La mortalidad masiva de corzos es un asunto que viene preocupando desde hace años en Francia yq ue recientemente estamos viviendo en distintas partes de España. Las hipótesis son de los más variado pero hasta el presente no ha habido evidencias suficientes para imputar a una causa principal este fenómeno.
Tenemos por cierto que el corzo es una especie en expansión -que lo es- y que sus poblaciones están en un aumento continuo de modo que las densidades locales crecen y crecen. Lo cierto es que las evidencias indican que tras estos aumentos de densidad, con frecuencia, se suceden reducciones severas de la población. Como digo estas reducciones lejos de se progresivas son abruptas y causan estupor al descubir, casi de un día para otro, que los corzos se mueren a chorros. ¿Qué está pasando?
Casi por casualidad un equipo francés ha relaizado un hallazgo de sumo interés. Así en el marco de un trabajo de ecología para estudiar el efecto de los corzos en la sucesión vegetal sometida a un efecto intenso de herbivoría se encontraron que los corzos, de pornto, empezaron a morirse de golpe. En pocas semanas de los 14 (50% de cada sexo) ejemplares iniciales más las crías nacidas durante el primer año (1,8 crías por corza) se encontraron con que vivían tan sólo 4 ejemplares, 1 macho y 3 hembras.
De los muertos vieron que los machos habían muerto durante primaver/verano a resultas de las heridas infligidas por otros machos, pero que a la vez mostraban una notable pérdida de peso (-3,6 kg+/-06 kg). Las hembras muertas habían perdido también peso (-2,8kg+/-0,8 kg). A todos los animales se les realizó la necropsia encontrando que la carga parasitaria era elevada. Así se observaron garrapatas (Ixodes ricinus), oestridos (Cephenemya stimulator), una amaplia representación de parasitos gastrointestinales y pulmonares. No se encontraron evidencias de paratuberculosis ni de pestivirus.
Los investigadores aplicaron un tratamiento a los animales supervivientes (una ivermectina) dos veces al año y el resultado fue espectacular. La población se recuperó e inició una reproducción normal (1,6 crías por parto). La carga parasitaria de los animales tratados fue practicamente nula y la de los no tratados se mantuvo en niveles bajos.
Con ello los investigadores consideran que se ha arrojado algo de luz a la situación que el corzo presenta, como decía más arriba, de oscilaciones importantes en sus poblaciones, de modo que la eliminación de una sola causa (parásitos internos y externos) ha permitido la recuperación de la población.
Los investigadores plantean la hipótesis de que el incremento de la densidad de corzos actúa como un catalizador de problemas subyacentes. Antes de que se aprecien efectos sobre la vegetación los corzos se mueren. Las causas no han sido concretadas pero se cree que el estrés de la población que naturalmente se encontraría a densidades medias o bajas actúa reduciendo la competencia inmunitaria de los individuos haciéndoles sensibles a los parásitos hasta llegar a morirse.
Esto es compatible con la opinión que desde la ACE hemos expresado desde hace tiempo y que nos ha llevado a apoyar a distintos equipos de investigación en España como el de la Dra. Morrondo en Lugo, Dra. Balseiro en Asturias y pedir a otros estamentos públicos un mayor compromiso presupuestario para saber qué está sucediendo. En algunas zonas llegamos claramente tarde, esperemos que otros tengan más suerte.
Las implicaciones prácticas de este trabajo no son, lógicamente, que haya que tratar a la fauna silvestre (algo inconcevible en condiciones naturales) sino que es preciso evitar que las poblaciones alcances densidades elevadas (en este ensayo estaban por encima de los 70 ejemplares/km2) y que es posible monitorizar la evolución de las mismas a partir de la toma rutinaria de muestras de las piezas cazadas, o muertas por otras causas, para evaluar la carga parasitaria. Si esta asciende es urgente adoptar la medida de reducir rápidamente la densidad para que su evolución sea controlada. De no hacerlo nos encontraremos al albur de los efectos que tengan en la salud de los corzos.
Quien quiera saber más puede consultar "Maublanc et al. 2009. Demographic crash associated with high parasite load in an experimental roe deer (Capreolus capreolus) population. Eur. Wild. Res. DOI 10.1007/s10344-009-0298-8
Saludos
Referente a la natalidad de los corzos, desde hace unos años venimos observando en dos cotos diferentes que hay ciclos de tres o cuatro años en los que hay mas nacimientos de hembras que de machos.Pero el año que toca mayor numero de machos nacen como un 80% de la poblacion mientras que los años de hembras suelen ser de un 65-70%. Hablando con un pastor que tiene cabras nos decia un dia que en las cabras siempre ha pasado lo de haber ciclos de años que mas hembras que machos pero al final el año que nacen machos hay mucha mas desproporcion.
No se si alguno habeis hecho un estudio de algo por el estilo pero nosotros lo hemos hecho desde hace diez años y viene siendo asi por regla general.
Por ejemplo hace dos campañas de corzo fue un año de mas nacimientos de machos y esta campaña pasada se podian apreciar muchos mas machos de un año que hembras.
Saludos.
Los mayores del valle navarro del que procedo decían que el padre del jabalí era el butano. Aducían que el abandono de la prácticas tradicionales de limpiar los bosques y sus caminos, y extraer los lotes de leña del año, dejaban aquellos montes, pobres para ganadería y malos para la agricultura, en poder de los bichos. Es cierto que coincide en el tiempo la expansión de este animal aunque dudo que sea la razón primera. El corzo nunca desapareció aunque era muy escaso y resultaba más fácil verlo en los grandes bosques como Irati o Kinto Real algo más al norte.
Durante los años que me han correspondido vivir he visto con triteza el declive y la casi desaparición de algunas especies, sobre todo de caza menor, y he sido testigo del éxito de otras como estas. La añoranza de aquellas la compenso con esta abundancia he intento conformarme con lo que me ha tocado.
