Todavia casi caliente (es de esta mañana) os lo enviaré mañana para saber vuestra opinión, que ahora me dice que el fichero es demasiad grande.La cuestión es que tardar tardó, pero al final llegó el celo y en plenos calores tras la hembra pude hacerme con él.El tema es que tuve que tirarle muy, muy, muy lejos (voy a evitar la distancia porque algunos no me creerian) y ese disparo le rompió la pierna trasera izquierda, cerca de la rótula por su parte baja, el animal salió corriendo y a los 20 metros y en el medio de un claro se tumbó, se acostó como si nada hubiese pasado, lo que aproveché para con un segundo disparo poder abatirlo...Gerardo, Álvaro, Chaín, Daniel....¿Por qué, si estaba totalmente vivo y podía marcharse perfectamente en sus otras tres patas? No adivino a entender su reacción, podría hacerlo si el disparo fuese mas dañino para él, pero en una de sus patas y "cerca" de las pezuñas no lo entiendo; cada vez me doy mas cuenta de que me quedan muchas cosilas por aprender de estos duendes.Bueno, un saludo para todos.
Fdo.- Óscar Garriga
La fotografia, que ayer no pude...
...Y ahora que al final ya se puede ver el animal, ¿por qué creeis que tuvo ese comportamiento? Un saludo para todos.
Fdo.- Óscar Garriga
Para mi que le diste en un sitio que dolia, cordialmente, Julián Coca
Durante le celo ese comportamiento no es inusual. Los animales, como las personas, hacen cosas muy raras y a veces torpes.
Abrazos.
Gerardo Pajares
Amigos Foreros: ¿Pudo ser tal vez que la corza despúes de una breve carrera tras el disparo se quedó a unos escasos metros? ó ¿Pudo hacerlo instintivamente para ocultarse, al menos en altura?.Gracias
Fdo.- Óscar Garriga
Como dice Gerardo, amigo Oscar, a veces los corzos hacen cosas raras, pero en este caso el comportamiento me parece de lo más normal.
Si le has tirado lejos, el corzo no tenía idea de donde venía el peligro, además, le has tocado y en una pata, por tanto el corzo camino lo justo y se acostó para intentar utilizar el sistema de supervivencia que ha aprendido de pequeño, quedarse inmóvil para intentar pasar desapercibido hasta que tenga claro de lo que ha de huir, por desgracia para tú corzo en particular y todos los corzos en general, su distancia de seguridad ha mermado en proporción a la que nos ofrecen hoy los elementos de puntería, la cartuchería, la precisión germana ,el gatillo del R-93 y por supuesto, la pericia y destreza del tirador.
Hace años, bastantes, anduve dándole vueltas a un corzo, que debía esperarse en una reforestación, salía doblemente tarde, pues aprovechaba el último rayo de luz y frecuentaba el lugar de forma aleatoria, sin embargo aún faltando quince minutos para hacerse de noche, apareció zorreando a 80 metros y se puso a frotar la cuerna contra un pequeño pino (pleno celo, por cierto), le solté un sartenazo y lo vi salir claramente tocado, con la cabeza baja y arrastrándose, me fume un truja de la casa Marlboro y con la última calada baje hacía el fiambre, llegado al pino, con el rifle terciado en preventiva actitud para tirar del animal, se arranca a dos metros de este, y de tres botes se mete en una “carballeira” dando un “cor..cierto” de berridos, para irse empapando de sangre toda la loma de enfrente y como mi teckel de 11 años, tenía seis meses.......hasta hoy.
Cosas que pasan, Oscar, si yo ten contara la que me paso ayer......, pero esta te la dejó para la vuelta de vacaciones.
Un saludo.
Chaín.
P.D. Por cierto, enhorabuena, precioso animal.
Gracias a todos por vuestra respuesta, pero Chaín, efectivamente es más que probable que el "sistema de supervivencia" como tu lo has llamado en este caso no sopesase bien el "riesgo" real de tirarse al suelo en un claro por mucha distancia que hubiese.Por cierto, cuéntanos cuanto antes lo de ayer, de estas "cosillas" es realmente donde se lee la letra pequeña del capreolus.Un saludo para todos.
Fdo.- Óscar Garriga

