Sin lugar a dudas el mes de febrero es el mejor para ir haciendo los deberes. Allí donde esté autorizada la caza de las hembras de corzo este es el mes que mejores resultados ofrece. Los corzos se dejan ver, es fácil distinguir el sexo o saber si es un juvenil o un adulto, de forma que debe aprovecharse para cumplir con el cupo autorizado.
¿Cómo las estáis cazando y con qué criterio?
Mi grupo y yo -en cuanto pueda- las cazamos con arco. En el coto en el que cazamos, en franca recuperación tras la epidemia de Cephenemyia stimulator, nos concentramos en las hembras jóvenes, cuando esto es posible. De otro modo lo importante es cumplir con el cupo. Nos ofrecen muchas oportunidades de disfrutar de la caza y no menos de reírnos de nuestros fallos. Mi amigo Santi ayer tuvo suerte con una bonita corza y un lance singular.
¿Y tú, cómo lo haces?
Saludos
Gerardo Pajares
Hola a todos, yo os voy a dar mi experiencia en Castilla La-Mancha y más concretamente lo que hacemos en la provincia de Guadalajara, donde la población de corzo en gran parte del territorio es estable y abundante desde hace más de 25 años, y donde, desde mi punto de vista, se ha producido un descenso generalizado en la calidad de los trofeos en gran medida por el gran desequilibrio en la relación de sexos existente.
En Castilla La-Mancha la caza de corzas, en el caso de hacerse, se ha realizado tradicionalmente el período hábil de caza de la especie (mismo periodo para ambos sexos) y que en los últimos años ha sido desde el 1 de abril al 31 de julio.
La última Orden de Vedas amplia el periodo hábil de caza también al mes de septiembre, por lo que este 2015 se podrá cazar la especie, para ambos sexos, entre el 1 y el 30 de septiembre.
La delegación provincial de Guadalajara, con buen criterio, autoriza a los cotos de caza, previa solicitud mediante sus Planes Técnicos de Caza, la caza de hembras en invierno desde el 1 de diciembre al 31 de enero.
Disponiendo de este periodo para la caza, nuestros esfuerzos los últimos años se han centrado en el periodo de invierno, ya que biológicamente es el más adecuado para la caza de hembras de la especie. Fijamos un fin de semana a finales de enero para juntarnos los socios, recechar en distintas partes del coto y concentrar esfuerzos en la labor, aunque se realizan más recechos durante todo el periodo de invierno.
También se realiza la caza de algunos ejemplares de hembras dentro del periodo hábil, aunque suele ser mucho más selectiva que la de invierno, al buscar prioritariamente hembras nacidas en el año anterior.
Por lo tanto el criterio que tenemos establecido en el coto es el siguiente:
- Caza en Invierno de hembras sin distinción de edad. Se abate la primera hembra que se puede (en caso de haber varias en un grupo la primera que se ve), sin distinguir edad o ningún otro criterio. De esta forma no se producen sesgos y la extracción es aleatoria y equilibrada.
- En el resto del año las opciones son realizarla en el principio de la primavera y sobre hembras jóvenes nacidas el año anterior o en caso de realizarse en septiembre sobre hembras solitarias sin acompañamiento de crías.
Dicho lo anterior, cuando uno se plantea cuando realizar la caza de hembras, y aunque el periodo más adecuado de caza sea el del invierno, quizás no deba plantearse dicha pregunta, sino que quizás debería de plantearse previamente la pregunta de cuando él va a poder realizarla, ya que en muchas ocasiones no se dispone de posibilidades, tiempo, ganas, compromiso,... para realizar la caza en invierno o existen condicionantes externos que lo impiden (véase orden de vedas, no tenerlo contemplado en el plan técnico,...)
Lo más importante de todo es cumplir los cupos establecidos para buscar el equilibrio en la relación de sexos. Es más importante cumplir el cupo, sea la época que sea, que no cumplirlo por dejarlo para el invierno...
También hay que plantearse en que provincia o comunidad autónoma se caza, ya que primeramente habrá que ajustarse a la orden de vedas correspondiente y a los aprovechamientos tradicionales que se realizan en dicho territorio, que pueden condicionar dicho aprovechamiento. Como es obvio difícilmente se puede comparar la caza de hembras en Guadalajara con la de Galicia o la que se realiza en los Alcornocales (Cádiz).
Aquí os dejo unas imágenes de este invierno, por orden cronológico principios de diciembre, finales de diciembre y principios de enero.
Saludos,
Zalo Varas.
