Hola corceros,
Salgo volando hacia Soria con la ilusión de presenciar el celo de los corzos o por lo menos sus prolegómenos. La verdad es que este fin de semana coinciden varias circunstancias que me tienen esperanzado. Ha hecho un calor asfixiante, después ha llovido y la temperatura ha bajado 10º por las noches, rocío por las mañanas, casi toda la cosecha está terminada y además (con influencia o no) la última fase de la luna.
Los días pasados he hecho un par de escapadas cercanas a tomarles el pulso y he aprovechado para hacer algunas fotos para enseñáoslas y comentar lo observado.
El cuarto creciente de Julio ya es manifiesto y hacía un calor agobiante. Los corzos se dejaban ver en el crepúsculo, algunos revisando sus territorios. Me parece que se les ha acabado la calma a los jóvenes descarados. Cuidado en la carreteras, que las cruzan como si no estuvieran.
Mala luz para fotos de calidad, una pena.



He visto algún cortejo donde la hembra todavía no está receptiva pero se deja querer, no escapa y además tiene a los corcinos entretenidos por ahí.



Casi todos los girasoles han abierto sus flores y las pipas van engordando en esa disposición geométrica tan perfecta. A veces con la luz tenue del amanecer, ofrecen tonos que los hacen parecer aun más exóticos de lo que son.




Mis queridas perdices muestran con orgullo el resultado de sus desvelos, a la vez que vigilan e intentan impedir más bajas en la pollada. Los perdigones tienen buen aspecto y empiezan con esos vuelitos de 10 m con aterrizajes forzados tan graciosos.


Como en muchas familias, el pollo despistado entiende mal las órdenes y se esconde en vez de correr, luego se asusta y empieza a llamar a su madre, y ésta regresa para guiarlo hasta sus hermanos. La silueta borrosa que espera es ella.

Aprovechamos para recoger algunas plantas de menta, ahora en plena floración, para perfumar el coche y la ropa con algo natural que les guste a los bichos y las esposas, que al menos disimule el “O’ di montuno” que uno acumula con tanta sudorina y trasnoche. Quizás preparemos uno mojitos para hacer la pelota.

Fijaos como han dejado los jabatos esta pieza de trigo. El agricultor pedirá un par de fanegas de daños.

He seguido engañando codornices para hacerles algún retrato. Tengo que aprovechar antes de que se marchen pues las modernas e implacables enfardadoras dejan las piezas como el patio de un colegio. Aquí con esta forma de gestión agraria, su caza es historia.




El pasado miércoles por la mañana, al amanecer, no se veía un solo corzo, sin embargo, a eso de las 11 aparecían como las setas. Había que marcharse pero tuve suerte de pillar alguna familia totalmente relajada y aunque las fotos no son buenas por la mala luz que predominaba, me permitieron documentar algo que perseguía hace tiempo.




La sierra se tiñe de rojo para despedir estos días tormentosos y a lo lejos se oye un concierto de ladridos que me anima el espíritu y me dice que el monte está vivo.

Saludos cordiales a todos.
Mario, este reportaje magnífico podría ser el homenaje a las abnegadas madres, que mérito tiene sacar adelante a las proles con los peligros que les acechan a diario en nuestros montes, no hay nada más que ver esas trochas en el trigo!!.
Suerte en tus predios sorianos, ayer tarde me escapé a Guadalajara para observar los corzos e intentar algún jabalí descarado en los rastrojos y algo de movimiento va habiendo.
Enhorabuena!!!.
abrazo,
Alfonso Treviño.
Muy bueno Mario, como siempre.
Esas fotos de las perdices me tienen frito, nosotros en la cuadrilla de perdices les llamamos "Gonzo" a las perdiganas, ya que nos recuerdan al famoso personaje de Barrio Sésamo, y estos Gonzos que nos pones me traen muy buenos recuerdos de los ratos pasados.
Gracias Mario, como siempre.
Abrazo fuerte.
Preciosas, me quedo con el machete saltando hacia la corza, muy ilustrativa y la hembra amamantando.Por cierto, la calidad es brutal.Mis felicitaciones.
Un saludo.
¡Grande Mario! Preciosas las fotos, la 3ª de la cordorniz me parece preciosa.
Cuando te leí.... ""me permitieron documentar algo que perseguía hace tiempo"" y de primeras ver la corza y luego los corcinos no me podía imaginar que era, al seguir bajando ¡se me han puesto los pelos de punta!, nunca lo había visto ni en fotos. Muchas gracias de nuevo y permiteme que guarde algunos de tus documentos en algún rincón de mi ordenador.
Un saludo.
Una vez más: GRACIAS DE VERDAD
Como siempre magnificas, un regalo para los ojos y muy especialmente para el espiritu, esos mamones son de los pocos mamones que me caen simpaticos.
Cordialmente, Julián Coca
Mario....para alucinar,cada vez estoy mas convencido de que eres un artista.Que tengas mucha suerte
este fin de semana para que disfrutemos todos con tus fotografias.Gracias.
Simplemente....GRACIAS!
Gracias por el reportage. Ahora que llevo una temporada sin salir ni al campo ni al monte, no veas como me alegran y los buenos recuerdos que me traen tus fotografias.
Gracias
Fantasticas fotos, de nuevo!
La luz de los dias plomizos, la clavas.
Gracias por compartir la belleza del campo. Es un buen regalo.
Saludos
Fernando Monereo
ACE nº6
Sin duda alguna eres el mejor y el más grande Mario ¡menuda calidad en todas tus fotografías!. Muchas felicidades y muchas gracias, pues una semana más nos acercas hasta nuestras casas la actualidad corcera y no corcera del campo.
Todas buenas como siempre, pero:
La primera del macho encelado, muy ilustrativa.
La primera de los girasoles bellísima.
Las de las perdices y codornices se me antojan complicadas, pese al reclamo utilizado para estas últimas, pero por lo que veo para ti está "chupao".
La última maravillosa.
Pero por hoy me quedo con las de la corza amamantando a los corcinos, puesto que me parecen realmente maravillosas y elocuentes, por el momento, por el detalle, por la calidad y nitidez de las imágenes, por la composición, por la luz...., cuando edites el libro (no te rías), espero y deseo que no se te olvide el incluirlas.
Espero con impaciencia las imágenes del fin de semana soriano, puesto que por proximidad y afinidad de los paisajes, siempre son las que más me gustan.
Un cordial saludo.

