Buenas tardes,
me han comentado que los corcinos durante su etapa mas vulnerable a los depredadores, no se muy bien si ellos internamente o debido a los cuidados que les presta su madre carecen de olor para dificultar el rastreo a sus predadores.
Vosotros me indicareis si es cierto, pero en caso de que lo sea, si tocamos uno al impregnarle de nuestro olor podríamos causarles problemas de cara a su madre (que lo repudiara) o de cara a sus predadores, no se si para estos ultimos seria beneficioso o perjudicial.
espero vuestros comentarios al respecto.
Un saludo y gracias
Valentin S.
En efecto, durante sus primeros días de vida, el corcino no produce un olor al menos lo suficientemente intenso para que los depredadores lo utilicen para buscarlos, pero lo más importante es que se mueven poco o muy poco, de forma que su rastro es muy limitado.
En general es el rastro, la duración del efluvio del animal en el terreno, lo que facilita la labor del depredador. Ahí es donde radica el riesgo de andar tocando las crías o buscando los nidos: el raposo sabe que los humanos buscamos cosas y dejamos comida o sus restos a nuestro paso, de modo que si andamos a ello lo más fácil es que las crías o los huevos resulten depredadas. Otro tanto pasa con los córvidos.
Por lo tanto el riesgo no es el rechazo de la madre, que no se produce, sino la depredación por algún oportunista.
Saludos
Gerardo Pajares
Muchas gracias, la verdad es que lo desconocia o lo tomaba solo como habladurias aunque suponia que con cierta base.
Lo que me queda claro es que en principio la madre no lo rechazaria, como si sucede por ejemplo con algunas aves y al transmitirle nuestro olor lo hariamos mas vulnerable.
Un saludo y gracias, Valentin S.

