La jornada amanecía espléndida, a pesar de lo nublado de la misma, con un campo primaveral en el que los pájaros entonaban sus mejores cánticos.
Tanto predices como codornices se encuentran el plena fase de reproducción, con disputas y batallas por territorios y hembras.
Este jovenzuelo, gracias a su inmadurez y la ayuda de un majuelo (crataegus monogyna), me permitió realizarle una entrada y tomarle un primer plano.
Por la tarde tocó visita a los pinares, el cielo se abrió a última hora, tras varios y copiosos chaparrones, dejando un ambiente y una luz espectacular...
A pesar de la dificultad que entrañan estas zonas, al final alguno se deja ver antes de que te localice...
Un pequeño chasquido de una rama seca bajo mis pies resultó fatal
Saludos,
Zalo Varas.
Perdonar, pero no consigo cuadrar el texto con las fotos...
Zalo Varas
Lo he visto así de descuadrado en varios post y creía que era mi ordenador, por eso no decía nada ....
De todas formas las fotos son espectaculares, y el último corzo baaaaaastante guapo.
Gracias Zalo
Zalo, magnífico reportaje.
Felicidades.
Gerardo Pajares
Zalo.
Magnifico reportaje las fotos preciosas
Te has metido hasta la cocina en algunas no?
Muchas gracias por compartirlo
Saludos
Muy buenas fotos, y magnifico reportaje.
Muchas felicidades y gracias por dejarnos disfrutar de estas nagnificas fotos.
Saludos, salud y suerte
Salvador Rovira Alives
Gonzalo ese ultimo corzo parece bueno, es de tu coto, precioso reportaje
Muy buenas Zalo! Qué dificil se me antoja ver una codorniz así.
Las del pinar me encantan, se parece mucho a la zona donde suelo cazar.
Enhorabuena!
Un saludo,
Alfonso Urbano López de Carrizosa
Muy buenas Zalo, preciosas.
Mi voto para la del pinar.
Saludos,
Oscar Barajas
Gracias por vuestros gratificantes comentarios.
Javier y Joaquín, el corzo del pinar no es tan bueno como aparenta ya que a pesar de tener unas luchaderas decentes, apenas tiene garceta o contraluchadera. Además le falta grosor, así que por mi parte seguirá engordando en el pinar...
Alfonso, lo de la codorniz fue un tanto casual, iba en el coche y saltó al borde del camino, con la suerte de que la altura de la hierba todavía es baja. Lo bueno es que aguantó el tipo un rato, e incluso estuvo desafiando a otros machos con su canto.
Zalo Varas




















