Hoy me han hecho una pregunta de dificilisima contestación, pregunta que además me ha obligado a pensar que hago yo y como he aconsejado a mis hijos que lo hicieran, os pido opiniones, gracias por adelantado.
Al nieto de un amigo muy cazador, que desgraciadamente ha fallecido, su abuela le ha regalado uno de los rifles del abuelo, un bonito cerrojo belga del 8X57 JS, al parecer le ha regalado también el consejo de que me llame para preguntarme cosas de rifles y balas, el muchacho no ha tardado en llamarme y ametrallarme a preguntas, he salido como he podido del tema y tengo la esperanza de haberle dejado algunas cosillas aclaradas, pero el puñetero guardaba para el final la pregunta del millón:
¿Cuánto tengo que adelantar el tiro sobre una res a la carrera?
Puuufff, pues depende, y depende de tantas cosas que es imposible contestar sin conocer todas las variables y conociéndolas ….. pues tampoco, como el tema tiene intríngulis os pregunto yo:
¿Qué habéis aconsejado vosotros a vuestros alumnos en caza cuando os han planteado el tema?,.
Conociéndome ya podéis suponer que yo la he contestado con una historia de mis tiempos jóvenes:
Le preguntaba un chavalillo a un viejo pastor:
¿Que tengo que hacer para pegarle una pedrada a un perro que va corriendo?.-
Tirar la piedra un perro por delante del perro.-
¿Y si el perro es un galgo?.-
Pues en ese caso tira perro y medio por delante.-
¿Y si es uno de esos chatos paticortos?.-
En ese caso tira solo medio perro por delante.-
¿Y si es al mastín ese grandote de sus ovejas?
Pues si es a ese tírasela desde un árbol alto y sube merienda, si se la tiras desde abajo y le das te come el culo y si se la tiras desde arriba te espero yo abajo con la callada y te lo dejo que no puedes sentarte en un mes.
El muchacho reflexionó un momento y …
“ Me parece que para quitarme de líos lo mejor es tirarle la piedra a los perros cuando estén dormidos … ellos y sus dueños”
Un futuro sabio que era el chiquillo.
Hace unos años un español, que representaba a Volvo en Puerto Rico y había hecho una fortuna importante, regresó a España, se compró una finca preciosa al lado de El Escorial y decidió hacerse ganadero de toros bravos, teníamos amigos comunes y cenando en casa de uno de ellos me preguntó que libro le aconsejaba para aprender a criar buenos toros, no tuve la menor duda en la contestación:
“El de cheques”
Era hombre listo y encantador, soltó la carcajada y nos dijo que entonces ese era un negocio como cualquier otro, pues en ese libro había estudiado todos los negocios que había tenido en su vida; compró la ganadería, pero la disfrutó muy poco pues murió repentinamente poco después de lidiar su primera corrida, hoy su familia alquila la finca para bodas y siempre que voy a alguna le dedico un cariñoso recuerdo, creo que para aprender a tirar bien sobre animales a la carrera debemos de estudiar también en el libro de cheques, solo tirando muchos y muchas balas terminaremos por saber juzgar y jugar el lance con la debida precisión.
¿Cuáles son vuestros consejos para los novatos?
Cordialmente, Julián Coca
Joder Julián, no dejas nada al azar. El que tenga "bemoles" que lo complemente o mejore sin repetirse, a mi ni se me ocurre.
Pero si te voy a hacer una matización que siempre se la hago a mis amigos ganaderos o taurinos. " Esos toros son de lidia, lo de bravos lo sabremos una vez hayan sido corridos ". ( ruego sepais disculpar que haga alusión a un tema que no tiene que ver con la caza).
Alfonso Pérez Briz de Salamanca
Si va ligero, "perro y medio mas alante".
Un saludo
Hola Julián. Me alegra saludarte.
