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El lobo gestor

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(@Gerardo Pajares Bernaldo de Quiros)
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Registrado: hace 7 años
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Buenos días,

He incorporado al blog CORZO+ una nueva entrada titulada ´El lobo gestor´  https://xn--asociaciondelcorzoespaol-mlc.com//asociaciones-caza-corzo-espana/corzo-/el-lobo-gestor_4504_104_7383_0_ent.html

Dado que parece que hay alguans dificultades técnicas para recibir comentarios en CORZO+ abro este hilo de mensajes para atenderos.

Saludos

Gerardo Pajares



   
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(@laureano-de-las-cuevas-alvarez)
Miembro
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 390
 

Soberbio artiículo Gerardo. Mil Gracias.

Abrazo.

Laureano



   
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(@Lluis Ledesma Gómez)
Active Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 18
 

Interesantísimo tema Gerardo,

sólo cuando en el artículo se escribe la siguiente frase:

" que la emigración es un reto que sólo pueden asumir los mejores"

tengo mis dudas de que esto siempre sea así.

Creo que algunos de los emigrantes, desplazados en busca de nuevos territorios y buen alimento, pueden pasar épocas de no tan excelente nutrición.

¿Que opinais?

Lluís Ledesma



   
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(@Gerardo Pajares Bernaldo de Quiros)
Famed Member
Registrado: hace 7 años
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Por problemas de funcionamiento de sitio no pude colgar este comentario el pasado miércoles:

La emigración es una estrategia del individuo ante una situación de estrés, bien demográfico, bien por falta de recursos o por otros motivos  que inviten a buscar otro lugar para vivir. Hay multitud de estudios sobre la relación entre emigración y estado físico, entre los que no faltan los que han incorporado las metodologías estadísticas más complejas, ya que se sabe que la emigración es uno de los elementos claves de la evolución y especiación.

El individuo emigrante, para poder abordar el resto de cambiar de ubicación, necesita, como un prerrequisito, encontrarse en un plano de salud, energía, vigor, etc. superior a la media de los ejemplares residentes. Los débiles pueden intentarlo pero con casi total seguridad fracasarán, pero lo normal es que no asuman este reto.

La poblaciones de emigrantes son por lo general muy vigorosas y eso explica los fenómenos de colonización de nuevos ecosistemas. Cosa distinta es que todos los emigrantes tengan éxito. Ciertamente padecerán penurias, enfermedades y muchos fallecerán, pero los supervivientes tienen de promedio una condición física superior.

Esto es muy evidente en el caso del corzo. La diferencia del tamaño y peso de los trofeos, por ejemplo, entre poblaciones implantadas artificialmente y aquellas que son resulatdo de un proceso de emigración natural, están fuera de toda duda. El vigor de las últimas ofrece trofeos, pesos y estados de salud claramente mejores.

Hay trabajos que han encontrado que el contenido en grasa de la médula ósea de los corzos atropellados es superior al de los corzos cazados. &iquest,Por qué? Pues porque los atropellados son mayoritariamente juveniles emigrantes, en tando que entre los cazados abundan juveniles sedentarios.

Saludos,

Gerardo Pajares



   
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(@Gerardo Pajares Bernaldo de Quiros)
Famed Member
Registrado: hace 7 años
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El siguiente mensaje se ha publicado como comentario a la entrada en el Blog CORZO+, después de los numerosos comentarios en las RRSS Facebook y Twiter que este artículo mío ha tenido, y en el los antilobo han querido ver un aval a sus pretensiones y los prolobo una agresión a los suyo. Ni lo uno ni lo otro ha sido mi intención. Lo que he querido poner de manifiesto es que el lobo es una especie mitificada, pero su actuación como depredador no se guía por principio beneficiosos. Sencillamente hace lo que le es mejor, le gusta (los animales también tienen aficiones y son adictos al placer y la satisfacción), con independencia de si ello es mejor o peor para las especies depredadas. Esto es válido para la relación lobo/corzo como lo es para la relación herbívoro/planta, algo frecuentemente olvidado.

Matizo también que personalmente no defiendo que el lobo sea especie cinegética, no por su sostenibilidad o por cuestiones éticas, sino por la mero coste de la responsabilidad patrimonial que supone el costear sus costosos daños a la ganadería.

Mi comentario es el siguiente:

Después de numerosas interacciones en las redes sociales, no siempre cordiales, quiero hacer varias matizaciones.

El motivo de esta entrada no es avalar la caza o el control del lobo, sino aportar otro punto de vista diferente sobre la depredación, apoyado por datos de investigadores europeos, que aportan luz sobre la interacciones del lobo y su papel real en las comunidades de herbívoros. Las que por cierto, tenemos obligación de conservar, tanto en su integridad genética, sanitaria y de estructura demográfica, ya que parece que solamente existe preocupación por la conservación a ultranza de las especies mitificadas.

El lobo, como cualquier depredador, tiene efectos importantes sobre las especies depredadas, y como es obvio su efecto no es necesariamente favorable para ellas. El corzo en concreto, ha sido una especie secularmente escasa y discontinua, como atestiguan los registros documentales. Ahora vive un máximo histórico, tanto en abundancia como en rango de distribución, y su función ecológica no es la de ser un mero alimento para lobos -o pieza de trofeo para cazadores-, como parece que se destila de los muchos comentarios en las redes sociales.

Parece que sigue habiendo mucha gente que cree que las especies están presentes en la Tierra con el objetivo de cumplir una función. Esto es falso. La presencia de todas ellas, el hombre incluido, es fruto de un proceso marcadamente azaroso y carente de cualquier objetivo cósmico. La ciencia así lo apuntala.

La interacción lobo-corzo, como es obvio, se enmarca dentro de otro conjunto de interacciones en las que participan muchos otros intervinientes (ciervos, caballos, ovejas, jabalíes, hombres, zorros, etc.), y ello explica que el corzo no haya sido exterminado por la acción depredadora del lobo. Pero ello no obsta la inclinación natural y específica del depredador de franco empeorante de la salud de los corzos. Quizá, más adelante, explique la perversa interacción (biológicamente hablando)que el lobo ejerce sobre el corzo, merced a un parásito que resulta banal en el cánido pero es demoledor para el corzo, y cuyo mantenimiento, expansión e intensidad depende de los carnívoros, y favorece la actividad del depredador.

Por último indicar que el autor es Master en Biología de Organismos y Sistemas (DEA) por la Universidad de Oviedo y Doctor en Veterinaria (MSV-MS- PhD) por la Universidad de Santiago de Compostela.



   
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