Buenas:
Escribo unas pequeñas líneas, para daros mi humilde opinión sobre un artículo de este mes que entra en la revista Hunters, en el que una cuadrilla de 5 cazadores españoles cazan unos 100 corzos en 4 días en Hungría.
Bueno no es una critica si no mi opinión, pero me parece una pasada!!!! Parece el resultado de un ojeo (exagerando). Yo sinceramente no veo el interés de matar 20-25 corzos en 4 días por cazador, creo que no se tienen que acordar ni la mitad de los lances!!! (Es probable que este equivocado).
Yo que tengo la suerte de poder cazar 6-7 corzos por año!!! Y los cazo poco a poco con gusto, y disfrutando de la caza, el campo y del propio corzo, en fin, supongo que para gusto están los colores!!!
Me gustaría saber la opinión de los demas foreros.
Suerte.
Patxi Arizmendi
Yo he estado en Hungría y es una maravilla de país donde la caza hace que al cazador ante lo que contempla le hagan los ojos "chirivitas", pero sinceramnte y a pesar de haberlo pasado estupendamente cazando corzos allí, no cambio eso por un buen rececho de un corzo en España, aunque no niegue que en Hungría también disfrute mucho, pero reconozco que alli la caza a pesar de que es 100% salvaje es más "light".Un saludo
Hola:
Lo que viene a continuación es una opinión personalísima e intransferible (y por supuesto sólo tiene valor para mí).
Esos corzos de Hungría (igual que todos) viven en un coto o terreno que alguien ha gestionado. Alguien ha cuidado y vigilado a los corzos. Alguien ha recorrido el monte y los campos en febrero y marzo para ver sus querencias, alguien ha visto al macho grande o bonito o deforme. Alguien ha pasado frío un amanecer y se ha mojado con la lluvia un atardecer esperando que ese macho saliera a una siembra (y ese día no ha salido). Alguien ha decidido que a ese no se le tira. Alguien ha pensado que con viento sur al de la cuerna negra hay que entrarlo desde abajo y al que sale a la veza hay que esperarlo hasta que oscurezca. Por fin, el día señalado, alguien ha madrugado por enésima vez, ha llegado al terreno ya conocido, ha visto al corzo, lo ha recechado sigilosamente, ha decididido no tirarlo largo, sino acercarse todavía más. Y sí, de cerca, ha valorado que es tirable, incluso bueno. Lo deja ponerse de costado, ¡ahora:dispara! Y el cazador dispara, una o veinticinco veces y mata uno o veinticinco animales, pero para mi esta claro que el que verdaderamente ha cazado (en Hungría o en España) ha sido ese “alguien”.
Saludos.