Tu pregunta compleja: creo que los consejos todos los sabemos, Lo difícil es ponerlos en practica. Yo le aconsejaría que tirase muchos conejos con una escopeta del 20 con choke cerrado. Te aseguro que si quiere cobrar uno, se acostumbrará a meterle el tiro por delante. Una segunda cosa: empezaría a tirar con miras "easy point o puntos rojos" ( incluso ya hay quien acopla los a las escopetts para la caza menor) y dejaría las miras con retícula para mas adelante..... y muuucha paciencia. Él solo cogerá las distancias cuando se le escapen varias reses.
Un saludo
Hola Julián:
Tema éste el del "adelanto" que tiene mucha miga.
Con mi edad (48) estoy en ea fase de empezar a valorar lo que vale el pasado y los que pasaron ya por él.
Mi padre era una magnífica "escopeta" y sólo ya con cierta edad se encajó en el mundo de los rifles. Cuando monteaba él con escopeta le he visto matar cochinos realmente difíciles, tiros conejeros, tiros a tenazón y tiros a medias distancias con en efecto pasmoso. Su éxito le venía sin duda de haber desajustado más de una paralela, y más de 10.
Cuando "se pasó" al rifle indefectiblemente mataba peor los cochinos, los tiros se le quedaban delanteros y los que "enganchaba" tenían en el 90% de las ocasiones los tiros en la cabeza/cuello, síntoma evidente de que sabía adelantar a la perfección con la escopeta pero en demasía con el rifle, dada la notoria superior velocidad de éste. Sin embargo no recuerdo ni que con rifle ni que antes con escopeta dejar un cochino o un venado "entripado", ya digo o cabeza/cuello/codillo o nada, tiros delanteros.
Yo que con la escopeta - ni con nada - no le he llegado nunca ni a los tobillos en cambio cn el rifle me pasa de todo. Tiros buenos, tiros normales y tiros "triperos" y poco elegantes. A mi padre le causaba un desasosiego tremendo ver un venado con un jamón descolgado, sufría realmente con ello y me decía una y otra vez eso de "adelanta el tiro, adelanta el tiro" incluso con la menor se cabreaba cuando las tórtolas o las palomas no bajaban con tiro delantero sino cagetosas.
Por h o b lo cierto es que la "via del talonario" no la comparto plenamente dado que , al igual que en los toros, eso de la genética se me antoja que por algún misterio también puede aplicarse al "estilo" con el arma. De hecho conozco no poca gente con el "talonario grueso" y que tiran mucho pero mal. Conozco gente que lleva toda la vida en esto y tiran peor que mal y, en cambio, conozco gente menuda que sin haber apenas tirado se les ve enseguida la buena traza, la genética, ya digo.
De lo que sí estoy convencido es que hay cosas que tienen su tiempo para ser aprendidas "en condiciones" y si no se hacen a edad temprana no se hacen nunca, como todo. ¿ Nos imaginamos a los que estemos casi pasando el medio siglo intentando aprender matemáticas, pués no, cualquier imberbe nos supera de largo en capacidad de aprendizaje, sin duda.
Recuerdo una conversación en la que intervenían monteros de toda edad y "pelaje" hace ya más tiempo del debido, unos 30 años una larga tarde que el tiempo no nos dejó soltar en una conocida finca de Los Montes( de Toledo, cuáles sino). Había gente ya madura, con grueso talonario y novata a su vez y gente de la de siempre. Alguno de los "viejos novatos" con , por otra parte con grandes conocimientos de física, hicieron cálculos de los más exactos para concluir la distancia exacta a la que tenían que tirar a un venao que fuera a "toda uña" por un llano, ya sabéis, como van ellos en situaciones así. Dichso cálculos eran sorprendentemente exactos. Los monteros menos cientifistas, que no por casualidad coincidian con ser los detentadores de talonarios "menos gruesos" y a su vez, tampoco por casualidad con "menos conocimientos de física" poco decían frente a los argumentos científicos de "los viejos nuevos" pero, por h o por b, los cochinos y los venados de "los de siempre" triplicaban a los otros. No sabían explicarlo pero "tumbaban" los cohinos en los cortaderos con una elegancia absoluta, eran en suma gente que antes que cochinos habían desajustado muchas escopetas, algunas de ellas también con los cochinos. Mi padre nunca supo explicarme cuanto había que adelantar a un bicho, fuera menudo o no tanto pero le vía tirar perdices donde nadie sabía en aquella época que llegaban los plomos, le vi caer a los durísimos azulones como pelotas y, luego en casa, cuando pelábamos la caza veíamos a los potentes azulones que habían caído redondos con apenas tres plomos del 5 , eso sí, en el cuello y alguno que otro en la pechuga que ni pasaban la primera capa de sebo de los patos de invierno fianlista. Eran "tiros elegantes" ,como a mi padre le gustaba denominarlos, tiros que él no sabía explicar con fórmulas pero que por lo que sea, los bordaba. Siempre decía , "escopeta cerrada , plomo grueso y tiro delantero, lo demás es otra cosa". Con esa fórmula claro está caía las tórtolas con el 6 y full chocke en las nubes, receta ésta poco ortodoxa para la mayoría.
