Como ya sabéis, desde los primeros años del presente siglo, se detectó en Asturias, en concreto en el noroccidente, la primera presencia del díptero Cepehenemyia stimulator. En el año 2005 lanzamos los primeros mensajes a los responsables de la red de vigilancia epidemiológica de la fauna silvestre. El año 2007 alertaba a través de la extinta CORZOS-L de la mortandad de los corzos y de que en las zonas afectadas la presencia de las larvas se producía en el 70 al 90% de los corzos cazados. Hasta el año 2009 no conseguí que se hiciese la identificación entomológica ante la total despreocupación de los responsables de Medio ambiente y fue porque el profesor Javier Lucientes, de la Universidad de Zaragoza, se ofreció desinteresadamente a ello, corriendo el que esto suscribe con los gastos. Una vez identificado el agente se pasó la información a los responsables de la sanidad de la fauna (IREC- Principado de Asturias) quienes no hicieron nada en absoluto.
En el año 2009 dos veterinarios al servicio de IREC realizaron una serie de tomas de muestras y necrópsias de corzos. De esos resultados poco o nada se ha sabido, más allá del valor de las prevalencias serológicas que obtuvo el equipo de la profesora Morrondo el Lugo tras aislar un antígeno de superficie de las L2 y una tabla con el recuento de las larvas halladas a las que tuve afortunado acceso, en todo caso nada público.
Cuando desde la ACE planteamos una trabajo de colaboración, costeando la totalidad de las labores, nos encontramos con la oposición más furibunda, la negativa a rescatar sueros que habíamos cedido al IREC desde el año 2000 y los inconvenientes para obtener nuevas muestras.
Entre tanto los corzos han menguado en Asturias hasta el punto de que en algunas zonas hay a penas un 10% de lo que llegó a haber.
Pues con este panorama, más de 9 año después, el organismo responsable de la conservación de la vida silvestre y de la gestión de la caza convoca urgentemente, a los presidentes de las sociedades gestoras de los cotos regionales de caza y sólo uno por coto, para hablar del "gusano de la nariz" y de plantear medidas de control. Una burla y un sarcasmo. Ya se sabe: "al burro muerto, la cebada al rabo". Pero lo peor es que en este viaje, por lo que parece, se han buscado como especialista a un personaje que carece del perfil adecuado, no cuenta con conocimientos en el área de la parasitología ni la epidemiología, no tiene publicaciones científicas ni cuenta con el crédito necesario dentro de la profesión para desarrollar este tipo de trabajos. Así nos va.
Asturias es un paraíso para la sarna en rebecos y venados, para la cephenemiosis, la paratuberculosis y otras enfermedades de la fauna, como acabamos de ver con el último oso muerto. Un verdadero y lastimoso desastre.
Saludos
Gerardo Pajares
Animo Gerardo!!!
Lo más cojonudo, es que se quieren poner a trabajar ahora, cuando la enfermedad empieza a remitir y las poblaciones empezarán a crecer, y todavía se apuntarán el tanto......
A lo largo de estos años hemos vivido ejemplos claros de ninguneo, por otra parte entendibles, de gente que vive del cuento y a nuestra costa.
abrazos e impasible el ademán
Alfonso Treviño.
Lo peor es que por lo que he leído detrás hay otro intento de tomarle el pelo a la gente. Ahora ofrecen bloques de sal con polvitos para quitarles las moscas a los corzos. Es para partirse de risa por no llorar.
Abrazos
Gerardo Pajares
Estimado Gerardo: Intentar dar animos es tontería, con ciertos personajes no existe posibilidad de animarse, son rellena casillas y abre bolsillo propio o de amiguete, fijate si son obtusos que no se han enterado de que cuando se acaban los lobos se acaban los mastines, si se acaba la fauna se acaba su puesto.
Un abrazo y que Dios nos pille confesados, Julián Coca
Estimado Gerardo.
No puedo más que unirme a Alfonso y darte ánimos para que sigas al pie del cañon, realizando esa fántastica labor, pese a la necedad y oidos sordos de la administración.
Nadie mejor que tu, sabes que cuentas con el respaldo de multitud de cazadores y amantes de la naturaleza, dentro y fuera de Asturias y de la Asociación, no somos Legíón, pero aun podemos hacer ruido.
A lo mejor es el momento de hablar más alto.
Fuerte abrazo.
Laureano de Las Cuevas.
Lamentable, penoso, llena de rabia y de impotencia, leer estas líneas Sr. Gerardo. Humildemente creo que el problema es de fondo, de pasotismo, despreocupación, falta de profesionalidad, también parece ser de capacidad, falta de actuación, de diligencia, de todo...preocupante y muy triste. Los cazadores de verdad, no se merecen estos organismos, merecen algo que como mínimo esté a su altura. Los afectados son los que aman la caza, los "otros", siguen y seguirán. Me atrevo a decir que gran parte del problema, es la baja talla ética, moral y profesional de algunas personas. Admirable valentía Sr. Gerardo, cuente con mi apoyo.
