FUTURO
Primeros de mayo donde las siembras nos brindan ese color verde tan intenso que tanto decora nuestros campos llegadas estas fechas.
En esta ocasión, rifle y cámara en mano echamos un nuevo vistazo por medio del telescopio a un corzo perfectamente conocido y ya bautizado desde una temporada anterior, así como seguido igualmente durante la presente con borra y su posterior descorreado, y un día más después de valorarlo nuevamente ya más por divertimento, decidimos una vez más dejarlo en el campo que lo vio nacer una temporada más pensando que muy probablemente con sus ya para entonces cuatro o cinco primaveras cumplidas haya podido dar el máximo de si mientras nos habrá proporcionado igualmente una descendencia acorde a su patrón tan común en este territorio.
Es entonces después de toda valoración cuándo comienza ese nuevo rececho tan íntimo con la cámara buscando esa fotografía que tan difícil se hace siempre de conseguir por el nivel de exigencia siempre buscado y que una vez más se queda en ese proyecto de fotografía ideal que a base de insistir cualquier día llegará.
Andrés Cabestrero Escudero
EL AIRE
Siguiendo con una serie interminable de una gran sesión de fotografías sobre un importante grupo familiar, un leve cambio de aire o más bien un leve inicio del mismo puso en alerta en esta ocasión a la matriarca del grupo que si bien no acababa de identificar el peligro de forma visual sí que se dejaba guiar por su instinto natural y arrastraba tras de sí a medio clan familiar donde en cabeza y a la cola del mismo se disponían casualmente los ejemplares de edad más avanzada en busca de otro valle que les ofreciera mayor confianza.
Andrés Cabestrero Escudero
DESCORREADO
Primeros de marzo cuando un corzo ya adulto comienza su proceso de descorreado después de unos meses invernales que acaban de poner el punto y final a un nuevo proceso de la formación de su recién estrenada cuerna.
Habrá valoraciones para todos los gustos, pero la fecha de descorreado quizás pueda ser un buen referente a tener en cuenta a la hora de echar cuentas de su edad, y no sólo la calidad o no calidad de su trofeo, andares, hábitos y querencias solitarias o grupales en este mes aún temprano para todo pueden ir sirviéndonos de mucho para nunca dejar de aprender.
Fotografía tomada un amanecer del tercer mes del año cuando el frío aún aquí por la meseta es muy intenso en esos amaneceres secos que huelen y se respiran fríos con un sol ya totalmente cegador sobre la mirada del corzo que nos mantiene totalmente a cubierto sin habernos resguardado de nada en absoluto salvo de una leve brisa hoy favorable mientras tomamos una serie de fotografías a un corzo ya solitario en un rastrojo sin arar con el oscuro contraste de la siembra junto al monte que aún no ha recibido ningún rayo de luz del astro rey en un nuevo día que amanece en Castilla.
Andrés Cabestrero Escudero
INDULTO.
A principios de Junio, en plena explosión primaveral, y después de bastantes días sin ir tras los corzos, por fin volvía al coto.
Elegí, para aquella espera del viernes tarde, un tramo querencioso de un cortafuegos, en la zona más cerrada del coto, donde todo es arbolado (pinos, robles, castaños, etc.).
Sobre las nueve de la noche escucho algo y me preparo. Al momento, un corzo aparece en el borde del cortafuego, rápidamente cojo los prismáticos y lo valoro, decidiendo por el momento no tirarle, ya que me parece un animal joven.
Inmediatamente después, utilizo mi cámara para hacer unas fotos y videos, y confirmar así mi valoración inicial.
Sin duda, era un corzo joven (2-3 años en mi opinión) con un futuro prometedor, y más teniendo en cuenta la calidad de los animales del coto, donde un gran porcentaje de ellos no llegan a tener ese desarrollo a lo largo de su vida.
Por todo ello había que respetarlo, ¡sin excusas!, y eso que las condiciones no son los adecuadas: coto social donde cazan otras nueve personas, la mayoría de ellos con el único criterio de matar aquellos con los cuernos más grandes o simplemente algo que tenga cuernos, batidas de jabalí en invierno donde alguno…
Mi mentalidad siempre será la misma: si yo respeto diez buenos corzos jóvenes a lo largo de la temporada, aunque cacen cinco, quedarán otros tanto, transmitiendo su buena genética y quién sabe si en unos años volveré a encontrarme con alguno de ellos, ¡la caza siempre recompensa!
DAVID SÁNCHEZ MATEOS (@gesticaza)
Aquí finaliza la cuarta y última fase y , por tanto, el concurso fotográfico de la ACE 2021.
Muchas gracias a todos por vuestra participación, ya que ha sido la edición que ha contado con el mayor número de fotografías presentadas. El jurado lo va a tener muy difícil.
Saludos,
Administración.









