Hace algunas semanas me comentaba Pablo Ortega a propósito de una relectura que él hacía de un libro alemán de corzos, de que sin duda nos dará detalles, que en el mismo se hablaba de una mortandad grande de animales, supongo que en Carintia por los detalles del autor, por el efecto de unas larvas de mosca. En este caso no se trataba de la conocida Cephenemyia stimulator sino de otro díptero cuyas larvas parasitaban la piel, según pude entender.
En mi vida de observador de las cosas de los corzos me he encontrado con dos casos de este tipo.
Creo que reporté los casos en su momento en esta web, pero de todos modos subo más fotos.
En los dos encontré los corzos vivos, más bien moribundos, sin ninguna reacción de huida. En albos casos las lesiones eran similares, afectando a la piel, tejido subcutáneo, muscular, perióstio y llegando a los huesos frontales y temporales. Los corzos presentaban un pobre estado corporal y se eutanasiaron.
Saludos
Gerardo Pajares
Buenas noches.
Gerardo, ¿ pudiste identificar el tipo de larva que era, y ambos casos fueron en España ?.
Gracias y saludos.
Alfonso Pérez Briz
Buenas noches.
Me llama la atención al ver las fotografías, la deformidad de la cuerna izda.. En el otro caso del que nos hablas Gerardo. ¿También estaba afectada la cabeza y existía esa deformidad en la cuerna?. ¿Esas larvas aprovechan una herida para alojarse, o la crean?.
Muchas gracias por el caso expuesto.
Saludos
Laureano de Las Cuevas
Efectivamente, como indica Gerardo, releyendo hace algunas semanas un libro de corzos me encontré una interesante referencia a la mortandad provocada en una población austríaca de Capreolus por una mosca que no era, desde luego, la famosa Cephenemya stimulator o "gusano de las narices", tan en boga desgraciadamente ahora en nuestro país. El libro en cuestión es la segunda parte del famoso "Über Rehe" ("À propos du chevreuil", en su traducción francesa), del Duque de Baviera. Dicha segunda parte, creo que muy poco conocida en España, se titula "Weichselboden" (que es el nombre del coto de Estiria en el que el Duque hizo sus observaciones) y en ella se recogen y tratan, como en un cajón de sastre, temas muy diferentes, probablemente todos aquellos que se le quedaron en el tintero en el primer libro. Pues bien, en su página 131, bajo el título de "Bajas por gusanos de moscas", aparece el texto y las fotos que copio a continuación:
Como supongo que para una mayoría el texto alemán resulta incomprensible, me tomo la libertad de hacer una traducción del mismo:
"Varios años sucesivos tuvimos una plaga terrible, a causa de la cual perdimos la mayoría de nuestros mejores machos de corzo, y sobre todo precisamente aquellos con rosetas especialmente grandes. Las moscas pusieron huevos bajo las rosetas y las larvas perforaron la piel entre los pivotes, introduciéndose en ella. Desde allí empezaron entonces a devorar en vivo la piel de la cabeza del corzo en cuestión hasta su muerte. En diferentes cráneos se aprecia que incluso el hueso de los pivote fue atacado."
Vistas las fotos que manda Gerardo, creo que se trata del mismo caso de moscas carniceras. Sin ser para nada un experto entomólogo, supongo que son las mismas moscas (¿esas verdes que se aprecian en la primera de las fotos de Gerardo?) responsables de las gusaneras que todos los que hemos andado por el campo hemos visto alguna vez en época de calor en animales, salvajes o domésticos, con heridas o tiros antiguos situados en zonas a las que el animal afectado no alcanzaba a poder limpiarse a sí mismo.
Lo llamativo para mí de esta referencia de Baviera es que no se trate de un hecho aislado en un corzo que ha recibido una herida concreta, sino de una auténtica plaga generalizada, que llegó a provocar la pérdida de la mayoría de los machos de Capreolus de toda una región. Creo que, hasta donde yo sé, no hay referencias de una plaga de este tipo en nuestro país pero, visto lo que cuenta Baviera y ante el avance (ya asumido con fatalidad y resignación por casi todos) de la de la Cephenemya stimulator, se le viene a uno a la cabeza aquel conocido aforismo de que "cualquier situación es susceptible de empeorar".
Saludos:
Pablo Ortega.
Ayer no pude subir las fotos del primer caso que reporté allá por el año 2008. Las subo ahora.
Este corzo estaba vivo y como se ve, no presentaba ninguna anomalía en la cuerna, más allá de la lesión visible, que bien se ve que llegaba hasta los huesos del cráneo.
En mi opinión las larvas son de la familia Calliphoridae. Puede que sean Lucillias,es lo más probable, si bien los habitual es que sus larvas sean necrófagas. Exite, no obstante, una especie, la Cochliomyia hominivorax, que afecta a los animales vivos, seres humanos incluidos, y que se conoce como gusano barrenador del ganado, pero su distribución es americana. Desconzoco si hay casuística en Europa.
Corrijo el error geográfico de mi primer mensaje sustituyendo Carinta por Estiria, como bien señala Pablo.
Saludos
Gerardo Pajares
La verdad, Gerardo, es que tus imágenes son impactantes. !Vaya sufrimiento el de esos pobres corzos, devorados vivos por los gusanos!
Yo debo decir que nunca había visto ni oído de algo así, salvo esa referencia del Duque de Baviera que he puesto más arriba (y que yo creo se trata exactamente de lo mismo).
Coincido contigo en que probablemente el insecto responsable de tal carnicería es esa mosca verde, de la familia Calliphoridae, que aparece en varias de las fotos. Una pequeña búsqueda en Internet da cuenta de miasis (o sea, gusaneras en román paladino) causadas por esa mosca incluso en humanos. Quizá de ahí provenga la instintiva repulsión que esas moscas verdes nos provocan.
Un abrazo:
Pablo.






