Hola a todos,
Me gustaría plantearos una duda que me ha surgido tras leer "El corzo" de Rafael Centenera.
Me ha quedado la curiosidad de saber si al igual que a los corzos, las hembras sufren la emigración a otras zonas en los primeros años de su vida. Y si bien esta emigración se produce por la expulsión de su propia madre una vez a llegado la independencia o bien por el macho (que bien podía ser su propio padre).
Y en caso de quedarse en la zona familiar, ¿puede darse o se da, el caso de "incesto" llegando a la consanguinidad?, para que esto no suceda ¿la gestión de control debe recaer sobre las crías de ese año?
Bueno espero me podáis enseñar un poco mas,
Un saludo y gracias
Este es un tema que ha estado sometido a revisión a lo largo de los últimos años y que mediante la aplicación de herramientas de genética molecular parece que poco a poco se va aclarando.
Te aconsejo que leas la entrada del Blog CORZO+ https://xn--asociaciondelcorzoespaol-mlc.com//v_portal/entradahtml/entradahtmlver.asp?cod=105&te=21&idage=351&vap=0
Hasta hace poco se creía que la expansión de los corzos seguía el modelo que cuentas y que está ampliamente recogido en toda la bibliografía. De ser así sería plausible que las poblaciones se estructurasen genéticamente en torno a las hembras en linajes femeninos y que los linajes masculinos fueran irrelevantes. Pues bien, los trabajos de la Dra. Aurélie Coulon han venido a demostrar que las poblaciones de corzos no están muy estructuradas en linajes y que la diversidad genética es muy grande lo que viene a decir que la dispersión es muy similar en los machos y en las hembras.
Por otra parte en los trabajos que hemos realizado en España en esta materia hemos comprobado el alto nivel de heterocigosidad de las poblaciones, lo que viene a decir que no existe endogamia. La única salvedad son algunas poblaciones del sur de España, monofiléticas (que proceden de una sola estirpe) y lo son por un probable cuello de botella (vamos, que en un momento dado debieron quedar muy pocos corzos y ademas emparentados) lo que ha ocasionado una situación singular.
Este es el panorama en las zonas donde la ocupación del corzo es tradicional. ¿qué sucede en las zonas de nueva ocupación? Este tema está pendiente de aclarar, y dado que en Europa no hay muchas zonas de este tipo, salvo alguna en Grecia, Italia y España, queda por saber si los animales pioneros son o no los machos, y en su caso a qué distancia de las hembras.
Saludos
Gerardo Pajares
Desde el mas profundo respeto y aceptación de las conclusiones de los estudios científicos que versan sobre la materia, me atrevo a opinar desde la "vulgoexperiencia" de cazador y naturista.
Casi todas las hembras de casi todas las especies, incluso la humana lleva unos arquetipos genéticos que condiconan la fijacion de su querencia para criar.
Una buena casa, un nido perfecto, un sitio tranquilo, una buena dote-recursos trófcos y una comprobada futura tranquilidad para las crias. El galán ya lo escogerá luego.
Estas ciorcunstancvias no las encuentran en competencia con otras muy próximas.
Saludos
Interesante libro, lo pude leer hace relativamente poco y me pareció muy interesante, con respecto a las hembras, desde mi experiencia te digo que todos los años en torno a marzo y abril, las corcitas jovenes permanecen con su madre practicamente hasta que esta tiene a la nueva prole.
Saludos
Pablo Herrero
Gracias a todos por la información y el punto de vista.
Y respondiendo a lo tratado, creo que llegamos a la conclusión que presuponía. (También debido a la observación que he podido recoger en el campo).
Las corzas "matriacarles" permanecen en una zona concreta como bien dice Senén. Estas zonas son las que presentan un alimento cercano en época de cría, agua y mucha tranquilidad, ya que llevo observando muchas hembras que siempre crían en el mismo lugar y cuando digo mismo lugar me refiero siempre en el mismo punto, árbol, hilagar o borde de linde.( Y parece mentira cada vez que las veo)
Como también comenta Pablo, las crías permanecen con la madre toda su primera primavera (lactancia), otoño (destete) e invierno. Pero si nos metemos en los meses de abril, ya no están. En cuanto las nuevas madres van a dar a luz de la nueva prole, las nuevas corzas de la primavera pasada desaparecen. Creo que han formado parte de grupos que aparentemente se distribuyen en los aledaños más o menos cercanos de donde nacieron. (Desterradas por los machos en la época en que marca el territorio o por la hembra al parir)
Esta valoración la puedo constatar por que el número de hembras observadas que forman parte de los grupos en los meses de marzo y abril, van creciendo uniformemente.
Con ello llegaba a que comentaba Gerardo. Las corzas al igual que los machos jóvenes, presentan un alto grado de emigración a otras zonas. Pero seguimos con la incógnita de ¿Cuanta distancia supone su desplazamiento?, ¿Forman parte de otros grupos o generan grupos nuevos?, ¿Quien será la sucesora de la matriarca?
La verdad que este animalito es mágico.
Un saludo.
