Buenas tardes.
Acabo de regresar de Soria, donde he estado cazando una semana mañana y tarde con un resultado decepcionante con respecto a años anteriores.
Tan solo he visto 2 carreras en 12 salidas , nada comparable con otras campañas.
Muchas hembras con sus crías, machos jóvenes deambulando por el coto y ni rastro de corzos grandes.
Algunos bonitos con futuro solos, sin hacer caso a las hembras.
Desconozco el motivo, pero puedo asegurar que en 4 años que llevo cazando en el mismo coto y en la misma semana ,ha sido el peor celo con diferencia.
Saludos para todos y feliz verano.
Joaquín Garrido
Hola Joaquín.
Lo que narras es exactamente una radiografía de lo que he sufrido yo en Segovia este fin de semana.
Seis salidas, varios puestos de reclamo en diferentes zonas del coto con muy diferentes tipos de terreno y lo mismo hembras solas o con crías, algún macho joven, y del corzaco que andaba persiguiendo ni rastro, lo mismo que de celo, una sola carrera de dos corzos jóvenes.
El porque? alguien lo sabrá, yo no.
Saludos, Idulfo.
Hola,
Ya está terminando el celo del corzo, que por desgracia no coincide con el periodo de caza. Después de salir al campo prácticamente todos los días desde el 20 de julio hasta hoy, he visto que por dónde yo me muevo, y al contrario de lo comentado por aquí, ha habido un precioso celo como todos los años. Esto he podido verlo de forma directa, con carreras, persecuciones y respuestas al reclamo. Los corzos en está época cambian de costumbres, lugares y horarios y, por lo menos a mí, me cuesta mucho cambiar nuestras formas de caza o búsqueda habituales, pero si lo hago, a veces tengo recompensa.
Y también de forma indirecta se ve que ha habido celo, ya que los amigos han cazado en estos días el 25-30% de los corzos de la temporada, como es habitual. Y otro dato indirecto de que hay movimiento entre los corzos, he visto tres accidentes por colisión con corzos en estos días.
En fin, que personalmente estoy tranquilo con respecto al futuro.
Un saludo.
Hola a todos,
Por mi parte, en Soria ha sido un año precioso de celo, comenzando de forma intensa los machos adultos desde aproximadamente el 21 de julio y extendiéndose hasta después del cierre del periodo de caza en agosto. Ha habido mucho movimiento de corzos, a casi cualquier hora, especialmente hasta la hora de comer. He podido ver cubrir a varios machos y junto a la carretera he podido ver varetillos haciendo sus primeros pinitos tras las corzas.
Yo de hecho al ver tanto movimiento casi ni he tirado de reclamos puesto que no soy capaz de hacer desinteresarse a ningún corzo encelado de ninguna bella corza.
Este año sí que el celo me ha brindado corzos viejos, los ha dejado anestesiados. A uno lo falle perfectamente apollado a 200m por tener mal el rifle, ni se entero de por donde le paso la bala, corrió tras la corza 40m y volvieron a la misma zona de espinos. Visto el resultado y estando yo mosca con la puesta a punta del rifle (que por cuestiones que no vienen al caso no había hecho yo), opte por acercarme bastante pese al ruido que se hacia a principios de agosto, hasta que pude tirarle a 100m. El corzo cayó como un trapo, pero al llegar a él estaba completamente vivo, la bala le pego muy baja (casi lo fallo) rompiéndole ambas patas (moraleja: siempre pondré mis rifles yo a tiro y el celo es uno de los momentos más bonitos de la temporada).
Al elemento en cuestión empecé a cazarlo tras verlo sobre las 17:30 y me hice con él a las 21:10, entre medias lazos, ochos y un calorazo tremendo.
Un saludo y que el otoño nos traiga ricio y bellota, esto último pintaba bien
Ignacio López-Bravo

