Imagino que a casi todos os habrá pasado esto que voy a contar y quizás entre todos consigamos clarificar un poco el misterio. Me refiero a esos días en que uno sale al campo con todo de cara como me ocurrió este pasado domingo día 8 de marzo, con sol, buena temperatura, las siembras empezando a brotar, el aire en calma, el campo tranquilo y no se sabe por que, en un recorrido donde hace unos días habías visto una veintena de corzos, hoy no se ve ninguno, se les ha tragado la tierra. Cambias de zona a una próxima y más de lo mismo, nada de nada. Pero es que no está ni el despistao que se ve casi siempre, vamos que se les ha tragao la tierra. Ese día en concreto había un poco de niebla y la luna había estado casi llena esa noche y según he pensado siempre, en noches de luna llena no les gusta dejarse ver en los claros ni siembras comiendo, ya que al haber mas luz se sienten más fáciles de observar, por lo que todo haría pensar que al amanecer mostrarían actividad. Pues gran error. No sé cuál han sido vuestras experiencias o si hay algún trabajo publicado sobre cuando se encuentran los capreolus más activos pero es algo curioso y quizás alguien sepa algo más. Presiones atmosféricas, humedades relativas, nieblas, lluvias, frío, calor, no sé...... a ver si descubrimos algo. Un saludo.
Interesante asunto a debate, Fernando. Veamos las distintas opiniones que se arrojan, aquí va la mía.
Una explicación podría ser una noche anterior muy muy fría - no sé si es el caso - , lo que les hace ser poco madrugadores al amanecer.
Respecto a la luna es curioso lo que dices, yo siempre he pensado al revés. La luna les hace primero salir más tarde en el atardecer y segundo carear y campear hasta mucho mas tarde recogiéndose de madrugada. Eso explicaría que no los vieras a la mañana siguiente temprano.
Saludos,
Fernando,
tengo un par de experiencias que no se si te puede valer, pero para mi fueron impactantes.
No se que lejos está de la civilización (carretera, localidad, casa de campo, hombre de la leña, recogedores de hongos, espárragos, tagarninas, frutos, etc) pero donde yo cazo es muy habitual.
Una de las experiencias que te comentaba, fue una mañana muy fría y clara de Diciembre, que fuimos a quitarle algunas hembras (incluidas en plan cinegético) al campo. Nos habíamos colado muy temprano y empezaba a amanecer haciendo tiempo a que clareara. El claro del comedero estaba lleno de cochinos asilvestrados y media docena de muflonas. De repente oímos un gran estruendo como un trueno que parecía se nos venía la sierra encima, todavía tiemblo cuando lo recuerdo. Para no cansarte después de varios minutos pensando si había sido un desprendimiento o un trueno sin nubes ???, nos fijamos en el clarete y no había un solo animal. Recorrimos todas las esquinas del monte y no vimos ni un gazapo, pero encontramos un gran alcornoque en el suelo en uno de los canutos de las sierra.
He pasado muchas noches de espera y todavía tengo varios ruidos que nunca he podido explicar, pero que en un 100% de las ocasiones ha coincidido con un bolo o noche en blanco.
La segunda experiencia fue en verano en una espera a Jabalí en un Rastrojo de la Mancha, vi/oí un meteorito que iluminó la noche y te puedo prometer que hizo un ruido desgarrador. Las hembras y rayones que había en el comedero se los comió la tierra, y las chicharras enmudecieron no se cuanto tiempo, porque yo a los dos minutos estaba en el cortijo con más susto que verguenza.
Hombre Jimmy has estado atento en la presentación de libro de Pablo.
Yo creo otra cosa, sobre todo en esta época y siempre ciñéndome a los corzos de mi pueblo, que son los que conozco.
En el mes de Marzo hay que salir a buscar corzos a otras horas y olvidarse de ir a ver corzos como solemos hacer cuando intentamos sacudirles en primavera, ahora mismo la hora bruja habría que establecerla entre las 12 y las 13, o sea al mediodía.
El domingo recogía a los niños y a mí mujer en casa y salimos a comer con unos amigos en Ferrol, pues saliendo de un polígono para enlazar con la autovía pudimos ver un macho joven, todavía con abundante borra aunque portaba un hermoso trofeo, estaba en la entrada de la autovía, en medio de una glorieta que este año ha quedado sin desbrozar, no más de cuarenta metros cuadrados y su único escape le obligaba a salir por donde los coches accedían a la carretera, como entrabamos por un puentillo y lo pude ver desde lejos, me detuve para observarlo, se dedico a ramonear durante cinco minutos y alertado de mi presencia se encamo allí mismo, entre tres malas hierbas…..eso sí, cuando se encamo se hizo invisible por arte de magia.
A buen seguro que la abundante sal con que se han sembrado las carreteras, los corzos no andarán muy lejos de las cunetas, al menos durante estos próximos quince días.
