“Big five” es el término que se utilizó para denominar a los cinco animales más difíciles de cazar a pie por el hombre en áfrica y que actualmente se ha adoptado para nombrar, de una forma más turística a el rinoceronte, el búfalo cafre, leopardo, león y elefante.
Como os comenté en la anterior entrada, Nakuru es un sitio donde se ven con relativa facilidad 4 de esos “cinco grandes”, ya que no existe dentro del parque elefante debido a que al ser un recinto cerrado perimetralmente con malla, los elefantes ocasionan grandes problemas en la misma, por lo que se optó por no tener en el interior a esta especie.
Aunque la hiena (Crocuta crocuta) no pertenezca a este selecto grupo, he de decir que quizás sea de los animales africanos que más impresionen al verlos, ya que su corpulencia y potencia física se realza al verlos en su medio.
La densidad de rinoceronte blanco (Ceratotherium simum) en Nakuru es elevada, por lo que es fácil divisarlos, incluso a cortas distancias.
El búfalo cafre (Syncerus caffer) quizás sea el animal de los cinco que resulta más fácil de ver aquí. Tanto alimentándose en los pastizales junto al bosque, descansando o incluso bañándose en el propio lago.
Pero quienes más interés suelen causar son los leones (Panthera leo), aunque suelen ser difíciles de localizar debido a que pasan gran parte del día tumbados descansando.
Normalmente suelen estar los adultos por un lado y las crías por otro, aunque siempre a corta distancia de sus progenitores.
Debido al interés que suscitan, en algunas ocasiones, cuando se encuentran sesteando cerca de alguna zona de tránsito, se suele producir una alta concentración de turistas, que son capaces de esperar incluso horas para ver a estos animales.
Y la verdad es que, por mucho tiempo que haya que esperar para contemplar a uno de estos grandes machos en su hábitat natural, merece la pena.

