Desde hace tiempo sabemos que las corzas pueden tener cuernas, si bien las más de las veces dichas cuernas no llegan a mineralizar y por lo tanto mantienen la borra.
Se sabe que hay poblaciones en las que llega a haber un porcentaje de hasta el 3% de corzas portando cuernas, en general pequeñas, sin que ello signifique disfunciones fisiológicas.
Hallazgos como el que señaló Zalo hace semanas en CorZalografáis son por lo tanto ocasionales pero no insólitos.
Lo curioso es que a lo largo de esta primavera me han ido llegando algunos casos más aparatosos.
El primero me llegó desde Portugal, un caso reportado por la profesosa Aurora Monzón, de la Facultad de veterinaria de Oporto, quien con la foto adjunta me comunicaba otros pormenores de la necrópsia. En la misma se apreció un aparato genito urinario totalmente normal de hembra, en este caso no preñada.
La pasada semana me pasaron otras imágenes de otra corza muy llamativa, cuya foto pronto corrió por la red. Se trataba de otra corza, parece ser que en este caso preñada, si bien no hubo oportunidad de poder practicar una necrópsia reglada para poder conocer la naturaleza del proceso causante.
Las fotos han sido facilitadas por Ramón Garoz, conocido taxidermista toledano.
El estudio de ejemplares infrecuentes de cualquier especie es siempre de interés. El corzo tiene la singularidad de aportar variaciones anatómicas de lo más llamativo que le hacen ser objeto de trabajos científicos que aportan luz a su comportamiento, sanidad y fisiología. Desde la ACE animamos a los cazadores a contribuir al conocimiento de corzo.
Saludos
Gerardo Pajares
Interesantes documentos gráficos Gerardo,
yo en mi caso, junto a una futura veterinaria, inspeccionamos el útrero del animal y pudimos comprobar que su estado era normal y que los dos fetos gestantes existentes confirmaban un estado reproduccivo del animal normal.
Para cualquier persona que se tope con un ejemplar infrecuente de este tipo o de otro tipo y que quiera colaborar a aumentar en el conocimiento de la especie, ya sea aportando datos, muestras, fotografías o incluso el propio ejemplar, ¿cómo debe proceder?, ¿en que debe de fijarse o fotografiar?, ¿que muestras debería de tomar?,...
Saludos,
Zalo Varas.
Buena pregunta Zalo.
Si el ejemplar muestra un problema que afecte a la salud del corzo lo suyo es reclamar una intervención veterinaria en la Comunidad autónoma donde se esté cazando, algo que generalmente se puede tramitar a través de la guardería ambiental o de las patrullas del SEPRONA, quienes ayudarán a buscar alguna solución. Si esto no fuera posible siempre se puede hacer una toma de muestras, con la cautela de utilizar guantes desechables, conforme al protocolo que hemos señalado en varias ocasiones para el seguimiento sanitario. Las muestras adecuadas son sangre, heces, corazón, órgano afectado (generalmente será pulmón o ganglios linfáticos), bazo, piel y parásitos externos. Se recogen en frascos y tubos, sirviendo perfectamente los de recogida de orina que pueden hallarse en cualquier farmacia (el tubo para sangre y parásitos y los frascos para heces y órganos, eso sí, sin mezclarlos).
Si la alteración es como los casos presentes lo mejor es refrigerar el ejemplar completo sin eviscerar. Si no hubiera posibilidad de una cámara frigorífica se puede congelar en un arcón, si bien debe entenderse que con la congelación se pierden algunas opciones, en especial en técnicas de histopatología de tejido nervioso y algún otro órgano que se ve alterado por el proceso. No osbtante es un mal menor.
En todo caso se pueden enviar las fotos a la dirección ace@corzo.info. Garantizamos la total cofidencialidad. Nunca se revela el lugar o personas de los hallazgos salvo que se quiera. Con las fotos, tan completas como se pueda, hacemos una primera valoración sobre el interés de estudiar el caso y buscamos el asesoramiento y asistencia de los mejores especialistas disponibles. Este, por ejemplo, ha sido el caso de la corza con cuerna limpia que expuse en un mensaje anterior y cuya necrópsia reglada va a realizarse hoy o mañana en una facultad de veterinaria por una de las mejores anatomopatólogas de España que se ha mostrado entusiasmada con esta colaboración y que se continuará con los trabajos de genética molecular en una zona muy distante, pero motivada también por el interés en el caso.
Saludos
Gerardo Pajares