Me da rabia contemplar como ciertas malas prácticas ó una gestión débil e interesada, perjudican gravemente las poblaciones y su salud de ciertos animales, enterándome después que tal o cual pais ya lo ensayó hace no se cuantos años y después tardó otros tantos en recuperarse. Un ejemplo podría ser la trucha común y las repoblaciones indiscriminadas o la creación de cotos intensivos. No soy pescador más que ocasionalmente pero sí ribereño y conozco ríos que antes bullían de truchas y ahora son casi desiertos líquidos. Otro, el cangrejo autóctono. Recuerdos, como en la canción.
Es irónico que el siglo en el que hemos descubierto el genoma y su importancia, sea el que más hayamos destruido de toda la historia del mundo. La era de la información fresca y rápida.
He solido pensar que no hay que echar las culpas siempre a la administración, sobre todo a su parte técnica, que seguramente su margen de maniobra es pequeño, que probablemente aquello que no comprendes, y que te parece una burrada, forma parte de un plan, que no conoces, pero que lleva un buen camino, o al menos, buena intención. Bueno, pues empiezo a dudarlo y no se si informaciones de tal calibre como la que da título a este hilo, llegan a alarmar lo suficiente a los departamentos que corresponda, y que vayan a informarse correctamente, debatir y mejorar, modificar los planes de gestión, órdenes de vedas, etc, o poner en marcha cualquier otra medida, para evitar que esto ocurra. O por el contrario aplicarán un adocenado "que sea lo que dios quiera" y si una especie se hunde otra reflotará. Cosas de la naturaleza.
Solo de imaginarme siendo testigo del declive y agonía del corzo, se me encoge el estómago.
Saludos
Federico, efectivamente el ensayo era en un recinto de unas 14.,2 hectáreas, cerrado, ya que lo que se pretendía estudiar era el efecto de la herbivoría en la sucesión vegetal. Es interesante saber que el efecto sobre la vegetación comestible por el corzo fue intensa a lo largo del ensayo (5 años) y que si bien la calidad de la vegetación se redujo de forma ostensible el crecimiento de la población y el peso de los individuos se mantuvo cerca de valores normales cuando se aplicó la ivermectina.
En abierto es donde estamos viendo, con suma preocupación, lo que ocurre. Logicamente en el cercado de estudio todo se catalizó más rápido, pero en esencia no hay muchas diferencias ya que podemos considerar que establecidos los territorios en primavera cualquier población es cerrada.
Cada día los cazadores asturianos nos refieren el hallazgo de restos de corzos que, por el estado de esquelitización, debieron morir en el verano. La mayoría son machos, lo que corresponde con lo observado por los investigadores del trabajo, si bien no faltan hembras. En el año 2008 realizamos una toma masiva de muestras en Valdés y la Dra. Balseiro del SERIDA nos indicó que era llamativa la alta tasa de parasitación interna (publicado en el último Boletín de la ACE). De la externa ya he hablado más veces y de la llegada de C.stimulator también. En 2007 y 2008, en los Tecores de Lugo, se recogieron un gran número de muestras que fueron procesadas por el equipo de la Dra. Morrondo. Igualmente se constató que en las poblaciones más antiguas la carga parasitaria (publicado en el último Boletín de la ACE), en especial de aquellos de ciclo directo era muy alta. Este equipo lleva trabajando años en la zona de Ancares y ha constatado el progresivo incremento en la carga parasitaria con el paso de los años.
Es cierto que pueden concurrir otras causas (lobos, invernadas, etc.) pero en todas las poblaciones en declive hay un común denominador: la carga de parásitos. Quizá no los maten por sí mismos pero los debilitan lo suficiente para que cualquier cosa acabe con ellos, sean más vulnerables a la depredación, caigan las tasas natalidad, etc.
Por ello venimos insistiendo en que las administraciones y los cazadores debemos ponernos a trabajar en esta línea. En el año 2009 conseguimos que la Xunta de Galicia pusiese dinero -no tanto como quisiéramos- para que el trabajo de la Dra. Morrondo se extienda a toda Galicia y se empiece un monitoreo de las poblaciones más antiguas.
En Asturias se ha iniciado un estudio, básicamente serológico, que debería completarse con tomas de muestras de parásitos. Sí hemos conseguido una pequeña colaboración Asturias-Galicia para el seguimiento de C.stimulator, ya que prevemos que este parásito llegue muy pronto a la región vecina, y sus efectos se harán notar de forma demoledora en la Mariña, Fonsagrada y concellos próximos en breve tiempo.
Marc, el tema que comentas ha sido objeto de un debate agrio entre dos equipos científicos de alto nivel. ¿Se produce un sesgo en el sexo de los corzos en cada cohorte por razones ambientales? Hay una hipótesis en biología de ungulados conocida como de Trivers-Willard que predice que las hembras redirigen la energía y los recursos nutritivos en la fase embrionaria en función de sexo de la cría ya que coste de criar un macho o una hembra es diferente, de modo que en los años malos hay tendencia a producir más hembras (son más "baratas") en tanto que los años buenos ocurre lo contrario.
Como digo en el corzo la interpretación de la hipótesis de Trivers-Willard ha generado una enorme e interesante controversia. Recientemente se ha publicado el último trabajo en este materia a partir de un estudio extenso de pesos de fetos de corzas cazadas y se comprobado, hasta el momento, que esta hipótesis no se cumple en el corzo, ni esta ni la opuesta como propuso el equipo del Dr.Hewison. Así pues, el corzo produce machos o hembras de forma independiente a los condicionantes ambientales y las desviaciones responden solamente a variables estocásticas.
Saludos

