Buenos días,
Alfonso Treviño nos hace llegar este enlace a vueltas sobre la gestión del corzo y que consigue que sigamos cuestionando todo lo que sabemos de esta especie..
http://www.hunting-performance.fr/blogs/gestion-des-prelevements-de-chevreuil-les-33
En este artículo, el autor se cuestiona la regla de los tres tercios 3/3, haciendo referencia a ella como algo que se ha tomado como evidente por la mayoría de gestores y que está considerada como una “regla ideal”. Por el contrario, entiendo que apuesta por una gestión más acorde a nuestra situación concreta del acotado, haciendo hipótesis en función del objetivo de las capturas…

Por mi desconocimiento del francés reconozco que hay matices que se me escapan del artículo, lo que está claro es lo que hemos hablado en varias ocasiones aquí y en comentarios de entradas del Blog Corzo+, y es que, en función de la población de corzos en nuestro acotado y el objetivo de gestión que nos planteemos, según nos dediquemos la caza a corzas jóvenes o adultas fomentamos el crecimiento de la población o la mantenemos más equilibrada..
Lo que no da opción a dudas, y que aún por desgracia no está asumido por muchos cazadores de corzos, es la necesidad del control de corzas. Y acorde al criterio que siempre ha defendido la ACE, el autor promueve la caza de adultas en período invernal, si bien admite la caza de hembras juveniles durante todo el año..
Termina el autor con esta frase que me permito traducir libremente: "El corzo es un animal magnífico y su caza es muy emocionante para quien sepa apreciarla ..."
Saludos, Pablo Fdez-Salguero
A esta propuesta le caben multitud de matices y es pobre en su desarrollo matemático.
En primer lugar ¿,Por qué solamente hay mortalidad natural en el segundo caso? ¿,Qué porcentaje maneja de mortalidad para cada cohorte? ¿,Es igual que la hembra adulta tenga 2 o 14 años? ¿,Cuántas hembras adultas hay de cada cohorte?¿,Funciona igual una población con la sex ratio desviada que una equilibrada?
En todo caso sí estoy de acuerdo con que el grueso del cupo lo deben constituir los animales 0+ (de menos de 1 año), que en las poblaciones siempre hay más hembras que machos y por ello se pueden cazar más, que la presencia del trofeo nos permite decidir si un corzo está o no en plenitud, que el calendario de caza que propone es el adecuado para el corzo europeo.
Saludos,
Gerardo Pajares
Además de lo que, como siempre con toda autoridad, señala Gerardo en su comentario, querría apuntar que el planteamiento que en este esquema se hace respecto de la gestión de las hembras de corzo de una población, carece de toda sensibilidad desde el punto de vista de lo que hoy se llama &ldquo,bienestar animal&rdquo, y que no es otra cosa que la necesaria exigencia de todo cazador de evitar sufrimientos inútiles a las piezas que caza. En efecto, en la cascada de la derecha se está eliminando a hembras conductoras de crías, lo que implica posteriormente la muerte natural de algunas de éstas. Eso es lo que significa el símbolo en el que el animal aparece marcado con un punto. No es necesario aclarar que, eliminada la madre, esa muerte se produce por frío, desnutrición, etc., lo cual, como ya he dicho, no parece una actitud éticamente demasiado defendible, sólo recomendable en casos en los que, por alguna razón muy poderosa, fuera necesario exterminar o reducir radicalmente una población.
Por otra parte, en esta segunda alternativa, al eliminarse precisamente aquellos ejemplares adultos con mayor conocimiento y experiencia del medio, las crías que sobrevivieran lo harían en condiciones miserables, dando como resultado animales en malas condiciones físicas, malas futuras madres en el caso de las hembras y portadores de escuchimizados trofeos en el de los machos.
Pablo Ortega.
Buenos días,
Gerardo, efectivamente, le caben muchos matices y no iguala los criterios de reposición/mortalidad, pero realmente lo que creo es que ha querido plantear situaciones extremas en las que caben muchas intermedias.. y ahí es dónde debemos plantear cada uno cómo es nuestro coto, qué características tiene, y si tenemos la necesidad de reducir población, mantenernos como estamos o podemos seguir aumentándola.. y en lo que estoy muy de acuerdo, que plantea empleando la caza como una herramienta de gestión..
