A raíz del Fin de semana de Corzas, celebrado en Tiermes, es inevitable leer juicios de valor sobre lo que gusta o disgusta a cada cual el cazar o no las corzas.
Al margen de las apetencias personales que tengamos, desde la perspectiva de la gestión, son las hembras las que aportan más y valiosa información. Por ejemplo, y volviendo al caso de Soria, algo que llamó la atención fue que las corzas de un coto en concreto eran muy viejas y no estaban preñadas. La información coincidía con una tasa baja de avistamiento de crías.
Las fotos son de Jaime Hurtado y son reveladoras.
Dado que apreciar la edad en una corza es una quimera debemos suponer que su caza se distribuye el azar y la muestra obtenida es representativa del estado de la población. Por ello hemos añadido a esto el estudiar el estado sanitario de las piezas, en especial su carga parasitaria.
Si algo hemos ido aprendiendo con el paso de los años es que los parásitos de ciclo directo aumentan significativamente la intensidad de la infestación cuando se incrementa la abundancia y que los corzos son vulnerables a algunas de estas afecciones, pudiendo ocasionar severas reducciones de la población y por supuesto pérdida de calidad de los trofeos.
Pues bien, resulta desalentador comprobar que en efecto la situación es así y que los corzos hasta ahora muestreados en zonas de alta abundancia muestran cargas apraitarias elevadas, complejas (coexisten varios parásitos que afectan a varios tejidos) que merman las defensas y capacidades de los corzos.
Esto lo estamos detectando en áreas donde no se han cazado nunca corzas, con lo que los fenómenos de la autorregulación de las poblaciones por efecto de la emigración no ha funcionado, quedando esperar tan sólo el desenlace de la mortalidad por fenómenos densodependientes (hambre y enfermedad).
La caza de corzas nos otorga la oportunidad de gestionar eficazmente la población de corzos de un territorio, a la par que obtener una razonable renta en forma de carne de caza, saludable, apetitosa y esperemos que valorada.
La oportunidad no solamente se circunscribe a Soria. Son muchos ya los cotos, sociedades y cazadores, que dedican parte de su tiempo y su afición a ello en muchas regiones de España.
Saludos
Gerardo Pajares
Gerardo, buenas tardes,
La polémica sobre la caza de hembras es un tema recurrente fruto de muchos años de legislaciones pro-fomento de la caza, protegiéndose la captura de hembras y crías, una visión claramente trofeística como lo definía Rafa Centenera este fin de semana.
Está claro que ha sido un tema del cual se ha hablado mucho durante este fin de semana en Tiermes, no tanto de su necesidad, que es evidente y está más que justificada, cómo de la mejor forma de llevarse a cabo.
Así, había criterios y opiniones para todos los gustos, y es claro que incidiendo en uno u otro grupo de edad (juveniles o adultas) se interviene sobre la población. Sin duda, la distinción de la edad de las hembras en campo es imposible salvo que distingamos entre adultas o menores de un año, y una selección de uno u otro individuo conllevaría mucho tiempo y probablemente aún así nos equivocaremos. Rafael Centenera en su exposición lo reducía a un único criterio, a la hora de la caza de corzas el criterio es ese, precisamente que sea hembra.
A raíz de tu intervención, he recordado una entrada vuestra en el blog CORZO + al respecto de la caza de juveniles (Huntig Bambi), y sobre la necesidad de la caza también de crías.
Creo recordar que en la exposición de Pablo Ortega, expuso el caso de Austria, que con un territorio similar al de Castilla León capturaba anualmente unos 270.000 corzos, incluyendo machos, hembras y crías. En este caso, lo que me llamó la atención es que las sumas totales de las capturas de cada uno tienden a cumplir la regla del tercio que explicáis en la entrada.
Tenemos mucho que aprender aún de territorios donde nos llevan muchos años de ventaja, si bien está claro que no todos los factores son extrapolables...
Saludos, Pablo Fdez-Salguero
Que interesante y sorprendente me ha resultado. Jamás he abatido a una corza y hubiera reñido con cualquiera que lo hubiera hecho con un juvenil.
Saludos y gracias.
Alfonso Pérez Briz
Alfonso, buenas noches,
Es muy ilustrativa la charla de Rafael Centenera del domingo pasado en Tiermes, y que ha querido compartir con nosotros pudiéndose descargar el pdf de la misma en Biblioteca, en apartado Gestión
www.corzo.info/v_portal/apartados/apartado.asp?te=36
Saludos, Pablo
Muchas gracias Pablo, para allá voy de cabeza.
Alfonso Pérez Briz
Leído y ninguna duda, sólo una pregunta: ¿ Se ha editado algún DVD de la charla de Rafael ?, porque si buena es la documentación aportada, si le unimos las explicaciones sería la milk.
Alfonso Pérez Briz
Alfonso, buenos días,
perdona no haberte respondido, pero no había visto tu última intervención..
Solamente está su charla en PDF, aunque se ha colgado un extracto de la misma en ACTUALIDAD:
https://xn--asociaciondelcorzoespaol-mlc.com//v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=482&te=13&idage=1864&vap=0
Al hilo de este tema, sobre la necesidad de control de las poblaciones de ungulados (y por tanto, la caza de hembras y crías) os enlazo aquí la última entrada en el Blog Corzo + en la que se indican los efectos que pueden provocar los unuglados, y en concreto corzo, sobre el hábitat y el resto del ecosistema...
saludos, Pablo Fdez-Salguero
Gracias Pablo por tu interés.
Alfonso Pérez Briz




