Alfonso, compañeros: he de admitir que me gustaría a mi también hacerme un tatuaje como el de Alfonso pero... no me atrevo. Temo ser encasillado y sometido al ostracismo. Mi trabajo de socorrista voluntario me obliga a ir con poca ropa constantemente y resultaría muy difícil esconderlo.
Sin embargo he encontrado la solución para dejar atrás los camuflajes tradicionales tan vistos y las jornadas corceras romper mi silueta en el viso de otra manera sencilla y cómoda, a la par que elegante. Pensé: si lo usaban los iroqueses ¿ porqué no yo ?
Espero que os guste.
Mario B.
Es precioso Mario!. Solo falta el tatu de un corzo a un lado de la cabeza y la corza al otro. Puede servir también de reclamo...


