La entrada que ha preparado Federico en CORZO+ sobre la caza en las zonas urbanas es sumamente interesante. Creo que es un tema que va cobrando actualidad en muchas zonas de Europa.
Un grupo de cazadores puede disfrutar sanamente de su afición y a la vez contribuir a reducir el impacto de la fauna en la vida de la gente, pero hay que ser muy cuidadoso con la convivencia y los aspectos que el artículo recoge.
En España podemos, al menos en muchas CC.AA., hacer uso de la caza con arco para reducir el impacto y preocupación vecinal. Yo estoy viviendo una experiencia bastante positiva en una zona con una componente urbana que hace inviable la caza con armas de fuego. En general he detectado una buena tolerancia de los habitantes de la zona a la caza con arco, en tanto que la caza con rifle genera alarma y denuncias.
Creo que el fenómeno NINMBY (not in my back yard) se va a ir extendiendo tanto por los accidentes de tráfico como por aspectos sanitarios. Un buen posicionamiento y una actitud proactiva de los cazadores puede contribuir a dignificar la menoscabada imagen del cazador.
Saludos
Gerardo Pajares
Hola Gerardo,
aunque no me referiré al corzo, me gustaría comentar que respecto a la caza periurbana también tengo una experiencia positiva y con arma de fuego.
De entrada la postura general es anti caza y anti armas. A medida que los daños son más evidentes y más frecuentes, para los vecinos y para los Ayuntamientos, la aceptación aumenta de forma directamente proporcional. Es más, creo que en un futuro no muy lejano, necesitarán muy en serio a los cazadores para regular densidades de fauna periurbanas.
El punto de espera que tengo asignado es para caza nocturna y la aceptación vecinal es buena después de vallas reventadas, céspedes de jardines labrados de forma reiterada, rotondas labradas, sustos nocturnos por vecinos legos en el tema de fauna, accidentes de tráfico en motocicleta o automóvil, etc.
Para el cazador es un poco descafeinado estar de espera y oír de cerca las campanas de la iglesia, estar dentro de la contaminación lumínica y acústica propia de las zonas urbanas, pero con afición se puede soportar. En cuanto a resultados, parece mentira que piezas con ese tamaño y porte puedan rondar por ahí.
Saludos.
Lluís Ledesma
PD: pendiente queda leerme ese artículo de Corzo+

