Estimados amigos: Voy a contaros una historia totalmente real y como homenaje a Kabul, un pequeño compañero de caza.
Seguro que algunos de los asiduos al foro recordäis esta fotografía del concurso infantil de pintura del año pasado:
Pues bien, hace unos días, realizando una espera a los cochinos se nos metieron en el puesto como unos siete pero todos parecian cochinas o cochinetes jovenes. De pronto entró en la plaza uno que por tamaño y comportamiento parecia el padre de todos ellos. Mi amigo Miguel decidió tirarle y entre el fogonazo del tiro y el revuelo que se armó no sabíamos si le había pegado o no. Por la distancia y sabiendo como tira Miguel, estabamos seguros de que le habría dado, pero allí no se quedó.
Comprobamos el terreno pero no dimos con rastro de sangre y ante la insistencia del tirador de que estaba seguro de haberle alcanzado sacamos a Kabul y enseguida dio con el rastro. Como el monte está muy cerrado y el perro llevaba un collar localizador Miguel decidió soltarlo algo que a mi no me gusta nada, creo que los rastros se deben de hacer atraíllados, pero así fueron las cosas.
El perro salió como un tiro y al poco tiempo oimos un aullido por lo que pensamos que había llegado al cochino y este le había dado un revolcón.
Empezamos a llamarlo a boces pero el animal no regresaba, comprobamos el localizador e indicaba que estaba a unos 300 metros de nosotros y nos temimos lo peor, que el jabalí hubiese matado a Kabul.
Comenzamos a correr hacia la dirección que nos indicaba el localizador pero cual sería nuestra sorpresa al ver en la pantalla del aparato que el perro se movía. Primero hacia la derecha, luego hacia la izquierda, daba la impresión de que estaba dando vueltas a nuestro alrededor pero era estraño que al llamarle no viniera.
Por fin se queda quieto a unos cien metros y salimos corriendo y gritando hacia él. Cuando llegamos al punto que marcaba el localizador la imagen era dantesca, tan solo quedaba la cabeza y algo de piel agarrada al collar, del resto habian dado cuenta los lobos.
Una sensación de impotencia y miedo recorrio nuestros cuerpos ante el descaro de los depredadores que no se asustaron ni del tiro, ni de las voces, ni de nuestra proximidad y es que el lobo por la noche se envalentona mucho.
Bueno, este pequeño relato sólo pretende ser un modesto homenaje al pequeño pero valiente teckel Kabul.
Un saludo!
Javier:
Siento mucho esta pérdida. Como propietario tambien de una valiente Teckel se como te debes de sentir. Al menos, te puede quedar la satisfacción de que tú Kabul haya muerto con las "botas puestas", aunque haya sido a cuenta de otros cánidos. Uno piensa en un navajazo de un jabalí, pero en lobos no.
Al menos que no haya sufrido.
Un abrazo.
joderr, Javier... bastante espeluznante.
está claro que el lobo ya forma parte de nuestro paisaje y hay que contar con él para todo.
ya lo siento, macho, menudo disgusto y menudo coraje te ha tenido que dar.
un fuerte abrazo,
Alvaro
Javier:
Si no fuera por la pérdida del perro, te felicitaría por haber vivido una historia tan inusual con los lobos. En este caso, sin embargo, solo puedo decirte que lo siento de verdad. Los que tenemos perro sabemos cuánto aprecio por ellos puede llegar a tenerse. Y más si, como parece, hay niños por medio.
Un abrazo y mucho ánimo:
Pablo Ortega
Lo siento mucho Javier. Me imagino como os sentireis todos en casa pues los que convivimos con nuestro compañero de fatigas le sentimos como uno mas de la familia.
Quedate con todos los buenos recuerdos que tengas de él. Animo.
Siento mucho su perdida.
Yo, que convivo con mis perros, siempre tengo miedo a que les suceda algo cada vez que salimos al campo. Se les quiere mucho.
No me gustan los lobos.
Un saludo y como dice siempre mi padre, "no es nada lo que se pierde, para lo que se aprende", animo.
También tengo teckel y también tengo lobos...me pongo en tu lugar.
Lo siento mucho, Javier.
Saludos
Javier,
Es una putada gordísima. He escrito varias cosas y las he borrado todas porque sé que no habrá consuelo para la pérdida de tu compañero de caza.
Las circunstancias de su pérdida desde luego no debieron de ser las que uno esperaba para su colega, pero bueno, siempre he pensado que el perro que sale al monte a cazar corre unos riesgos que los falderos/caseros no los tienen. En algún lugar se encontrará con Fani, la braca que me enseñó a cazar, Roni, mi última pérdida, gran perro para sordas y perdices, y otros grandes perros que todos hemos perdido, y allí disfrutarán de grandes muestras, rastros de sangre espectaculares y buenas tripadas de comida de la que más le gusta...
Un fuerte abrazo tocayo
Javier,
Lee tu correo, tengo un regalo para ti.
