la extracción de hembras, pues si realmente se detecta un descenso de efectivos habrá que ser meridianamente claro y aconsejar a la administración que reduzca el número de permisos, que revise los planes de aprovechamiento y que en suma límite la captura de hembras.
Porque si del último párrafo extraemos que la conclusión para evitar la debacle en zonas de expansión pasa por “reducir o controlar la competencia” y ello se hace a base de aplicar plomo a la población…..pues que venga Dios y lo vea.
Antonio Chaín.
Respecto a los problemas entre cérvidos y bovinos me remito a los trabajos publicados al respecto. Si alguien tiene interés real en saber de estas cosas estaré encantado de facilitárselos. A este respecto se ha podido comporbar una relación lineal, inversamente proporcional, entre abundancia de cérvidos ramoneadores y vacas: a más vacas menos corzos. Pero esto ya los sabe ahasta el tato, que me acuerdo de las conversaciones con la guardería del Guadarrama hace un montón de años. Además, por si fuera de interés y si llegar a ensayos científicos sobra con echar un vistazo a la evolución de los censos de vacas en las comarcas de montaña de la Cordillera y la evolución de los aprovechamientos de corzos en todas las provincias. Creo que antes "de echar la boca a pacer" es necesario contrastar datos ya que es fácil desde la posición del "lego" poner en solfa los trabajos que se están realizando en distintos puntos de la Cordillera, incluidos los concellos lucenses, que no los conozcas no quiere decir que no existan. Por cierto, que los trabajos de estudio de la población de corzos en Ancares durante los últimos años los ha hecho un asturiano, que además de paisano es condiscípulo mio y gran amigo, por lo que creo contar con información constrastada y de primera mano.
La relación entre sarna y reducción de capacidad de acogida por aumento del censo de especies domésticas es la causa más plausible para la aparición del brote de sarna sarcóptica en Aller. Así está publicado. La participación de un presunto rebaño de caprino solamente fue una hipótesis sin contrastar. La aparición de otras enfermedades como queratoconjuntivitis se ha relacionado igualemente con el estrés de la población.
La medida de cazar corzas en las zonas donde la población está sana no solamente es recomendable sino que no hacerlo es un grave error. Así se entiende en el resto de Europa y en España se aplica a especies con menores tasas de crecimiento sin ningún miramiento.
Se puede opinar de todo pero creo fundamental hacerlo con respeto, cosa que parece no ser tu estilo -al menos conmigo- de un tiempo a esta parte. Puedes no estar de acuerdo en algo y expresarlo pero me parece poco enriquecedor tratar de reventar una respuesta con cosas como que lo que sé es porque trabajo en un tubo de ensayo. Asumo que hay gente que sabe más que yo y que tiene una experiencia más amplia, de ahí que empezaba diciendo que era mi humilde opinión. Procuro, eso sí, buscar información de forma continua y hablar con la gente que sabe realmente de corzos y que trabaja seriamente en esta materia. Luego intento, en la medida de lo posible, compartir tanto lo que he aprendido con mi experiencia como aquello que aprendí de la gente que es más sabia que yo.
Por cierto, no hay que confundir churras con merinas, las piómetras son una cosa y los úteros en estados previos a la implantación otra, pero al lego le pueden parecer iguales. De cualquier modo en toda población hay un porcentaje de hembras que sufren alguna infección del tracto genital de forma normal sin que tenga que ver con afecciones parasitarias -¡ni mucho menos señor mio!- ni con la densidad. Sencillamente no son infectocontagiosas, simplemente son pequeñas patologías sin más y están muy bien descritas en manuales y en las experiencias hechas en algunos "tubos de ensayo".
Saludos
El refrán creo que dice “echar la lengua a pacer” pero en fin, no es el caso.
No creas que intento interferir en el trabajo de nadie, si me permito utilizar el léxico científico es porque así me lo ha contado el que tú calificas de lego y que en primera persona ha examinado la muestra (o la corza como quieras llamarlo), que por cierto aunque más novel, es colega tuyo, bueno quizá no tanto, porque el no trabaja con vacas y se dedica más a la investigación, aunque creo que esto no es relevante.
Lo del tubo de ensayo no solo lo digo yo, créeme que se palpa en el ambiente y supongo que hay una hemeroteca en la web que dará fe de ello, el paraíso cordero de Valdés parece el paradigma en el que debemos mirar todo, que si su guardería, que si ya han desmogado, ahora que han descorreado…, pero hombre, ¿Cómo se pueden comparar los corzos que están a nivel del mar o a 800 metros como mucho en un clima templado con los corzos que viven en lo alto del Morredero a 2.000 metros con un “cuto que escarabella el pelello”.
Pues mira por donde yo procuro también hablar con gente que sabe mucho de corzos, que aunque tu ego no te permita creerlo, como las meigas “habelos, hailos”, procuro acercarme con ellos a alguno de sus cotos donde no le sueltan un tirascazo a una hembra desde que reino Carolo, donde su situación geográfica entraría en lo que tú denominas “Cordillera Cantábrica” y se me ponen los ojos como platos al ver densidades que ni en sueños me imaginaría, donde veo calidad y cantidad, considerando que la gestión va encaminada hacía lo que a mí me gustaría y no a lo que veo resultado de las platicas de alguno.
Que sentido tiene la gestión que se ha hecho en determinadas zonas de esa cornisa, porque si lo que consideramos es que el espectro de población tiene que se escaso y ocasional, lo estamos consiguiendo, claro lo que veo es que se habla mucho del descenso poblacional sin que se explique con datos fiables y argumentado el porque de la situación aunque tranquilo, porque cuando se tome una decisión no va a quedar ni la muestra.
Es curioso ese afán de avalar la teoría recurriendo a colectivo científico y digo que es curioso porque cuando uno pregunta a la guardería de esa cordillera, todos coinciden en señalar con el dedo el mismo factor determinante para que los corzos no proliferen como es debido, y no me remito a una sola zona de Galicia, sino a otras reservas de León donde he podido oír en primera persona a esos otros científicos más de “campo” y menos de laboratorio.
En cuanto al brote de sarna y su supuesta aparición divina obviando lo que sin duda fue una soberana cagada de la administración asturiana a través de sus servicios de sanidad animal (o como se llame) al no haber controlado debidamente animales domésticos introducidos en su “paraíso natural”, se lo cuentas en primera persona a toda la guardería de la reserva de Mampodre y Riaño, y nos haces llegar su respuesta.
No me digas que soy irrespetuoso, puedo ser bastante borde a veces, pero es que te aseguro que la situación me preocupa y mucho, no comparto la opinión de esa parte científica, sobre todo porque no veo resultados y lo que confundes con una falta de respeto es más bien mi forma visceral de defender lo que entiendo justo….que me conoces de sobra y sabes que aunque “saque la lengua a pacer” los dientes los dejo dentro y no muerdo.
K