¿ Cómo decirle a un niño cuanto adelantar a un bicho ? Buena pregunta Julián, sólo se me ocurre la mejor, al niño no hay que decirle nada " que aprenda viendo tirar a sus mayores " y en la mayor, que sólo tire lo que verdaderamente haya cumplido, ya irá ganando distancia. Que "amarre" los tiros cortos que los largos iran viniendo sólos. Que cuando ejecute un buen tiro sepa que no ha sido por casualidad ni por suerte sino por heber hecho las cosas que hay que hacer antes del tiro con ortodoxia, que cuando llegue al puesto "averigue" , intuya y sepa exactamente por donde va a pasar el bicho y exactamente donde tiene que abatirlo de forma tal que su imaginación argumentada se corrobore con certeza matemática cuando el animal le entre. Sin ánimo de presumir, a mi hija que me acompaña a las monterías y que ya empieza a hacer sus "pinitos" lo primero que le enseño de la postura en suerte es exactamente donde creo que pasará y tiraré al cochino. En la última de esta temporada el guarro pasó exactamente por donde le dije y lo tiré exactamente donde le dije que lo tiraría, de esa forma, cuando la suerte hace que el guarro pase ya tienes en tu cabeza previamente memorizado lo que finalmente ocurre y eso, amigos míos, eso lo es todo monteando. La eficacia mayor del montero, mucho más que tirar bien es saber que ocurrirá en tu postura, es en resumen adelantarte a la caza, evitar la sorpresa, cazar en resumen con lo único con que podemos superar a los bichos, con inteligencia, eso sí, campera.
Saludos.
I.Pintó
Hola Julián, me voy a tomar la licencia de responder a tu pregunta :
¿Cuáles son vuestros consejos para los novatos?
Y me voy a tomar la licencia por un motivo, porque lo hago a menudo, eso de aconsejar a los novatos, lo hago tanto que se podría decir que a diario, pues por suerte para mi, yo sigo siendo uno de ellos. Y cada vez que veo una pieza a tiro, me lio a darme consejos.
Yo entiendo que los cazadores cuando empezamos en este asunto, lo que mas nos cuesta es apuntar, y hacerlo bien, tenemos una clara tendencia a mandar tiros y mas tiros sin apuntar correctamente, lo mas dificil de este asunto creo que es apuntar bien, si en el caso de una pieza parada no es cosa fácil, pues a veces hasta vemos el latir de nuestro corazón en la crucecita del visor,(a mi me pasa siempre con los corzos, porque estos bichillos, me tienen sorbido el seso) ya no te arriendo las ganancias cuando la pieza va a la carrera, por eso yo les digo que se concentren en mantener el punto de mira en la pieza, siempre sobre la pieza, a poder ser en la parte del cuerpo que queremos que impacte el proyectil, mi consejo es que nunca se salgan de la pieza. Si siguen mi consejo, fallaran muchos animales estoy seguro, pero les digo que no es por culpa suya, es simplemente que ese animal en esas condiciones, no era matable. En esa forma cuando uno va progresando en esto de la caza y va viendo lo que sucede, va acumulando experiencia, y poco a poco cuando te das cuenta los animales caen y es porque tu subsconsciente te da los consejos necesarios gracias a la experiencia acumulada en ocasiones similares. Este consejo parte de la base, que por lógica un novato, fallará un elevado porcentaje de disparos, precisamente por eso por ser novato, aun en caso en que la pieza va despacio, o hacia arriba, o incluso parada, y lo hará creyendo él que está apuntando a la pieza, asumiendo esto como una realidad no podemos pretender que acierte apuntando fuera de la pieza.
