En el norte y zona media de Navarra es un bicho habitual, por desgracia, de toda la vida. Doy fe de que corzos abatidos por mi padre en la selva de Irati en los años 68-70 las portaban.
Y digo por desgracia pues es uno de los bichos más asquerosos con los que puedo encontrarme en mi imaginario de fobias particulares. Su tenacidad a adherirse, y a marcharse a pesar de las collejas que uno mismo se da para intentarlo, su resistencia a morir a pesar de aplastarlo...
Sin llegar al caso de Felix de Gregorio, en el que creo que tuvo una gran suerte de que no le picara en el interior del oído, sí tuve una experiencia con una que no queria dejar bajo ningún concepto a mi hijo pequeño, entonces de unos 5 años, y que finalmente me picó en el antebrazo. La picadura, muy dolorosa (más que la de avispa) me provocó una reacción alérgica, fiebre, un mal rollo de los gordos, hospital incluído etc (se me puso el brazo como una pierna) y cuando fue curando provocó una pqueña necrosis de tejidos parecida a la picadura de algunas arañas tropicales. En fin, como para cogerles cariño.
Creo que fue una Hippobosca equina y no una cervi, que no tenía ninguna razón para estar allí pues no es zona de ciervo ni corzo y sí de ganado.
Ultimamente, desde unos 6-8 años, he visto que en esta zona han aumentado de forma exponencial y tengo alguna foto de la trail cam donde en la cara de un corzo se ven más de 50 o 60 bichejos, y el pobre corzo con las orejas como un helicóptero y con un estresazo como para desarrollar un buen trofeo !!
Hablando con algún guarda de Medio Ambiente de la zona, dicen que se atribuye este aumento a la expansión del ciervo en sentido sur, que sale de los grandes bosques del Pirineo y coloniza la montaña media y los pinares de los valles prepirenaicos hasta hace poco dominios solo del corzo. Esto sumado a que la muralla pirenaica es donde es más baja y permeable, con un trasiego imparable de corzos franceses, con sus herencias de enfermedades centoreuropeas etc.
A veces me hace pensar que he tenido la suerte de vivir el auge de una especie, a la que tengo especial cariño, pero que puede que también me toque conocer su declive.
Entre esto, las garrapatas y la maldita Cephenemia stimulator, cuyas larvas estan ya en el 100% de los corzos abatidos, empieza a coger el pobre corzo fama de insano y ya hay gente que lo desprecia para comer, y empiezan a darse casos de corzos que quedan en el monte despues de abatidos sin nigún otro aprovechamiento que el que los carroñeros quieran darle.
Por otra parte y para no ser tan negativo, puedo decir que en el sur de Alava y ciertas comarcas del norte de Burgos, es muy poco frecuente encontrar a la mosquita de las narices y eso que hay caballos, vacas, y burros, que están muy de moda (y subvencionados)
Saludos
Mario Bregaña
Por el Alto Tajo hay una mosca que es como una garrapata con alas, pero más grande. Suele estar cerca de los ríos y parasita todo lo que pìlla de sangre caliente, incluidos a nosotros. Por aquí la llaman Mosca Burrera y se la conoce desde siempre.
Es aficionada a poner sus huevos en cualquier agujero libre de guarda y por esa razón es temida. Mi perro Teckel fue afectado por una "puesta" en salva sea la parte y costó lo que no está escrito limpiarlo de gusanos. De la misma forma se conocen casos de parasitaciones en seres humanos, con los problemas que os podéis suponer.
Especulando mucho sobre si ha aumentado su población, creo más bien que está colonizando nuevas zonas. Quiza utilice, sin saberlo, a los corzos para viajar más lejos, todo puede ser. Pero que existen desde siempre, no tengas la menor duda, amigo Gerardo. Los pescadores de truchas del Alto Tajo las tememos y con razón.
Pedro Camacho Ruiz
El problema de esta mosca es que su picadura puede transmitir algunas enfermedades, en especial bacterias del género Bartonella, cuyos efectos pueden llegara ser graves. Por si es de interés os pongo un enlace sobre el aislamiento de este germen en el aparato digestivo de las moscas caballares en Suiza http://jcm.asm.org/content/42/11/5320.full
Saludos
Gerardo Pajares