Coincido plenamente con lo expuesto hasta ahora, y sobre todo, que es mejor cumplir los cupos de hembras, sea en la época que sea, que no cumplirlos. Aquí en Álava, tradicionalmente, se han venido cazando las hembras en los meses de Diciembre, Enero y Febrero, al menos mientras yo estuve al cargo del Plan de Gestión. Sigo pensando que biológicamente es la mejor época para hacerlo, y sobre todo Febrero, pues ya los corzos empiezan a despertar del invierno, y facilita bastante las cosas. Aun así, y eso que aquí los cazadores no son muy selectivos a la hora de elegir, los cupos de hembras siguen sin cumplirse con igual rigor que el de los machos. Desde hace ya un par de años, se contempla también un segundo período de caza de hembras en Septiembre-Octubre, algo que a mí no me gusta demasiado -he de reconocerlo- pues si no centramos el objetivo cinegético en las crías, que se ven peor en esa época, corremos el riesgo de dejar mucho huérfano y por tanto peligro potencial para las carreteras. Aquí este periodo otoñal está teniendo poco éxito entre los cazadores pues entre que comienza la caza del jabalí, el pase de paloma, el inicio de la veda general en octubre, etc. hay poco interés entorno al corzo en esa época.
A veces me pregunto si, en algunos lugares, donde la densidad es muy alta, no convendría más encaminar el aprovechamiento hacia las batidas invernales -como en muchas zonas de Francia- y dirigidas a la captura de ambos sexos por igual. Una extracción totalmente aleatoria, ya que al tener los machos cuernas incipientes, pocos son los que van a dedicarse a distinguir el sexo a la hora de disparar.
Lo que creo que tenemos que seguir trabajando es en la organización de este galimatías de fechas que tenemos en este país alrededor de la caza del corzo. Sentada la base de que la mejor época para las hembras es la invernal, y que hay que potenciar la caza de ambos sexos por igual, se debería de intentar, de nuevo, poner de acuerdo a todo el mundo combinando eficacia, gestión y ecología de la especie. Así como en el resto de especies, más o menos, hay acuerdo en los períodos de caza -salvo en el caso del pobre jabalí que se le da todo el año por el tema de los daños-, en el corzo sigue sin haber un acuerdo, y eso que desde la ACE se ha intentado activamente. Hay que volver a la carga y no cesar en el empeño
Hola, querría lanzaros una pregunta que me intriga
¿Por que os centráis en las hembras jóvenes y no en las adultas?
Lo normal sería centraros en las adultas que son las que se supone que menos criaran ¿no?
¿Es porque donde cazáis hay mucha población y de este modo la reduciríais?
Gracias a este foro estoy aprendiendo muchísimas cosas relacionadas con los corzos, que me apasionan.
Un saludo
Hola Jorge, buena pregunta la tuya.
El centrarse sobre un tipo u otro de animales tiene unas u otras repercusiones, como inciden muchos factores voy a intentar explicarte algunos a ver si consigo no liarte más...
En principio las hembras adultas crían mejor que las jóvenes, ya que son capaces de sacar adelante mejor las crías. Conocen mucho mejor su territorio, ya que llevan años viviendo allí, tienen una experiencia adquirida, saben manejar mejor las situaciones de peligro, encontrar alimento,... Además se sabe que las hembras pueden criar durante toda su vida ya que no tienen menopausia. Aquí te dejo un ejemplo claro de una hembra muy vieja https://xn--asociaciondelcorzoespaol-mlc.com//v_portal/entradahtml/entradahtmlver.asp?cod=1882&te=73&idage=2497&vap=0 y que era gestante de dos fetos.
Si obviamos la mortalidad de los distintas clases de edad (mucho mayor en individuos juveniles), al cazar una hembra joven, la repercusión sobre la población es mayor que hacerlo sobre una vieja. Me explico, una hembra que vive 10 años, si la cazas el primero estas eliminando 9 teóricos partos, mientra que si lo haces el año 7 afecta únicamente a los 2 últimos. Como además las crías que tiene durante su vida también crecen y se reproducen..., el efecto sobre la caza de un ejemplar es mayor si esta en el inicio de su vida que en el final.
Si no se obvia la mortalidad, la mortalidad en ejemplares juveniles es mucho mayor que en adultos, por lo que en muchos casos la caza sobre juveniles lo único que hace es aprovechar un recurso de que otra forma moriría por accidentes u otras circunstancias.
Otro de los factores a tener en cuenta es la época del año en la que se desarrolla la caza. Debido al ciclo reproductivo del corzo, la fecundación se produce en verano, y tras la diapausa embrionaria, comienza el desarrollo de los fetos más o menos por diciembre para producirse los partos en primavera. Según las comunidades autónomas existen unos periodos u otros para la caza de las hembras de corzo, aunque principalmente se distinguen 3 diferenciados:
- Primavera-Verano (Marzo/Abril-Julio/Agosto).
