Estas son algunas de las nuevas familias que durante este verano he visto y se han dejado fotografiar.


Este no aguantó mucho y decidió desencamarse por su cuenta ante mí presencia.

y luego se dirigió hacía el arroyo próximo para volver a encamarse, yo por mi parte no le molesté más.

Estas pacían tranquilamente a la orilla del monte.

Este pequeño ya apunta maneras, curiso, precavido...

y hasta más espabilado que su madre según parece.

Y estas paciendo confiadas al amanecer en un rastrojo pelado


hasta que su madre se percató de mí presencia y decidió dar por terminado el desayuno.



Un cordial saludo.
Preciosas Andrés, da gusto ver las crias junto a sus madres, es una imagen preciosa.
Por cierto, lo que comentas de que las crias parecen más precavidas que las madres, yo creo lo mismo, desconfian muchísimo y son los primeros que se arrancan aunque la madre se quede quieta.
Un saludo.
Aunque no tengo ningun fundamento cientifico opino igual,supongo que se distinga quien arranco primero.