No se si me he explicado bien, pero bueno en cualquier caso, mi consejo es que nunca se salgan de la pieza, que traten de mantener el punto de mira siempre sobre la pieza, y que si por un exceso de celo en ese empeño acaban por no poder disparar, yo finalmente les felicitaré, porque a la larga se convertiran en buenos tiradores.
Un fuerte abrazo,
Isaias Sanchez
Julián, enhorabuena por tu pluma!!. Imposible contestar al menos para mí numericamente:
Mucha práctica e intuición y pocas lecciones!!!
Cuando tengo algún evento de caza menor de muchos tiros me gusta ir a Cantoblanco a tirar para coger el "swing" y siempre se repiten los mismos fallos da igual los cartuchos que tires y la experiencia que tengas. Siempre trasero!!
Me parece que el tirador sea de mayor o menor con las modalidades por antonomasia que se practican aquí ( montería u ojeo o caza en mano ), tiene que practicar mucho más, el problema es que no hay donde. En España entrenar con rifle a figuras en movimiento es una utopía. En Alemania no hay cazador que se precie que no vaya al campo de entreno a tirarle a venados o cochinos en movimiento semanalmente.
Tengo unos amigos que tiran en montería con rifle de verdad bien y practican en el campo tirando ruedas viejas a las que metían una tabla, las subían a un cerro y haciendo competiciones entre ellos a diferentes distancias conseguían darle a la rueda consistentemente.
De mis amigos que se consideran buenos tiradores o muy buenos a dianas o bichos a 350 mts con esos aparatos y visores de ahora, suelen ser muy medicores a bichos en movimiento y los que tiran bien en movimiento por lo general son buenos recechistas tirando a parado o esperando al corzo en un claro.
A mí me ayuda tanto en la menor como en la mayor a animales atravesados apuntar la caza desde la cola o el rabo y adelantar a la pieza sin parar el movimiento. Esto no es nada nuevo y viene en todos los manuales y libros de tiro y caza pero cuando te pones a tirar se te suele olvidar todo. Si te acuerdas de este sencillo ejercicio el día de marras, las medias suelen mejorar.
Como resumen decir, que con un Express a un venado corriendo por un llano tv no he logrado descubrirlo y cuando lo he hecho de la emoción y alegría, se me ha olvidado...
saludos cordiales,
Alfonso Treviño.
También a mí me resulta imposible poner números a la respuesta.
Nunca he pegado muchos tiros a la menor, aunque hace unos años alguno más, e incluso tomé algunas clases en Cantoblanco con Pepe, el armero y profesor de allí, con el fin de no seguir siendo tan inútil en las pocas cacerías de menor a las que iba. Conseguí acertar un porcentaje relativamente alto de platos, y luego cuando iba a las perdices, tórtolas, y conejos hacía mucho menos el ridículo que antes de las clases, incluso diría que lo hacía dignamente al final. Por el mismo principio, pero exactamente al contrario, me ocurre con el tiro con rifle en movimiento. Hasta hace tres o cuatro años y durante largo tiempo asistía a muchas monterías al año, nunca menos de 25-30, y logré tener un buen promedio con cochinos y venados. Ahora, que voy a pocas o muy pocas (por razones ajenas a la economía, que dicho de paso tampoco anda muy boyante) me noto enormemente más lento y menos efectivo que entonces. Más aún lo noto con mi Exprés del 8x57JRS, que siendo un cartucho lento, no perdona el no correr la mano en los lances de cortadero.
