Evidentemente no se trata de ningún corzazo, de esos que tanto nos gustan a todos, ni nada que se le parezca, pero para mí es un gran trofeo, refiriéndome a la fotografía, y no por la calidad de la misma, sino por la cantidad de recechos infructuosos que le he realizado intentando ponerme "a tiro" de cámara como en esta ocasión.
Para mi consuelo el saber que habitaba en una zona bastante llana, y por lo tanto con grandes vistas, me hacian creer más en la dificultad real de un acercamiento relativamente próximo, que en mi incapacidad para fotografiarlo, hasta que finalmente una mañana en la cual se encontraba algo más desplazado de su querencia habitual y aprovechando cierta sinuosidad en la orografía del terreno, una leve brisa favorable y el amparo que me proporcionaba un viejo pino, me permitieron acercarme lo suficiente como para poder sentir la emoción de un bonito e intenso lance y recrearme por un momento con este desconcertado jovenzuelo, al que por fin pude ganarle la partida.


Un cordial saludo.
Lo debiste pasar en grande jugando al escondite.
Enhorabuena por la "victoria" y las fotos.
Un saludo.
De nuevo un buen trabajo. Felicidades.

