Gerardo,
Mi padre cobró este año un corzo que presentaba una mano muy similar a la pezuña alargada que mostrabas en la foto. Desconozco la lesión que tenía, pero en este caso efectivamente el sobredesarrollo de la pezuña debía estar causado por el escaso uso de la mano, no debía gastarla. Me contaba mi padre que cuando le entró el corzo de marras comía como los facocheros, apoyando sobre las rodillas.
Resultó ser un corzo joven de 3 años aproximadamente, con buen cuerpo y buena cuerna. Con grandes rosetas y con forma de tulipán.
Un saludo
Ignacio