Abrazos
Como lo siento Javier. Ese es un terrible fin para nuestro compañero, y más cuando afecta a niños pequeños encariñados con él. Que un perro se vaya, es algo que tenemos que asumir, porque su vida es más corta, ¿pero como entenderán los pequeños que tenga ese fin?
Un fuerte abrazo.
Santiago Segovia Pérez
Coño javier, vaya trago macho, y además de esa manera...si es con un cochino pues son gajes del oficio, pero los lobos es otra cosa.
Lo siento de veras.
Un abrazo,
P.D. Te llamaré para lo del maíz de mi amigo, le tienen jodido los guarros...
Lo primero es lo primero, y siento la pérdida del compañero.
Lo segundo, es que he observado en nuestra finca que los zorros se han especializado en comer cochinos en los comederos de jabali, y justo después del tiro ya están metiendoles mano. Creo que con los lobos pasa lo mismo, y han aprendido que es un sitio donde comer facil, y no es que recelen del tiro y de la gente, es que acuden como ventajistas que son.
¿Habeis observado esta conducta en sitios fijos de espera? Yo este año, llevo dos dobletes de cochino y zorro, a los 15 minutos de quedarse tieso, aparece el raposo y sin dilación empieza a comerselo. Si aquí hubiera lobos, no tengo la menor duda de que actuarían igual.
Pedro Camacho R
Javier, entiendo como te sientes y te mando muchos ánimos. En casa tenemos una perra de raza pointer, inseparable compañera en las jornadas de caza menor, que hace ya años forma parte de la familia, mas bien es ya la reina de la casa porque hace lo que le da la santa gana. Poco a poco se ha ido ganando a "las más reacias" y al final ha podido con todos y campa a sus anchas, sofás, camas, etc., etc. vamos lo dicho la reina de la casa. Pensando en un final así para ella, se me encoge el corazón, las tripas y no sé cuantas cosas mas, por lo que de verdad muchos ánimos.
Por otra parte, el problema de los lobos creo, que esta empezando a irse de las manos en ciertas zonas donde antes no eran para nada habituales y si puntuales, sus avistamientos. Quizás gracias a que nuestros corzos están en cierta medida ayudando considerablemente a que esta especie se expanda, constituyendo un alimento fácil de obtener y es que en teoría nuestros corzos no son de nadie cuando sirven de alimento al "gran matador", causando simplemente una perdida, silenciosa eso si, al gestor del coto y si lo son cuando provocan un accidente en la carretera teniendo que pagar los daños ese mismo gestor, que por otro lado a nadie puede reclamar los daños que los patas pardas le han causado. En definitiva creo que la administración se cubre de gloria en otro tema. Tu te tienes que hacer responsable de todos y cada uno de los daños que ocasione una especie de caza como el corzo, pero sin embargo no tienes potestad alguna para gestionar ni para reclamar daños por una especie que ocasiona numerosas perdidas en esa población de corzo u otras de carácter cinegético. ¡Bueno les cuesta Dios y ayuda cobrar las perdidas por ataques a los ganaderos, como para cobrar los gestores de cotos!. Me parece bien que se cuide y se proteja una especie tan emblemática y bonita por otro lado, como puede ser el lobo, pero creo que esa protección debería conllevar subvenciones y pagos de daños rápidos. No quiero imaginarme lo que pasaría en la cabaña actual de ganado ovino, criado de forma tradicional a pasto en algunas provincias de la vieja Castilla, si esa población de corzos descendiera de forma brusca y puntual. Cuantos problemas no darían los patas pardas. El año pasado conocí un caso exactamente igual en un pueblo cercano de una paisano que salió a las liebres con su perro de rastro. Este desaparecio en la jornada de caza, siendo encontrado degollado a los pocos días. La presencia de una lobada en la zona estaba ya contrastada.
Por cierto Javier has pensado en algún tipo de reclamación a la administración?
Un saludo.
Queridos amigos: Mucha gracias por vuestra solidaridad. La verdad es que es duro sobre todo por la peque y porque nunca pensé que un perro de caza acabara de esta forma, siempre piensas en un cochino o como hace poco a un intimo amigo mio que por accidente le atropeyo su mujer en el garaje de casa(que menudo disgusto también) pero no así.
En Fuentes Carrionas, donde la población lobuna esta disparada, ya se nos ha dado el caso de que un sabueso se va detras de un cochino y no regresar, y al día siguiente encontrar sólo el collar localizador. Pero esto es por la noche y el perro sólo en el campo, pero delante de tus narices, es muy fuerte.
Si la gente supiera por donde andan lo lobos, alguno no saldria a cojer setas o hacer footing, porque la temporada pasada yo vi uno en el pinar de Antequera, que es aquí en Valladolid lo que la Casa de Campo de Madrid.
En fin, lo dicho, muchas gracias a todos por vuestras palabras de animo.
Un abrazo!
Javier, es una pena que un animal tan querido termine así...
Mucho ánimo, sobre todo a Diana.
Un abrazo.
Zalo Varas