Con esto quiero decir que solo uno mismo con su experiencia e intuición sabe cuánto adelantar el tiro. Sería imposible cubrir todas las variables y dar una respuesta matemática, pues intervienen demasiados factores como velocidad de la pieza, trayectoria, ángulo, velocidad del cartucho y calibre, etc. Lo que es de perogrullo pero más cierto que nada es que el entrenamiento es la única fórmula válida, y una vez conseguida esta, es el instinto el que nos hace adelantar más o menos el tiro. En cierto modo es como lo de conducir y cuánto tiempo antes hay que frenar el coche, no calculamos racionalmente, lo hacemos instintivamente producto de la experiencia.
Saludos,
Correr la mano.
Nada mejor que un corzo en batida para aprender “in situ” lo que significa correr la mano, desde luego ese apelativo de “tragabalas” se lo ha ganado a pulso en el pasado por la dificultad de colocarle un plomo en las costillas cuando venía volando delante de un par de sabuesos ligeros (si hay más perros o si son más lentos, la cosa cambia y o entra lento a la postura o se bloquea y cae directamente en las fauces de los canes) y que decir si el primer tiro le pasa rozando las orejas, entonces atinarle se convierte más en un juego de lotería que en un alarde de puntería.
Desde luego correrle la mano a un corzo dependerá en buena medida de muchas cosas, desde la distancia de tiro hasta el tipo de arma que utilicemos, si tiramos a cascaporro en un cortadero yo adelantaría siempre, al menos medio animal si se trata de una escopeta, si huye cruzado por la izquierda a distancia de rifle apuntarle al hocico, si es por la derecha (y somos diestros) un animal entero, dispararle cuando va en el aire apuntando bajo porque le daremos alto, tirar cuando está en el aire es totalmente imposible, si va por un raso hacer como cuando un perdiz te entra de pico, mantenerlo en la cruz y cuando tiramos del gatillo correr un poquito la mano en la dirección que el corzo salta y lo más importante…tener fe.
Consejos.
Año tras año en la temporada de rececho me encuentro que los cazadores del año anterior, tal vez producto de sus inquietudes, aparecen con un nuevo rifle, un visor reluciente que siempre aumenta más que el del año pasado, unos proyectiles que mejoran la aerodinámica, la penetración, la potencia, la parada…y por supuesto un nuevo artilugio desplegable para conseguir un punto de apoyo y como Arquímedes, mover el mundo.
Recuerdo particularmente a uno de ellos que en su primera experiencia por estas tierras del norte apareció en casa armado con un Remington 700 de madera barnizada en el 30.06 y un visor marca Nikon x6, en nuestra primera aventura falló dos corzos más o menos complicados a escasos cien metros, el hombre volvió a los quince días, en esta ocasión emulando a Tartarín apareció doblemente armado, su americano del treinta y un magnifico Sauer 90 del .338 wm al que le había acoplado un visor Austríaco de la casa Swarosky, con más campana, con más aumentos y como es lógico con más peso que su Nikon, con el resplandeciente rifle nos aventuramos con los corzos una mañana primaveral que como suele suceder en este norte apareció nublada y con ese orballo gallego que solo cala a los bobos.
Como el cazador no quería mojarse se enfundo en un plástico de la marca Barbour, tras los diez primeros metros yo considere del todo imposible avistar nada aquella mañana pues el ruido que emitía el maldito plástico hacía que los arrendajos huyeran despavoridos dedicándonos despectivos graznidos a cien metros de distancia, pero por suerte nos encontramos a un corzo sordo a escasa distancia, apoyando su .338 en un muro de piedra el cazador le soltó un píldorazo de 220 grains que voló alto medio metro lomo arriba, decididamente el corzo, que portaba un buen trofeo, además de sordo era ciego pues no reparó en que el cazador se había levantado del muro para maldecir a gritos no haber quitado las tapas de su nueva lente, sin precipitación leas quitamos y volvió a ofender al corzo con otros cañonazo de su trescientos y pico obteniendo como resultado una carrerilla del animal que se detuvo inquiriendo para definitivamente perderse en la espesura seguido de los estruendos que emitía el Sauer.
