Amanecía el campo con poca nieve, pero con quince grados bajo cero, y la lógica imperaba cambiar la escopeta por la cámara.

Al poco de comenzar y aterido de frío aún me entretuve con unos carboneros comunes y de todas las fotografías realizadas, esta resultó ser una de las más decentes.

La primera familia de corzos de la mañana.




Con estos otros tenía el sol de cara, y como aún sigo sin el photoshop...




Una nueva familia en la mitad de la siembra.


Esta pareja enseguida se percató de mi presencia.

Estos otros por el contrario me permitieron acercarme algo más a ellos.



Un cordial saludo.
Vaya serie completa de la familia. Estupendas Andrés.
El trio mirando, los contraluces, el herrerillo. Y se ve que te has metido a cascaporro. Con estos acercamientos que haces te tengo que convencer de que lo intentes con el arco.
Saludo afectuoso

