Hola corceros:
El tiempo pasa como agua por una cesta y las circunstancias obligan a reinventarse cada poco a uno mismo y sus actividades dejando poco margen a las aficiones. Por mi parte el tiempo de que dispongo lo empleo en estar en el campo y después me da mucha pereza sentarme delante del ordenador más de lo que me obliga el trabajo.
Sin embargo, cumpliendo con la promesa hecha a algunos amigos, os traigo alguna foto hecha estos meses pasados. A ver si os gustan.
Como todos los años estuve en Tierra de Campos echando un ojo y este año les metí unas horas de espera a ansarones y avutardas.
Un amanecer en estas inmensidades es una gozada y espiar de cerca a estos gigantes da muchas satisfacciones.
Los grandes machos se adueñan de un promontorio, hacen su despliegue de bailes y posturas, y son las hembras las que acuden cautivadas, despreciando a los grupos de solteros aspirantes.
Sus posturas y el manejo del plumaje hacen de esta época de celo un verdadero espectáculo.
Cambiando de ambiente, en los pirineos orientales, estuve un par de días en lo que ya casi se ha convertido en una tradición: el celo del urogallo. Este año las tormentas me obligaron a abandonar la montaña precipitadamente, a 2500 m la cosa puede ponerse muy seria en cuestión de minutos, pero algo pude hacer de todas formas y disfruté de nuevo del display de estos magníficos pájaros.
En los bosques de hayas el pito negro ha criado una vez más y sus gritos de llamada son una nota constante en el paisaje sonoro.
Sus parientes los picapinos, nos dejan curiosas esculturas en cotas más bajas.
Más cerca de casa y con el currelo que me impongo de seguimiento de las grandes rapaces y sus costumbres, una pareja de reales que observo hace tiempo, sigue dando satisfacciones visuales. El macho suele usar este desplumadero para pelar las torcaces que caza antes de llevarlas al nido u ofrecérselas a la compañera en época de celo.
Este año pasado la hembra desapareció. Era grande y magnífica, con la cabeza dorada, pero bastante mayor. El caso es que a finales de invierno, tras una corta viudez del macho, apareció esta candidata más joven, unos 4 ó 5 años, y tras un corto y vertiginoso noviazgo de picados, quiebros y barrenas espectaculares, se ha convertido en la señora de la sierra. Es desconfiada y muy prudente, solo ataca sobre seguro y no se posa bajo ningún concepto si sospecha una presencia. Ha resultado buena madre y ahora está terminando de criar un pollo gordo y lustroso en un risco extraplomado donde tienen el nido.
Verlas volar cerca es una experiencia que todos a quienes gusta el campo deberían de poder disfrutar. Nadie vuela como ellas.
Otras, más modestas, pero también preciosas, son los aguiluchos cenizos. Esa destreza sorprendente en la acrobacia aérea, la precisión en la caza, su forma de aprovechar las corrientes y el viento, y el frac gris azulado de los machos, me hace dedicarles algún tiempo.
Actualmente tienen, como los aguiluchos pálidos, muchos problemas y su población se resiente de forma preocupante. Pasan el invierno en Africa y vienen aquí a criar. Les gusta hacerlo en planicies cerealistas y en campos llecos entre estos. Los actuales triunfos de una agricultura industrial y agresiva, que consigue ¡¡2 cosechas al año!! Hace que sus nidos sean masacrados a media crianza sistemáticamente, y a los que se animan a volver a intentarlo, se los vuelven a masacrar. Además, este año ya no había subvenciones para mantener sin tocar algunos eriales que servían de reservorio, y sin dudarlo mucho han sido arados también. En fin, un desastre para una especie más beneficiosa que los venenos para topillos y que merecería la pena conservar a toda costa. Hay métodos y se aplican en otros sitios, solo que hay que enterarse y tener un poco de buena voluntad. Para el que le pueda interesar.
Otros habitantes del monte se afanan en sus crianzas como lirones grises, tarabillas, buitrones y martines pescadores, y alguna vez, si se despistan un momento, les hacemos una foto.