Pablo, entiendo que el autor, sin detallar las motivaciones que bien explicas, sí lo recoge en sus consideraciones finales, proponiendo que se eliminen las corzas adultas a partir de diciembre..
Abrazos, Pablo
Mi buen amigo Herminio Baldó socio de esta casa, ha tenido a bien traducir el artículo en cuestión. Preguntarse cosas como las que nos ocupan, nos harán mejores corceros.
GESTIÓN DE LAS EXTRACCIONES DE CORZO&hellip, LOS 3/3?
Desde hace ya mucho tiempo, cuando se trata de gestionar de la mejor manera las extracciones de ungulados (a excepción de los jabalíes), se aplica la regla de los 3/3 como una evidencia. A los ojos de una gran mayoría, es la única regla posible capaz de arrojar los mejores resultados. Dicha regla consiste en extraer 1/3 de machos, 1/3 de hembras y 1/3 de jóvenes (sin distinción de sexo). Esta supone que la naturaleza produce la mitad de individuos machos y la mitad de individuos hembras, lo que no es el caso. La naturaleza siempre produce un poco más de hembras que de machos que, en el caso del corzo, experimentan una tasa de mortalidad superior a la de las hembras durante sus primeros meses de vida. De todas formas y para muchos cazadores, esta regla de los 3/3 se ha postulado como &ldquo,LA&rdquo, regla ideal.
Desde siempre las poblaciones de corzos han conocido variaciones de su población regular en diversos sectores. Al ser esta especie relativamente frágil, el clima de la primavera y del verano tiene una fuerte influencia sobre su desarrollo. No hace falta más que una primavera extremadamente lluviosa o al contrario demasiado seca, o un verano con una gran proliferación de moscas para que los corzos experimenten una tasa de mortalidad importante. Considerando estos resultados, algunos han considerado que era necesario poner en práctica un plan de gestión mucho más afinado teniendo en cuenta los individuos reproductores de la especie.
Así surgió un plan cuyo objetivo era favorecer el disparo sobre los ejemplares jóvenes en lugar de sobre las corzas. Incluso tuvo una gran difusión un esquema que demostraba los beneficios de dicho plan llevado a cabo durante cuatro años. Dicho esquema mostraba que, sobre la base de una pareja de animales a finales del invierno, el disparo sobre los jóvenes daba lugar a una población de 10 animales en la primavera del cuarto año, mientras que en el caso del tiro sobre las corzas, esta población no constaba más que de dos animales con el riesgo de la desaparición del rebaño si se abatía la única corza.
Igualmente hay que destacar que, para dar más valor a dicho plan, los autores incluyeron la mortalidad natural de un individuo en el 2º, caso, mientras que no lo consideraron en el 1er caso, el que aboga por el tiro sobre jóvenes.
Por muy tentador que pueda parecer, este plan no funciona en la naturaleza ya no contempla dos parámetros importantes: por un lado el ratio de sexos y por otro el hecho, posiblemente más importante, de que la corza sólo entra en celo dos días al año. Por este motivo es fácil entender que hace falta el número suficiente de machos para cubrir a las corzas presentes en una zona que, subrayo, no se ven solo involucrados en la reproducción. Incluso me atrevería a decir que es cuestión de horas. Veamos ahora dos gráficos que muestran en un caso el reparto extracciones entre adultos y jóvenes, machos y hembras, y en el otro un simple reparto entre machos y hembras sin considerar la edad. En este caso he supuesto que el plan departamental había atribuido 50% de machos y 50% de hembras, como ocurre en numerosos departamentos y que, a pesar de la preconización del disparo sobre los jóvenes, se extrajo un 10% de hembras por un error en el disparo.
(Jeunes &ndash, jóvenes, Mâ,les &ndash, machos, Femelles &ndash, hembras)
Mirando con más detalle, esto es lo que sucede con el reparto de sexos
(Extracción sin considerar la edad)​,​,​,(Extracción con la regla del disparo sobre jóvenes)
Se aprecia claramente que, con tales reglas de gestión, se produce un desequilibrio real entre machos y hembras y que al final, va inevitablemente a plantear grandes problemas.
