Sin que se pueda hablar de brote epidémico, ni nada semejante, no nos está pasando inadvertido el aumento de casos de corzos muertos o cazados, en los que el hallazgo es el encontrar abscesos más o menos generalizados.
Con el inicio del otoño, las lluvias copiosas, la caída de las temperaturas, es de esperar que se reporten más casos.
Recientemente unos socios asturianos me enviaban las imágenes de un corzo cazado en la provincia de León, al que dispararon por su mal aspecto, y al cobrarlo apreciaron estos bultos
El pasado verano se encontraba también este corzo joven.
En las proximidades se han comprobado varios casos en los últimos años, siendo el último esta misma semana. Lamentablemente no tenemos imágenes.
De varios de los ejemplares se enviaron muestras al INVESAGA, en el marco del acuerdo que tenemos con la USC, y se aisló el germen Corynebacterium pseudotuberculosis, germen causante de la enfermedad conocida como pseudotuberculosis.
Al margen de la patogenicidad para el corzo, el mayor interés de conocer la existencia de este proceso es prevenir el contagio a las personas o a nuestros perros. Se trata de una zoonosis que exige adoptar ciertas cautelas, entre las que está la manipulación con guantes desechables y la eliminación de los cadáveres.
En la mayoría de los casos los abscesos son internos, afectando a los gánglios mesentéricos, en tanto que en situaciones más avanzadas podremos apreciar la afectación de ganglios periféricos, en los que se aprecia engrosamiento y contenido purulento. Huelga decir que estos corzos no deben ser consumidos.
Ante cualquier duda lo correcto es ponerse en contacto con las autoridades sanitarias de la CA. Los socios de la ACE además pueden recurrir a los análisis que nos realiza el INVESAGA.
Saludos
Gerardo Pajares
Una pena. Esperemos que no vaya a más. Este fin de semana he visto una corza que me llamó la atención por el bulto de la garganta. No se si es lo normal o es algo más, como esto, aunque desde luego no es tan grande como los que muestras. Seguramente no sea nada pero más vale prevenir.

Un saludo,
Pablo Lantero Hernández