K.
Fernando, aparte de lo aportado por los demás y como información adicional, el domingo estuve tb en el campo y la diferencia térmica entre el domingo día 8 y el viernes fué de más de 18-20 grados...El viernes en esa zona de Guadalajara donde estuve, cayeron copos de nieve hacia el mediodía y el domingo, fué día primaveral de los de finales de mayo/junio?.
Mi padre, cazador de perdiz con reclamo, se las prometía felices y ni en el puesto de la mañana ni en el de tarde del domingo, oyó al campo cantar, sin embargo ayer lunes y hoy esta disfrutando con los puestos como nunca, y me dice que hay gran celo?.
Por mi parte me puse de espera con la cámara y la teckel en una torreta para ver su reacción y observar los corzos y salieron a comer como casi siempre, hacia las 19 horas, la actitud de los dos machos que vi, ambos con correa fue curiosa, dando saltos sin avanzar y moviendo la cabeza a la vez, como si los insectos o garrapatas estuvieran comiéndoselos o como si les picara la borra a punto de empezar a tirarla?....
Hace tiempo salío en un post el tema de las tablas solunares y la actividad de los animales y a pesar de que aquí no tiene muchos defensores, yo las he utilizado y me da a mí que algo funcionan.... son mucho mejores los días anteriores y posteriores a la luna nueva, que los días anteriores y posteriores a la luna llena....esto más que las tablas será por la luz?...
Es verdad lo del tema de la luna llena y las fuertes heladas ( pero esa noche no heló ) y tampoco hizo viento sur, que como se ha dicho por aquí muchas veces son de los peores días para observar caza.
saludos,
Alfonso Treviño
En mi humilde opinión tanto la luna llena, como el frío afectan y mucho a los corzos y su dejarse ver. Por lo menos es lo que entresaco de unas cuantas mañanas de observación en el oriente asturiano.
Pondré un sólo ejemplo, refiriéndome al frío.
Este mes de enero pasado quedé con un amigo para ver los capreolus en la zona donde normalmente él sale a observarlos. Es una zona que él conoce bien y donde tiene a los animales bastante controlados. Comenzamos el paseo y no veíamos un rabo, dimos más vueltas que un tío vivo, mi amigo el pobre ya no sabía ni que decir, y mi primo que venía con nosotros no paraba de repetir que hacía mucho frío. Continuamos y después de incluso hacer más 25 kilometros con el coche por carreteruchas de la zona, no conseguíamos ver nada. Eran ya casi las diez y media de la mañana y el sol ya estaba bastante arriba, la temperatura subió rápidamente dos-tres grados, pues bien, cuando ya casi dábamos la mañana por pérdida... Apareció una pareja. Procuramos acercarnos para hacer unas fotos, y estuvimos allí un buen rato. Finalmente nos fuímos y vez de bajar al pueblo más cercano, decidimos dar la vuelta por la misma ruta que habíamos hecho. Pues bien, aquello estaba plagao de corzos, donde hacía 1/2 hora no había un alma, se veían grande grupos de corzos típicos del invierno. Para mí y sin lugar a dudas, la clave estuvo en el aumento de temeperatura. Un saludo
Bonitas fotos y veo que te sobra afición!!!...cuantos km te hiciste este fin de semana, Jaime???.
saludos cordiales
Alfonso Treviño
Mensaje moderado por honestidad, sinceridad, justicia, y coherencia...
Con respecto a lo que comentais de la luna estoy arto de oirle a un guarda, amigo de la pagina ademas, que cuando hay luna llena los corzos son dificilisimos de ver de noche y que su maxima actividad nunca es a esas horas de oscuridad o por lo menos no en sitios de facil visibilidad. En lo que respecta a los lobos por la zona en cuestion, todavia no se han visto, pero si me viene a la cabeza una situacion el pasado mes de junio cuando pasando cerca de la nacional I, muy cerca de Lerma desde el coche y a la misma orilla de la valla de la carretera, vi una pelota de al menos 15 corzos juntitos y como un rebaño de ovejas. Por la epoca que era, quizas el lobo fuera el causante de semejante agrupacion.
Yo creo que la luna tiene influencia dependiendo de la época del año y sobre todo de cómo esté el campo.
Creo que juzgamos demasiado a los corzos atendiendo solamente a parámetros cinegéticos y por tanto aplicamos una serie de razonamientos derivados de lo que vemos, pero claro es que esos parámetros coinciden con la época en que estamos en el campo, la temporada de rececho, no durante todo el año.
La luna cuando la primavera esta avanzada y me refiero a los meses de mayo y junio sí influye en los avistamientos, sobre todo en los matutinos, pero es que en esa época los pastos están altos y propicios, tal vez resulten más apetitosos y los corzos gustan tomar “baños de luna” pernoctando en los claros y zonas abiertas.