Por cortesía de la familia propietaria de la finca y en compañía de nuestro amigo Alfonso Treviño, visitamos al fin las Lagunas de Taray en Toledo, en el término de Quero. Un complejo lagunar de varias masas de agua recuperado, conservado, defendido y mejorado con enormes esfuerzos y no pocos problemas por la familia propietaria, y que hoy en día es una estación de cría y parada migratoria de miles de aves, y con una diversidad sorprendente. Pasando por toda la variedad de anátidas desde tarros blancos, patos colorados, cercetas, malvasías, etc. Rapaces como el águila pescadora, milanos, aguiluchos laguneros, etc. Y otros como oropéndolas, carracas, gangas, alcaravanes y muchos más, se pueden ver allí. Un auténtico paraíso, un oasis en una tierra dura.
Muchas gracias José María y muchas gracias Alfonso.
En las oportunidades que tuve aproveché para hacer alguna foto.

En esta preciosa finca han llegado a un acuerdo con la empresa Wild Watching Spain http://www.wildwatchingspain.com/index.php/Reserva_fotografica_del_Taray , para el montaje y organización de escondites provistos de cristal espía (flotantes o fijos) para que los aficionados a la observación y fotografía de aves puedan disfrutar de la enorme variedad de especies que allí viven. Tiene muchas ventajas para aquellos que no dispongan de tiempo ni de lugar donde preparar sus propios escondites, o que donde viven no encuentren determinadas especies que allí son comunes, y además está a poco más de una hora de Madrid. Muy recomendable.
Más cerca de casa, en el seguimiento de otras especies, veo que las perdices están criando bastante bien a pesar de las tormentas que han castigado con dureza el campo estos días claves para los pollos recién eclosionados.
Mi afición por fotografiar serpientes y otros reptiles se ha visto recompensada con la oportunidad de hacer algunos retratos de culebras de collar y víboras de seoane.
Por último mis queridos corzos, con los que este año no he podido empeñarme mucho y a los que he hecho un seguimiento irregular.
Este jugaba al escondite conmigo
Este año una pareja de lobos anda hacienda de las suyas y tienen a los corzos particularmente esquivos. También por desgracia anda alguno de 2 patas, y entre unos y otros la población se resiente.
Aquí os enseño una chabolilla que preparé hace un par de años y que apenas he utilizado, en realidad era para las rapaces que vuelan en el cortado que queda al otro lado, pero visto el panorama creo que haré estos días alguna espera a los corzos.
Como es tradicional los machos han estado invisibles durante el mes de junio, vagueando en el centro de sus territorios, pero ya se empiezan a poner nerviosos y a renovar las marcas en sus fronteras.
Espero poder dedicarles tiempo este final de mes y acompañar a algunos amigos en sus cotos para intentar alguna foto bonita del celo. Siempre resultan atractivas sus carreras, peleas y su descaro en esta época.
Hace unos días el atardecer del solsticio anunciaba el cambio de tendencia en el campo. Los días comienzan a acortarse y un año más el monte se prepara para los rigores del verano.
Espero habeos entretenido un rato y que os hayan gustado las fotos.
Saludos a los socios y amigos de la Asociación y a los demás seguidores de estos foros.
Mario Bregaña
Precioso, se huele la naturaleza.
Esto que parece tan sencillo, tiene una gran complicación y no solamente por su parte técnica, yo creo que hay que llevarlo muy dentro.
Hace un año que un buen amigo me dejò un gran equipo fotográfico y para mi fueron fustrantes los resultados. Hay que tener mucho arte, sensibilidad, concepto de la oportunidad, del medio, etc, etc.
Hay que jod..se, que los restos de un guarro puedan resultar bellos y transmitir tantas sensaciones a través de una fotografía....... ¿ y que decir del resto ?.
Mi enhorabuena y mi sana envidia para ti Mario y ya aprovecho para ampliala a Gonzalo Varas Romero.
Alfonso Pérez Briz
Hola Mario,
Gracias por compartir tus magnificas fotos que, aunque nos tienes acostumbrados, nunca dejan de sorprendernos.
Nos vimos en Madrid y nos saludamos de lejos, pero no tuvimos ocasión de hablar. Fue culpa mía que estaba liado con los de AEPES, y luego bajé con Zalo y creo que ya te habías ido.
Un abrazo y a ver si nos vemos en otra ocasión.
Leopoldo
Hola Mario. Es un placer saludarte.