Por la tarde lo volvimos a intentar en otro sitio menos esturriado, esta vez con su Remington de siempre que al parecer le ofrecía más garantías y que por desgracia obtuvo el mismo éxito, aunque a favor del cazador he de decir que el tiro era cuando menos complicado ya que el corzo esta vez estaba a unos ciento cincuenta metros, distancia que al parecer era lo máximo que podía abarcar su visor de seis aumentos.
En nuestra tercera salida al amanecer y con el rifle alemán batimos el record de aquella temporada fallando cinco corzos de los cuales dos eran probables medallas y a los que el cañón alemán debió asustar tanto que no volvieron a mostrarse en toda la primavera, consiguió abatir su corzo en la quinta salida, afirmando con orgullo cuando lo crujió en medio de una fila de pinos a sesenta metros que había amarrado apuntándole….al medio.
La siguiente temporada adquirió un Remingnton de esos ligeros, tan ligeros que parece van a salir volando de tus manos, lo cierto es que al acerrojar hacía un ruido tan feo que no recordaba a nada que la naturaleza pudiese provocar así que a pesar del miedo que yo sentía cuando venía tras de mí con el rifle cargado le recomendé llevar una bala en la recamara, el seguro puesto y el rifle bien colgado del hombro (pues tenía la manía de llevarlo en la mano como si de un soldado a la carga se tratase), el arma tenía un aspecto imponente con aquel plástico y aquel visor que lo asemejaban con un rifle de francotirador de élite, yo había visto cosas parecidas en los horrendos documentales que daban sobre Sarajevo y sus “Sniper”, para el ojo humano aquel hombre embutido en camuflaje con su negro aparato de muerte era el paradigma de la precisión y cuando entramos bien temprano en el monte ya me veía destripando el corzo y cagándole en la mochila, la mañana olía a corzo, era uno de esas mañanas en las que puedes ver un ciento, nosotros vimos dieciocho y desgraciadamente nos quedamos a uno de batir el record….fallamos otros cincoy ante la pregunta de cual era la opinión del nuevo rifle, dije que me parecía bonito y que con este los fallaba igual pero hacía menos ruido que el Sauer.
Cuando al día siguiente, tras por fin haber matado un joven corzo que bobo se quedo mirándonos a veinte pasos, festejábamos la captura abriendo la tercera botella, el cazador pregunto que le aconsejaba comprar para la próxima temporada, tal vez un visor más liviano, quizá unas patitas de esas que se ponen en el guardamanos o unas nuevas puntas para su dos setenta corto.
Yo encendí un truja y mientras tiraba una larga calada del Marlboro puse cara de pensarlo y entre el humo que salía de mis pulmones le dije :
- Amigo, el año que viene gasta en kilos y no repares compra Toneladas de…..puntería –
K
Yo no tengo edad de enseñar a nadie, y menos da dar consejos a quien no me lo pide, pero los diez años cazando perdices y conejos en monte, me enseñaron a encarar y tirar sin pensar. Con el rifle, a veces tiro igual, puro instinto. Tengo una Swaro 1-6x24 con retícula circledot, que por si no lo sabeis consiste en un punto central, y un circulo más grande. Este circulo más grande lo imagino como el plomeo de mi escopeta de menor, y de ésta manera tiro los cochinos en cortadero, pero no me pregunteis como o cuando aprieto el gatillo, por que nunca recuerdo como lo he hecho. Supongo que es necesario años de práctica, y eso no lo venden en las tiendas. Mi consejo sería ,que cuando considere el joven cazador que nunca será capaz de acertar un cochino trasconejado, estará más cerca de conseguir saber por qué los falla.