Al menos eso suele ocurrir con los corzos de mi pueblo, donde también resulta curioso ver que en esas noches hay bastante actividad familiar, coincidiendo los grupos en una actividad social más o menos clara.
K
Yo, la verdad, no tengo ni idea pero me gusta escuchar las razones de otros y en esto como en casi todo para gustos se hicieron colores. Sé que el saber popular otorga a la luna enormes poderes. En algunos casos tiene más razón que un santo pero en otros quizás no tanto.
Yo, que soy muy crédulo, tendía a pensar que la luna llena hace que se vean menos corzos durante el día, hasta que un amigo que anda por esta web -y desafortunadamente escribe muy poco...-, y que es de esos que salen al campo y lo apuntan todo, me comentó que según sus notas, que por razón de su edad y seriedad debían ser de años, la luna no afectaba al avistamiento de corzos.
Otras opiniones igualmente interesantes y válidas, entre las que incluyo las de Oscar López-Cancio o las de Pablo Ortega, sostienen esa relación negativa.
Pero lejos de ser una cosa del saber español esto de la luna llena es cosa que se tiene por cierta en más lugares. Así en EE.UU. los cazadores tienen la misma idea que nosotros. Pues bien como reporté hace algún tiempo cuando propuse debatr de este asunto y muchos de vosotros aportásteis vuestras ideas https://xn--asociaciondelcorzoespaol-mlc.com//foro/read.php?1,1235,1254#msg-1254
Servidor vio ayer día 9, a la tarde, un buen montón de corzos en unas 400 hectáreas. Esta mañana me encontré con un guarda que em confesó haber visto solamente uno.
Creo, como Elías, que la caza debe mantener esa magia de lo incierto y que la enorme gracia del corzo es hacernos estas faenas de estar y no estar.
Saludos
Yo creo que el no ver de repente ni un corzo obedece al capricho de la naturaleza y del comportamiento animal, algo que sucede de repente y que de repente no vuelve a suceder.
Esto que tienen de impredecible y algo de mágicos los corzos es lo que me sigue animando a zascandilear tras ellos cuando otras formas de caza, por predecibles, han perdido todo el interés.
Lo de la luna... yo siempre pensé que influía enormemente en que los corzos tuvieran más actividad nocturna y menos actividad por las mañanas, pero no sé muy bien qué pensar, la verdad. No lo tengo nada claro.
Abogo porque el Administrador valore la posibilidad de poner en algún sitio de esta página visible una tabla con las lunas del mes ( siempre útiles para todos los cazadores ) y de forma generica marque los días o jornadas de mayor actividad...Esta claro que no es infalible y así puesto sería muy amateur, ya que todo esto de las tablas solunares es una "cencia" con los periodos mayores y menores y dependiendo de en que parte de España estemos variarán esos periodos de actividad, pero que los animales se mueven unos días mas que otros y que los peces entran al cebo o a la cucharilla un día si y otro no ( ya no digo a la mosca, que no suelen entrar nunca... ), esta más que claro. Como deciis muchos, prefiero seguir creyendo en la suerte y/o la constancia en los lances de caza y buscar justificaciones o hacerme preguntas para ver que es lo que ha podido ocurrir en jornadas fallidas, más que en mirar unas tablas a priori o posteriori, os aviso que en muchos casos os sorprenderá!!....Quien haya dedicado algo de tiempo la espera del jabalí sabe de lo que hablo, noches que no guarrea ni una zorra lejana y que no oye un lirón y otras que parece que bulle el campo con las mismas condiciones climatológicas y con pocos días de diferencia...en fin bonito post lleno de madridistas tristes por la lección del Liverpool....
saludos Alfonso Treviño
No sé si se ha comentado y disculpad si así fue. Pero yo he observado en un porcentaje bastante elevado de casos que existe una gran correlación -como casi todos sabemos- entre el cambio de tiempo inminente (uno o incluso dos días antes) y la modificación de las querencias de las reses. Tienen ese instinto especial y previsor que responde al instinto de supervivencia al permitir escoger lugares de encame y alimentación que les permitan tener siempre alerta sus sentidos en condiciones óptimas para la huida si fuese necesario. Esta norma, por lo que yo he comprobado, no falla casi nunca.
No sé si habrá sido el caso Fernando.
PD.: Alfonso, por cierto, respecto a lo que comentas de las "noches de jabalíes" tienes toda la razón y es que no hay dos noches ni parecidas. Aparte de las mañas de los suidos también está lo que nuestra GRAN imaginación construye al respecto...
Saludos.
Alberto Ramos Álvarez.
Yo también he observado ese cambio de comportamiento cuando se van a producir cambios de tiempo, pero no estoy tan seguro de que cambien sus lugares de encame.
Por otro lado no termino de comprender el porqué desaparecen del paisaje cuando en estas fechas, en sus lugares de encame no tienen mucha comida y las siembras están de lo más apetitosas.
Saludos,
Javier Cillán

