El otro día comentaba Pablo que los alemanes hablan de "tiros de cocina" al referirse a algunos pensados para el aprovechamiento de la carne de las piezas. Me gustaría saber con precisión a qué tipo de tiros se refieren.
Igualmente me gustaría saber, ahora que andamos tras las corzas, qué preferencias tenemos unos y otros en esta materia. En mi caso suelo escoger la parte baja del pecho, algo por detrás del codillo, con la intención de acertar en la punta de corazón. Confieso que lo hago así porque sé que con ese tipo de heridas la muerte es cierta pero la pieza corre algunos metros antes de desplomarse y me ofrece la oportunidad de aprovecharlo con alguno de mis teckels que están en fase de inicio en las labores del rastro de sangre.
Y vosotros ¿qué hacéis?
Saludos
Gerardo Pajares
Gerardo:
Para mí está claro que, si de lo que se trata de aprovechar la carne se refiere, el mejor tiro es un balazo en el cuello o la cabeza del animal. Evidentemente se trata de un disparo difícil y algo arriesgado, pero si se está cazando corzas (donde no se corre riesgo de estropear el trofeo y uno se pone menos nervioso que con los machos), se tira cerca, sentado y bien apoyado en un Hochsitz (como se hace habitualmente en Centroeuropa) y se utiliza un rifle de calibre pequeño en el que se tenga confianza, no resulta empresa escasa de sentido. Si tirando al blanco y apoyados, a menos de 100 m, casi todos los cazadores podemos meter la inmensa mayoría de los disparos en un círculo de 5 o 6 cm. de diámetro, es evidente que acertar en el cuello de una corza es perfectamente posible. Además, disparando al cuello hay poco riesgo de dejar animales heridos: si se falla, se suele fallar limpiamente y... a otra cosa mariposa.
Otro buen disparo para la cocina en mi opinión es el que busca la caja torácica, aunque algo más trasero de lo habitual para evitar dañar las paletillas. Este tiro es bueno, también, para entrenar a los perros de sangre, pues la corza no suele caer en el sitio (como ocurre si se afecta a las paletas) sino que correrá unos metros, normalmente dejando un buen rastro de sangre, antes de caer muerta. Hay que tener sin embargo mucho cuidado con este tiro, sobre todo si el animal se presenta sesgado, porque, aunque la entrada esté bien colocada, es posible que la bala en su trayectoria afecte a la cavidad intestinal que, como bien sabes, es lo peor que, desde un punto de vista del aprovechamiento culinario, nos puede suceder.
Un abrazo:
Pablo Ortega
Gerardo,
La experiencia que yo tengo con los "tiros de cocina", es amplia, no con las corzas pero sí con las ciervas. Siempre intento tirar con el calibre mas pequeño posible, ya que como comenta Pablo, el tiro y su circunstancia es totalmente distinto. Por otra parte son "tiros de cirujía" que van enfocados a no estropear nada de carne, con lo que siempre apuntas a la cabeza y mas concretamente a la cepa de la oreja, caen fulminadas.
Otra cosa es hacer el doblete de no estropear carne y dejar al animal lo suficientemente muerto para poder aprovechar la ocasión de preparar al perro en el rastro de sangre, estoy de acuerdo con Pablo y contigo que un tiro trasero y bajo de codillo es el ideal.
Abrazo
Antonio López

