Esta foto apareció hace unas semanas en un periódico burgalés. De tanto acercarse ya corren por las calles.
Saludos

En Salamanca, hará cuatro años un corzo se metió en un cercado donde guarda materiales Fomento que está situado en la carretera de Zamora, justo donde empieza la ciudad.
Alfonso Pérez Briz
qué raro pisa el corzo... parece que tuviera el pie roto...
Tambien es raro que el sol que dá en el suelo, no le dé a el. Coincido con Alvaro en que el que trabajó la foto no sabe mucho de pisadas de corzo.
¿Seré mal pensado?
Pedro Camacho Ruiz
No Pedro, no eres mal pensado, el montaje "canta de lo lindo"
¿ donde está la sombra qeu debe reflejar el Sol que todo apunta a que está al este del bicho?
¿ no tendría que reflejarse al oeste de la foto ?
Ejem.....
I.Pintó
Tiene andares de canguro.
Más allá del valor testimonial de la fotografía la noticia viene a destacar algo que empeiza a ser habitual cual es que la fauna, cinegética o no, comparte el espacio con el hombre, encontrando refugio en áreas urbanas o periurbanas.
Esto es relativamente novedoso en el corzo pero es ya habitual en el jabalí, las torcaces, el zorro u otras especies, y plantea un reto sanitario, higiénico y de gestión para las administraciones locales.
Una de las tentaciones de la gente bienintencionada es suministrar alimentos a los recién llegados, cosa que además suele funcionar, de modo que convierten una visita esporádica en un animal residente. En muchos casos los alimentos utilizados son totalmente inadecuados y son fuente de problemas higiénicos y sanitarios. Luego vienen los problemas de convivencia -los daños a las propiedades, los accidentes de tráfico, etc.- que una vez asentados estos animales son difíciles de atajar.
Nuestras leyes de caza no contemplan la posibilidad de abordar desde la caza la solución a este problema, y dudo además que realmente a los cazadores, o al menos a una mayoría, les/nos resulte interesante arreglarlo. Al final la respuesta suele ser la intervención de pelotones de ejecución, capturas en vivo, utilización de anovulatorios, prohibición de alimentar a los animales errantes, etc. que dicho sea de paso fracasa siempre.
Así pues creo que no queda otra que convivir con este nuevo escenario, que nos dará algún dolor de cabeza ya que con qué justificación ante nuestra familia nos vamos a ir a un rececho oe espera a varias horas de casa cuando los jabalíes y corzos andurrean por el jardín de casa.
Saludos
Lo siento señores, pero es que no saben legislar en vuestras autonomías, tomar nota de que se hace en Aragón y no tendréis esos problemas ...
Ya teneis bastante razon. Ya solo falta que en Aragon se metan dentro de las casas de las autoridades y representantes para terminar de liarla. Un saludo.