...y vosotros, los de la ACE recomendando, desde hace diez años, que se cacen hembras...
"De aquellos polvos....estos lodos"
Chaín
Sòlo decir que me solidarizo con tu frustración Gerardo y que luchemos como asociación contra estos " apesebrados " allá donde medren.
Alfonso Pérez Briz
Si las densidades hubieran sido las correctas y no hubiera habido tanta "cuernitis" quizás la película fuera otra, así que sigo sin ver el error de cazar más hembras. Lo mismo cazadas menos, más gorda sería ahora.
La administración a lo suyo, a nadie le importa el bichito ese que se come las pomes y encima provoca tantos accidentes. Y mientras, más "cuernitis" y más indocumentados mandando y opinando de lo que no saben.
A Dios gracias la naturaleza, nos da setenta vueltas y tras el bajón repuntarán las poblaciones, esperemos no ser tan imbéciles de nuevo, y no dejemos que se vayan de madre.
Con Dios
FJ López Maraver
Tras un mesecito por el oriente astur, la verdad que dan ganas hasta de echarse a llorar, el bajón es tremendo, no me atrevo a dar un porcentaje exacto pero desde luego no queda ni la mitad de lo que había. Para apuntillar el tema, lo poco que se puede hacer o que dice la lógica que se puede hacer no se hace, y así nos luce el pelo.
Me agarro a lo sucedido en otros casos ocurridos en Europa con la dichosa mosca, pero me cuesta creer que de nuevo las poblaciones pasado un tiempo puedan repuntar.
Pinta muy mal en todo el Principado, y encima como decía Gerardo a eso se une la sarna en venados y rebecos en lugares como Redes, por no hablar de la misma en los zorros que aún así y quizás gracias a la Cephemenya estén logrando tirar para adelante, y a todo ello se une el tema lobos con otra pésima gestión por parte de la administración.
¿Volverá el Principado de Asturias a ser lo que fue? Mientras sólo los jabalineros disfrutan de una abundancia que ya veremos donde acaba.
Saludos
La situación es como la describes y su evolución en el Oriente es clara: se producirá un descenso de en torno al 70 al 80% de la población de corzos.
La gestión que harán los Gobiernos del Principado será la misma que hasta ahora: nada. Pero lo que es aún peor es la idea que ha calado entre guardas y sociedades titulares de los cotos regionales: a las corzas ni tocarlas.
El origen del problema fue la codicia y la falta de control. El mirar para otro lado, negar la evidencia y no arbitrar las medidas de control poblacional. El crecimiento de las poblaciones de corzo en Asturias, como en casi toda España, apuntan a una situación de riesgo sanitario, en especial por procesos parasitarios. El único medio para su control es modular el crecimiento, y esto se hace solamente actuando sobre las corzas.
Siguen los que negaban el problema antes y que ahora van de expertos, negando la mayor y pregonando su oposición a cazar las hembras. Es un enorme error. Aún en la situación actual, de descenso acusado de la población, deben cazarse corzas o bien vedarse la especie y esperar a que pase este episodio. En ambos casos el tiempo será básicamente el mismo pero las pendientes de las curvas serán mayores si no se cazan y lo peor es que en 15 ó 16 años estaremos de nuevo ante otro episodio de mortandad por otro parásito.
Creo que nos falta la disciplina del cazador centroeuropeo que actúa según un plan, lo cumple y facilita los datos que le piden, se siente satisfecho de ello, aunque sea por cazar una corza o una cría.
No sobran vendedores de permisos de caza, presuntuosos que nos narran sus hazañas o nos muestran el tamaño de las cuernas de sus víctimas y falta cazadores responsabilizados con el conservación del recuso. De la Administración poco o nada podemos esperar.
Saludos
Gerardo Pajares
Estimado Gerardo
Ante todo mi total admiración y solidaridad contigo y con la ACE por los esfuerzos y sensatez en intentar preservar la población corcera de este país
Pero desgraciadamente Spain is different
Es impensable que en este país se actúe como en norte de Europa
Desgraciadamente para nosotros la administración es una absoluta vergüenza de medrantes, ineptos, corruptos e irresponsables cuyo único interés es cuidar su poltrona
Pero luego también estamos los propios cazadores , absoluto afán trofeistico, desinteresandose por cualquier tipo de gestión, aversión a tirar hembras y pluriempleando los precintos
Y a pesar de todo hay corzos..
Te/os animo a seguir por vía y razón de ser de esta asociación
A ver si nos vamos concienciando y hacemos oír nuestra voz y podemos, poco a poco, introducir algo de sensatez
Un abrazo

