Buenos días,
La temporada avanza, los días largos y las temperaturas van cambiando la apariencia de nuestros cotos. El color predominante de la vegetación, que hasta hace poco era un verde intenso, va apagándose y tornándose a tonos pajizos y amarillentos.
Prácticamente sin darnos cuenta estamos a primeros de julio y se nos ha ido ya una magnífica primavera en cuanto a lluvias, si bien las últimas tormentas y granizos han provocado algunos daños.
En las tierras altas de Castilla, las cebadas prácticamente terminadas y los trigos ya muy adelantados contrastan con los robles bien vestidos, lo que dificulta sin duda la observación, y por supuesto la caza.
En las tierras sembradas de pipas se observa ya un buen desarrollo de las plantas, y con las precipitaciones de esta primavera tienen buen futuro, si los dejan claro.. porque no siempre son los corzos los causantes de los daños..
El final de primavera e inicios del verano es una época complicada para los cazadores de corzos, duro por los horarios, y tampoco ayudan mosquitos y las cada vez más abundantes garrapatas. La movilidad de los corzos es muy reducida, con una actividad diurna restringida a las primeras y últimas luces..
Las corzas, ya paridas incluso con corcinos muy adelantados, aparecen como por arte de magia en las siembras, siempre vigilantes.
Es una época para perseverar y disfrutar de la caza de corzos vistos que por uno u otro motivo queramos cazar antes del celo.
Los corzos están ahí, si bien la cobertura que les proporciona la vegetación y su comportamiento crepuscular, reducen los avistamientos.
Ahora los más fáciles de ver son los juveniles errantes que se mueven sin territorio, y cuya gestión es tan necesaria para evitar daños o accidentes, pero nos encontramos con el hándicap de la falta de los tan necesarios digamoslo así “precintos para gestión”.
En fin, tras el estado de alarma, hemos podido disfrutar de una primavera excepcional y tenemos el "celo" a la vuelta de la esquina.
Saludos, Pablo
Pablo, muchas gracias por compartir tus impresiones desde el campo y por las imágenes, que, por cierto, son preciosas. La del macho que "te ha pillado" muy buena.
A ver que tal se da el celo, que lo tenemos a la vuelta de la esquina como bien dices.
Un saludo.
Federico Calzada Serrano