En ocasiones he oído decir a algunos cazadores: &ldquo,no es grave si matamos machos, las hembras producirán más machos para el próximo año&rdquo,. Para esto, no sólo sería necesario que el sistema de reproducción tuviera en cuenta el sexo de la población presente en la zona, sino que además se anticipe ya que el celo tiene lugar desde mediados de julio hasta mediados de agosto y la temporada de caza comienza en septiembre. Es una lástima que no podamos comunicarnos con los corzos ya que sin duda nos facilitaría el conocer los resultados de la lotería por anticipado. Por favor!!! Seamos serios!!!...
La población de corzos debe mantenerse imperativamente en una densidad acorde con el biotopo. Se trata de una especie muy territorial y la capacidad de alimentación debe ser suficiente como para mantener la población en un estado sanitario óptimo. Como recordatorio, el corzo es un animal frágil y una sobrepoblación mal alimentada puede generar rápidamente una epidemia y ver cómo el rebaño se extingue muy rápidamente. En ocasiones ocurre que una gran densidad de corzos se traduce en una fuerte degeneración de la especie. En estos casos es imperativo reducir la población, siendo deseable una extracción fuertemente basada sobre las hembras adultas.
(Extracción con el objetivo de reducir el rebaño)
Se constata aquí que el objetivo es el de reducir el número de hembras en edad reproductora.
Por el contrario, si el biotopo es más favorable al desarrollo del corzo, debe ponerse en práctica un plan de &ldquo,Progresión&rdquo, siendo esto posible cualquiera que sea el sistema de atribución del departamento. En este caso lo que hay que hacer es fijar los disparos sobre los jóvenes, pero al contrario que en el plan propuesto anteriormente, no únicamente en el caso de las hembras, sino en el conjunto de los adultos, realizando en esta ocasión extracciones de hembras.
(Extracciones con objetivo de Progresión)
Si analizamos en detalle el sex-ratio de los jóvenes, esto es lo que encontramos.
(Sex-ratio sin considerar la edad)​,​,​,​,(Sex-ratio entre jóvenes y adultos)
En este caso, constatamos la existencia de un sex-ratio bien equilibrado con respecto al que produce la naturaleza.
Algunos departamentos tienen un plan de gestión con un 50% de atribuciones sobre jóvenes y un 50% sobre adultos, sin distinción de edad y funcionan bastante bien. En otros sectores, la búsqueda de machos a cualquier precio desequilibra el reparto de las extracciones.
ALGUNAS SIMPLES REGLAS
Con el fin de no penalizar a nadie y de equilibrar los disparos, se pueden poner en práctica fácilmente algunas reglas simples totalmente acordes con el modo de vida y de reproducción del corzo.
&ndash, los machos sólo deberán ser disparados cuando tengan cuerna, es decir desde la apertura en caza individual hasta primeros de diciembre para los más tardíos. Es totalmente inútil extraer un macho que no ofrezca un trofeo para el tirador. Podría, en ocasiones, acordarse una excepción para el cazador que deseara naturalizar un bonito macho aún con borra, pero debe ser algo excepcional.
&ndash, las hembras no deben ser disparadas antes de inicios de diciembre, tras el destete completo de los jóvenes nacidos en mayo.
&ndash, los corcinos pueden ser disparados desde la apertura general hasta el cierre.
En función de las extracciones de machos realizadas antes de diciembre, se podrían dar (o no) algunas recomendaciones sobre el tiro sobre los corcinos en función de su sexo, con el fin de refinar el equilibrio de sexos. Siendo su diferenciación más difícil al final de la temporada, esto llevará indudablemente a algunos cazadores a revisar un poco su manera de comportarse en el puesto, con el fin de disparar sobre los animales que les entren más despacio. Eso solo puede comportar ventajas ya que disminuirá en la misma medida el riesgo de herir animales lanzados a plena carrera.
En presencia de otras piezas de caza como el jabalí o el ciervo, el corzo suele ser sobre el que a menudo descuidamos la gestión. Es por esto que es el más territorial. Debido a su fragilidad y a su modo tan particular de reproducción, es más necesario que nunca darle gran importancia a su gestión.
El corzo es un magnífico animal y su Caza es tan apasionante para los que saben apreciarla &hellip,

