Anoche, en el canal Caza y Pesca de Digital +, pude ver un programa titulado "Gestión del Corzo en Luarca" donde Gerardo, guardas del principado, e distintos ingenieros de montes explicaban una serie de novedosos estudios en cuanto a su procedimiento que sobre el corzo - censo, densidad, costumbres, y características específicas del corzo de esta zona - se estaban realizando y que aparentemente no tienen paragón en nuestro país.
Aparte del interés puramente técnico o científico - que no es mi caso - o cinegético me llamó la atención la intervención de un miembro del SERIDA, cuyo nombre no recuerdo, que decía haber aportado suficientes datos e información a la ACE a través de un estudio genético - o eso creí entender yo - para determinar que el Corzo Cantábrico ha permanecido prácticamente único e inalterado genéticamente a través de muchísimos años lo que le convierte en un corzo "diferente" al resto de sus hermanos Europeos que sí han sido "invadidos" por otros. Pido perdón por transcribir mi percepción por lo que con toda seguridad habré caído en incorrecciones técnicas o científicas y espero perdonéis a un no científico.
No es la primera vez que oigo este asunto, pero por primera vez escucho a alguien que afirma públicamente poder demostrar esto; poder "catalogar" al Corzo Cantábrico o del Noroeste como una posible subespecie. Me consta que ha habido intentos fallidos con capreolus de otras zonas como el "Morisco" de la baja Andalucía, que si bien se considera informalmente una subespecie nunca fue admitida como tal en la comunidad científica.
¿Qué probabilidades existen de que este Corzo llegue a ser considerada una subespecie admitida?. ¿Qué consecuencias se derivarían?. De ser así, ¿se cambiaría y ajustaría el baremo de medición y homologación del trofeo para este tipo de corzo?.
Saludos,
Jaime Meléndez Thacker.
Querido Jaime:
En el reportaje Félix Goyache no sugirió que ninguna región tenga una subespecie de corzo. Es más, en el trabajo de investigación al que se hace referencia, se descarta categoricamente que sea posible la existencia de alguna subespecie de corzo en España. Así pues ni el corzo morisco lo es, ni el cetibérico tampoco. Lo que hemos encontrado es que existen linajes maternos -en concreto hemos encontrado cuatro- de los que tres son españoles, o mejor dicho ibéricos, y uno procede de una introducción masiva de corzos foráneso (es el caso de Cataluña). De estos 3 ibéricos son realmente singulares 2 de ellos. De uno se ha hablado desde siempre dado que Menieur y el Duque de Baviera los citaron y posteriormente desde la Junta de Andalucía y el CSIC se ha hecho un seguimiento en profundidad. Lo curioso del caso es que los corzos del Sur (ya que los corzos de Toledo, Cuidad Real, Madrid o Segovia son iguales a los de Cádiz) están emparentados estrechamente con otros corzos de Europa en tanto que los corzos de Noroeste (los hemos bautizado Celtibéricos) no están emparentados con ninguna otra población ni próxima ni remota. Esto hace que a falta de mejor información los corzos de esta zona del norte sean "singulares" por su genética y los andaluces por su ecología.
Insisto no obstante que a pesar de que haya una distancia genética entre el norte y el sur ello no hace posible catalogar a los corzos de una u otra subespecie, y menos aún -al menos a partir de los datos de la genética de poblaciones- como trofeos con puntuaciones distintas.
Es curioso, por ejemplo, que los corzos leoneses (Riaño y Mampodre) tengan un perfil genético similar a los de Soria (Urbión y Alcarama) cuando el tamaño de sus trofeos es tan diferente. Esto lejos de resultar una sorpresa abunda en el hecho de que el trofeo es una circunstancia ambiental y que los juegos de la genética son caprichosos. De ahí que la contribución del trabajo sea que hay que ser cauteloso con las introducciones y manejos que tiendan a la mejora ya que además de innecesarios pueden resultar peligrosos.
El trabajo de referencia está aceptado para su publicación en una revista científica y una vez que se haya publicado oficialmente habrá una versión divulgativa y se realizarán las correspondientes propuestas a las autoridades.
Abrazos.
Gerardo Pajares
Hola Arsenio:
Me alegro de verte de nuevo por aquí. Sí, efectivamente el trabajo está publicado en Molecular Phlylogenetic and Evolution en el número de enero de 2007. Si te interesa la separata puedo enviártela por correo electrónico.
Abrazos
Gerardo Pajares