Pedro Camacho Ruiz
Gracias por vuestras respuestas a la difícil pregunta, a parte de dar las gracias debo puntualizar algo que posiblemente no he sabido expresar bien, cuando hablo del libro de cheques, no se me ocurrió pensar en esos cazadores nuevos y ricos que todo lo hacen a base de talonario, esos que a mi me retiraron primero de los ojeos de perdiz y más tarde de cualquier montería comercial, a esos no hay quien les enseñe pues suelen ser de los que nacen sabidos, pensaba en los jóvenes que empiezan, a los que para aprender a tirar les hace falta gastar en tiempo, en balas y en ocasiones de tirar realmente gastando un dinero que no suelen tener.
Yo tuve la suerte de nacer en una familia con bastante campo y un padre cazador, y más tarde gestionar explotaciones agrarias y forestales o dehesas con caza, aprendí acompañando a mi padre desde los cuatro años, aprendí de viejos guardas y de algún furtivo de los buenos y de muchos amigos de esos que tiraban las ruedas desde un cerro, o desde un tejado bajo, las tiré y hasta conseguí pegarles algún que otro tiro, hoy continúo aprendiendo de todos los que me puedan enseñar algo, que son muchos pues en mi entorno siempre tiene un sitio el monte, sus habitantes y los cazadores, mi padre solo cazaba caza menor, para la mayor tuve como maestros a dos amigos suyos, que a pesar de la gran diferencia de edad después lo fueron míos, ambos eran excelentes tiradores y sabían de campo y de caza muchísimo, fue un privilegio recibir sus enseñanzas, pues a parte de tirar muy bien sabían de lo que pocos saben de verdad, de querencias, a Casimiro Pérez-Tabernero Nogales y al entrañable Manuel Sánchez-Tabernero de Prada, Marques de Llen, les debo horas y horas de charla cenando o viajando juntos y otras muchas de clases practicas, el viejo mayoral de casa, que con 78 años continua siendo empleado de mi madre, remató las clases de querencias, las vacas en la dehesa se comportan prácticamente igual que las ciervas y una vaca parida juega al despiste lo mismo que lo hace una perdiz con perdigones chicos, de amigos como Alfonso Sánchez- Fabres, Paco Costi, Juanjo Zuñiga ó Alvaro Mazón he aprendido cantidad de cosas de las que solo exprimiendo sabidurías ajenas se pueden aprender, mi entorno en el que la caza está muy bien vista y en el que muchos de mis amigos son dueños de coto, mi situación en la vida y mi enorme curiosidad por todo lo que me rodea han hecho que no tenga el menor merito el que yo sepa algo de caza y de tiro, pero esa escuela a la que asistí hoy está cerrada para los que empiezan, es imposible que conozcan al Tarzán de Perales, al Duende de Horcajo, a Feliciano El Ligero, al Canene o al Corcho, ni pueden charlar horas con Alfonso Urquijo o Rocío Montellano y así un largo etcétera, a los que empiezan hoy no queda más remedio que darles bastantes clases teóricas y ese es el motivo de la difícil pregunta, pues incluso mis hijos que han nacido cazando y han vivido el campo desde dentro ya no conocen aquel campo bravo y bastante primitivo que tanto me ha gustado.
Ayer en una reunión de cazadores me contaban que una señora y un caballero, ambos muy conocidos y en el caso del caballero hasta algo amigo, están picados entre ellos para ver quien cobra más jabalís en esta temporada, va ganando la señora que lleva cobrados 180 mientras que el caballero solo 168, también me comentaron la existencia de rehalas especiales para cercones de cochinos, con perros que ladran mucho, corren poco y no muerden nada “Cosas veredes Sancho que faran fablar las piedras …..”, de verdad creo que ha llegado el momento de dejar de aprender de caza y quedarme con lo que ya se, que no es mucho pero al menos es de caza.
Alfonso en lo de los toros de lidia totalmente de acuerdo, retiro de bravos.
Como aporte a mi pregunta un consejo para novatos:
Si quieres aprender a tirar por delante tanto en menor como en mayor, siempre y en cualquier momento y circunstancia, si ves volar una paloma, una urraca, correr un perro o cualquier otro animal, búscale la cabeza e imagina el disparo, y hazlo aunque estés a la puerta de la iglesia o mirando por la ventana de tu despacho, hacerlo crea habito y sirve.
