Fuente: Newsletter Natura Hoy
Los planes de recuperación del lince ibérico tienen como objetivo aumentar en los próximos cinco años su población de los 230 ejemplares actuales a 315. Estas medidas están destinadas a la recuperación de las poblaciones, así como la protección de sus hábitats actuales y su área de expansión. En la misma línea se encuentran las actuaciones que se llevarán a cabo para el águila imperial y el pinsapo, aprobadas ayer en consejo de Gobierno.
La nueva planificación incluye también medidas para los planes de recuperación y conservación de las aves esteparias y las aves necrófagas, grupos en los que se incluyen especies en riesgo de extinción además de otras catalogadas como vulnerables o de interés especial.
En cuanto al felino más amenazado se ha registrado un aumento del 73% en su superficie de distribución y en la actualidad se alcanzan los 230 ejemplares (165 en Sierra Morena y 65 en Doñana) frente a las 120 que había la pasada década. Además el plan se extenderá a territorios considerados de expansión potencial para esta especie, como Gudalmellato, Guarrizar y la conexión Doñana- Sierra Morena.
El águila imperial mantendrá la catalogación de especie en peligro de extinción hasta que se alcance un mayor tamaño poblacional, según se destacó en el Consejo. Cuando aumente este censo, la especie podrá pasar a la categoría de vulnerable. Los últimos censos hablan de una población en Andalucía de 61 parejas de las 251 que existen en total.
El plan diseñado para la principal flora andaluza amenazada, el pinsapo, tiene como fin favorecer su expansión natural. Esta estrategia tendrá como resultado un aumento de 300 hectáreas en la superficie total ocupada por los pinsapares, cuya cifra total ronda las 4.000 hectáreas.