- Otoño (Septiembre-Octubre).
- Invierno (Diciembre-Febrero).
Pues si nos centramos en el ciclo de gestación y cría de las corzas, cazar en una u otra época tendrá sus repercusiones y/o consecuencias:
- Primavera-Verano. Las corzas jóvenes, nacidas la primavera anterior (1 año), no están preñadas, ni gestantes, ni criando, independiente del mes que sea. Por el contrario, el resto de hembras (2 años o más), en función del mes que se considere, o están en avanzado estado de gestación o están criando. Por eso de cazar hembras en esta época se recomienda que sean jóvenes, para evitar cazar hembras en época clara de reproducción. Aunque al principio de la temporada puede ser relativamente fácil distinguir unas de otras, el riesgo a cazar una hembra con 2 años o más avanza rápidamente con el paso de los días.
- Otoño (Septiembre-Octubre). Aquí se pueden distinguir las corzas nacidas en el año (3-5 meses), aunque no es fácil, las hembras nacidas el año anterior (15-17 meses) y las adultas (el resto) que normalmente irán acompañadas por la/s cría/s del año. Cazar hembras adultas en esta época en algunos casos puede producir un destete un poco precipitado y adelantado para algunos corcinos.
- Invierno (Diciembre-Febrero). En esta época se pueden distinguir las hembras jóvenes nacidas en el año (6-9 meses) y adultas (el resto). La caza en esta época es la que se define como biológicamente óptima, ya que las hembras adultas, que se quedaron preñadas en verano, tienen un pequeño o nulo desarrollo los fetos y además los corcinos ya están criados y pueden ser ya independientes. Esta época permite además hacer una caza aleatoria y no selectiva de las clases de edad, que evita sesgos en la población y que aumenta la efectividad y rendimiento a la hora de realizar el control poblacional, que no permite ningún otro periodo.
Atendiendo a estos factores y a muchos otros (coto con elevados íncides de accidentes, periodo de caza permitido por ley, época tradicional para la caza de la especie, elevada mortandad juvenil, envejecimiento de la población,...), a la estructura de la pirámide poblacional del coto y en función del objetivo que se pretenda buscar, se deberá centrar la caza en una un otra clase de edad.
Espero no haberte liado más Jorge.
Saludos,
Zalo Varas.
Zalo te ha dado una magnífica y docta explicación de las bases técnicas por las qué escoger un animal de una determinada edad.
En mi caso concreto las razones están incluidas en las citadas por Zalo y que se concretan en lo siguiente:
- Se trata de una zona de aproximadamente 1600 h dentro de un acotado que están separadas por el resto del territorio por una carretera nacional, una autovía, dos ríos y el mar, de forma que se configura como un terreno parcialmente aislado en el que las oportunidades de inmigración está severamente limitadas.
- Se trata de una zona suburbana, con una distribución dispersa de la población humana, surcada por numerosos caminos y carreteras, con lo la dispersión de juveniles supone un problema serio de muertes por atropello. Amén del problema de seguridad vial, cada animal muerto en una carretera supone una oportunidad menos de caza.
- Nuestros corzos están superando una severa epidemia de Cephenemyia stimulator. En estas circunstancias la mayor tasa de mortalidad se da en los animales de primer año (machos y hembras) y en los machos adultos. Las crías que recibieron las larvas L1 en el verano tienen grandes posibilidades de desarrollar clínica en su segundo año de vida y muchas van a morir. Sin embargo las adultas pueden haber desarrollado distintos mecanismos de defensa. De ahí que en estas circunstancias sea preferible cazar las hembras 0+ frente a los ejemplares adultos. De todas formas muchas de ellas iban a morir en los próximos meses.
- Si mi decisión fuese cazar hembras adultas, como señala Zalo, podría mejorar la productividad de la población ya que las corzas jóvenes tienen por delante un mayor número potencial de crías, pero lo cierto es que no me interesa una población abundante, y menos cuando todavía el número de machos adultos es muy bajo.
En consecuencia, en mi caso concreto, mi opición es cazar hembras 0+. Con ello consigo una renta cinegética que de otro modo sería pasto de los zorros y lobos, controlo el crecimiento y los movimientos dentro del territorio y mejoro la situación se seguridad vial, consigo un crecimiento controlado de la abundancia y respeto a los ejemplares adultos que son resistentes a la enfermedad. Estoy convencido de que hago el trabajo bien y está funcionando. Además nos divertimos, que es lo que cuenta.
Saludos.
Gerardo Pajares
Todo aclarado
Muchas gracias por las respuestas Zalo y Gerardo.
Un saludo