Cordialmente, Julián Coca
A tirar a la caza, al menos la menuda, se aprende solamente de una manera, cazando. No es lo mismo tirar a un jabalí desde un puesto fijo donde el tirador anda reposado, sin resuellos y con el pulso de un ciclista en reposo, que tirar perdices rojas salvajes cazando a rabo. Lo primero es más o menos un ejercicio de pericia que se puede ejercitar, sin embargo lo segundo es otra cosa. Cazar a rabo, es esfuerzo físico, es tensión y alerta constantes y el tiro es sólo una de las probabilidades que se pueden dar en esa acción de caza y al cazador ante esta tesitura, le sobrevienen otros condicionantes del tiro, la composición de la mano, la fatiga, el frío, el cazadero, la luz, el suelo, la orografía del terreno, la pieza que irrumpa…. Y luego está el saber reportarse, que no siempre se hace, aunque esto se aprende con los años y también el día que se tenga, que una mañana se piensa uno que está cogiendo bien los puntos a la caza y no pega a un cura en un montón de nieve. En esta caza entiendo yo que no valen de mucho las reglas académicas con el tiro, aunque por lo demás siempre hay que contar con la física , pero lo que hay que estar es vivo y acertar.
Saludos.
Mariano G. Liceras.
En mi tierra se suele decir a los novatos esto:
"Si quieres comer carnes fresca... apunta bien y tira cerca..."
Creo que es el mejor y más acertado consejo.
Saludos
José Luis Ovando
Yo solo se como aprendí yo y como estoy tratando de enseñar a mi hijo, claro está con las diferencias propias de dos épocas. Yo no puedo llevar a mi hijo tantas veces como mi padre lo hizo conmigo, pero el método empleado es muy parecido.
1º. No llevé, ni él ha llevado escopeta desde el primer día. Hay que cargar con banquillos, cargadores y cajas de cartuchos antes de cargar tu propia arma. Hay que repartir sandwiches, croquetas y vino antes de cargar una escopeta, y un buen gorrazo a tiempo es imprescindible, aunque actualmente políticamente incorrecto. Pero un gorrazo puede ser hasta "cariñoso", si no te da con la típica insignia montera.
2º. Escopeta de plomillos (como aquí decimos) y 12mm después comenzando con un solo cartucho.
3º. Escopeta del 20 y tirando en mi puesto con mi supervisión. (alguna montería)
4º. Creo primordial que tire sin mira al principio, creo que es la mejor manera de ver el comportamiento del tiro al blanco y en montería.
Creo que a un niño de 13-15 años que ha tirado, y sabe como se comporta un rifle o escopeta, con que le des conceptos básicos que hemos aprendido con el tiempo, él también lo aprenderá con el tiempo, y aprendiendo de aciertos y de fallos. Creo que de fallos se aprende más, porque los primeros aciertos solo les lleva a engaños. El mío se llevó dos años sin matar despues de hacerse novio, y creo que le ha venido estupendamente, aunque ya hay que pararlo en el puesto.
A mi no me fue mal...
A ver:
Un ciervo a toda pastilla puede correr a una velocidad de unos 80 km/h (22 m/s). Si le tiras corriendo perpendicular a ti, a unos 50 metros, con un 270 W, bala de 130 grains, 3060 fps o lo que es lo mismo 933 m/s, la bala para llegar hasta el ciervo (50 metros) habrá tardado 0,05 seg. y el ciervo habrá recorrido por tanto en esos 0,05 seg, una distancia de 1,23 metros. Eso es lo que habría que adelantar. Tirado al doble, 100 metros, habrá recorrido 2,57 metros. Como la velocidad de la bala va reduciéndose, tarda en esos segundos 50 metros algo más de 0,05 segundos.
Ese mismo ciervo a 50 km/h (14 m/s) tirado con el mismo calibre y cartucho habrá recorrido 77 cm.
Puedes hacer los mismos cálculos con otros calibres y pesos.
Pepe de Grado

