A mediados de febrero ya acabado el cupo de caza de hembras salíamos a "fichar" los corzos para la siguiente temporada, teniéndolos vigilados luego en abril es algo mas fácil dar con el objetivo.
Recechábamos una pequeña vaguada de monte bastante espeso donde habíamos visto un animal un tanto curioso y queríamos volver a verlo.
En mitad de la mañana se presento este joven macho que se acerco curioso a ver que era eso que había en medio del camino tumbado y acercándose arrastras lo máximo posible a el...
Nos dejo estas bonitas imágenes que nos alegraron la mañana ya que no fuimos capaces de dar con el objetivo, se había esfumado.
Jorge Sastre