Si tuviera que encargar fotografías para enmarcar en casa de cualquier animal salvaje en su medio natural, no tengo la menor duda, tú serías el elegido. Y lo haría con la mayor tranquilidad, sin tener ningún miedo a equivocarme.
Es un auténtico espectáculo mirarlas una y otra vez, porque todas las que nos traes aquí son muy buenas, o buenísimas.
Y aunque ya debes estar acostumbrado a este tipo de comentarios tan merecidos, quiero animarte a que sigas así en adelante, porque sencillamente, para mí eres el mejor de los mejores.
Evaristo Espada Moliner.
Querido Mario, agradecido de veras por colgar el reportaje, que como todos los tuyos no tiene parangón...
Es un placer deleitarse y reparar en cada una de las fotos, ya que siempre hay algo más al observarlas con detenimiento.
Desde aquí un llamamiento a los que cogen fotos de otros para utilizarlas en su propio beneficio...estas fotos como todas, tienen su dueño y hay que ser cuidadosos y respetuosos con la propiedad. Si queremos seguir gozando de ellas, hay que alabar a sus dueños que desinteresadamente las ponen para nuestro deleite y que por otra parte las firman para eso....
Un abrazo fuerte, y esperando ya con muchas ganas el reportaje del otoño.
Alfonso.
Una verdadera pasada Mario!
Gracias por sacarlas, y gracias por dedicarles el precioso tiempo necesario para compartirlas con nosotros.
Un abrazo.
Peio Hdez, Muguruza
Querido MArio:
Te superas a cada paso. Algunas ya las había podido ver y otras, como los pitos negros o el gallo, me eran desconocidas y debo decir que preciosas a la par que muy meritorias. Mi más sincera y devota admiración.
Coincido con Alfonso en la necesidad de pedir respeto a los que ven en estas exhibiciones desinteresadas la ocasión de apropiarse de una imagen que le permita ilustrar un mensaje, una web o lo que sea. Los que lo hacen nos acaban hurtando la ocasión de disfrutar a los demás de estas maravillas.
Mario, mil gracias por tu valentía a la hora de compartir estas joyas y te ruego que tus ausencias no sean tan prolongadas.
Abrazos
Gerardo Pajares
Eres un MONSTRUO!!!!!!
Karlos
Hola Mario! Muy buenas fotografías, como siempre. Se nota el gran conocimiento y admiración que tienes por el campo. Gracias por compartirlas.
Saludos,
Borja Sanz.
Cuesta ya decirte nada, Mario, porque lo de que eres el mejor y tus fotografías insuperables lo hemos escrito tantas veces...
Un fuerte abrazo y mil gracias por compartirlas:
Pablo Ortega.
Muy buenas Don Mario, que alegria volver a verte por esta "tu casa"!!!, de las fotografias ya esta dicho todo, tan solo apuntar que las de las patirrojas para enmarcarlas, soy un enamorado de esa ave y me resultan magnificas.
Coincido plenamente con Alfonso y Gerardo en cuanto a la propiedad de las fotografias y el uso indebido que se hace de las mismas.
Si en el celo puedes, quieres y te apetece, sería un placer poder pasar una jornada juntos en mi coto soriano, en busca del capreolus.
Gracias por compartir estas maravillas de la naturaleza, que tan bien sabes plasmar en formato fotográfico.
Dejate ver mas por aqui, que sabes que te esperamos como agua de mayo.
Abrazos
Joaquin Garrido
Simplemente MARAVILLOSO !!!! Muchas gracias por compartirlas con nosotros!
Saludos.
Paco Alvarez
Mil gracias Mario por volver donde solías. Te echábamos de menos.
Las fotos magnificas !
Un fuerte abrazo
Fernando Monereo
ACE nº6
Un reportaje SOBERBIO!
Gracias por compartirlo!
Pedro Sierra.
Admirado Mario he tenido que esperar mucho para darte esta enhorabuena, la envidia no me permitía ni escribir, ¡¡¡Que fotos, a cual mejor!!!.
Un fuerte abrazo y muchas gracias, Julián Coca


















