La distancia de dispersión depende de factores tales como la abundancia, la competencia interespecífica, la existencia de pasillos naturales, su estructura y extentsión. Así en las zonas donde la población es ya densa -claro está que los valores de abundancia son relativos a la capacidad de acogida de cada medio, de modo que en un brezal continuo serán menores que en un paisaje en mosaico agrícola/forestal- las distancias de dispersión serán bajas o muy bajas, consecuentes a que los territorios son a su vez más pequeños (también es de esperar que las cuernas de los machos sean menores y el peso de los animales también), en tanto que en densidades bajas la dispersión puede ser mayor, como resultado de que existen localidades mejores y peores, y como es obvio se ocuparán antes las mejores a pesar de que la distancia entre individuos sea mayor.
En el caso de hábitats subóptimos, como es el caso de muchos de los ambientes mesetarios, la dispersión tiene lugar a través de los bosques de rivera. Su anchura, su estructura, etc. condicionan la ocupación haciendo que en ocasiones las distancias de dispersión sean sobresalientes. Cuando estos bosques son anchos, su vegetación es diversa y el paisaje es más abigarrado se producen cambios en el ritmo de ocupación. En España hay multitud de citas y trabajos sobre este particular. Quizás para mi el mejor en esta materia es el realizado por mi paisano Pelayo Acevedo y el equipo de IREC en Aragón. También son muy conocidos los de Tellería y Virgós durante los años 90.
El corzo, como casi todos los animales y muy en especial los cérvidos, modifican su comportamiento en función de variables ambientales. Así son bien conocidos las pautas reproductivas del gamo en función de la estructura del monte, haciendo leks en algunos sitios o manteniendo harenes en otros. Algo parecido sucede con el venado, que puede hacer grandes harenes en las rañas toledanas o pequeños grupos en las estribaciones cantábricas.
En el caso del corzo parece que hay movimientos de flujo y reflujo, de distancia variable, en función de aspectos ambientales. Así en las zonas de mayor innivación, como la Cordillera Cantábrica, Urbión y Demanda, los corzos realizan desplazamientos temporales debido a la temperatura y disponibilidad de recursos. En otras zonas se debe al comportamiento de los competidores. Por ejemplo en el Macizo central ourensano o en el Guadarrama, la llegada cada primavera de los rebaños de vacuno ocasionan el desplazamiento vertical de los corzos, cuando los pastos son ocupados por el ganado.
Por otra parte, parece que en la mayoría de las poblaciones, desde que alcanzan determinados niveles de abundancia, durente el invierno las hembras tienden a agregarse en grupos emparentados. Por lo visto se ha comprobado que las hembras, en los primeros años posteriores a su dispersión optan por regresar al espacio natal, arrastrado con ellas a sus crías, y que este es el motivo de observar grupos invernales de cierto tamaño. Estos grupos suelen aparecer año tras año en los denominados "puntos calientes", en realidad zonas en las que ellos tienen una mejor defensa térmica (en el invierno es más importante incluso que la disponibilidad de alimento como hemos comprobado en algunos trabajos de campo).
Así pues es difícil dar una cifra relativa a la distancia de dispersión que valga para explicar todas las situaciones.
Saludos
Gerardo Pajares
Muchísimas gracias Gerardo por la aclaración, aportando ese punto de vista más científico.
Un saludo y gracias nuevamente.
J. A. Fontaneda.
Estimado José Angel:
Lo cierto es que tras las estupendas aclaraciones del presidente poco puede aportar uno. Sin embargo, si que es bueno señalar que el corzo es un animal territorial en todos los sentidos y eso afecta a las hebras igual que a los machos. Estos empiezan su territorialidad con el desmoga y la mantienen hasta final de otoño en que pierden los cuernos. Las hembras por su parte empiezan en marzo y abril, un mes antes incluso de que empiecen los partos y lo mantienen hasta más o menos un par de meses despues del parto.
esa actitud hostil, y te aseguro que las hembras pueden ser muy persistentes a la hora de "largar" a sus hijas, es la que las fuerza a emigrar.
Lo cierto es que el menor grado de territorialidad de las hembras hace que las hijas puedan pasar desapercibidas siempre que respeten la distancia a sus madres y de ese modo instalarse cerca de ellas, teneiendo una menor presión disperora.
Como dice Gerardo, si hay mucha densidad, es difícil escapar a la presión de la madre y del resto de hembras adultas y eso genera la expansión hasta llegar a puntos en que no existe la presión.
En las zonas de expansión, curiosamente lo primero que se suele ver es a las hembras, lo que podría sugerir que estas tienen una mayor capcidad de dispersion, si bein yo más bien creo que es debido a la mayor tasa de mortalidad de los machos jóvenes y que por ello se dejan ver mejor las nuevas aoprtaciones femeninas.
En cuanto a la posibilidad de incestos, no creo que debas comerte el tarro dada la alta diversidad genética del corzo. Si se trata de espacios abiertos, la sabia naturaleza ya ha establecido los mecanismos necesarios para que eso no sea un problema.
Un saludo
Rafael Centenera
Un fenómeno que no se si estará muy estudiado, pero que se puede observar, es la expulsión o al menos la persecución aparentemente nada amistosa de las crías hembras del año anterior por parte del macho. Lo he visto a finales de abril y en mayo, así que no creo que fueran prolegómenos del celo. ¿Estoy equivocado? ¿Como se interpretan esas persecuciones?.
Saludos

