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Carreteras, un problema en cualquier lugar

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(@borja-melgarejo-loring)
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Registrado: hace 7 años
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Iniciador del debate  

Este año en Semana Santa hemos estado por tierras escocesas, en concreto en el norte, en plenas Highlands, muy cerca de su capital, Inverness.  País que recomiendo visitéis si tenéis la oportunidad, ya que tiene una variedad de paisajes, ecosistemas, fauna, inigualable. Para los amantes de la naturaleza es lugar obligado, y más si lo que os apasionan son las aves, sobre todos las marinas y acuáticas.

Como en toda Escocia los corzos son muy abundantes, se pueden  ver cerca de pueblos y ciudades, conviviendo con los famosos venados, en brezales y bosques de coníferas, y por cualquier prado o siembra cercana a cualquier bosquejo.

En una de nuestras mañanas detrás de los corzos nos ocurrió lo siguiente.

Ayer por la noche dejamos todo preparado. Amanece muy temprano (05:00) y el madrugón es importante.

La zona donde íbamos a pasar la mañana  es un bosque por el cual transcurre una carretera algo transcurrida, que divide el bosque en dos, comento lo de la carretera porque va a ser protagonista de nuestra mañana escocesa. Hay algunas casa por la zona, siembras y prados con ganado, lo típico de aquella zona cuando no estás detrás de los corzos en los brezales, caza muy bonita.

La mañana bastante fría, aunque despejada y sin aire.

Dejamos a mi primo Nicolás en un highseat, en un claro en el bosque a ver si tiene suerte y es capaz de cobrar su primer corzo. Durante la mañana, tras varias asomadas y una buena caminata, tan solo conseguimos ver  alguna hembra y un macho, ya descorreado. Es principios de abril y por esta zona es todavía algo temprano en la temporada,  pero sabemos que los machos adultos andan ya sin correal.

Al volver a por Nicolás lo vemos que anda pisteando, nos comenta que ha tirado un corzo, cree haberle dado pero que no lo encuentra, ha encontrado algunos trozos de tripa pero no da con él. Tras un buen rato buscando damos con él, lo encontramos debajo de un pino caído, con un tiro malo en la parte baja de la barriga.

Hasta aquí toda la mañana estupenda, nos llevamos un corzo a casa, ya tenemos a mi madre contenta  y encima Nicolás ha sido capaz de cobrarlo por su cuenta.

Ya en casa despiezando el corzo, noto que no tiene toda la grasa que debería para la época que estamos, al igual que tiene pinta de estar algo delgado. Tiene una costilla rota y enquistada, decido acabar de sacar todas las piezas para luego ponerme a investigar un poco más. Tras haberle limpiado toda la caja torácica y las costillas, el diagnóstico es el siguiente; 4 costillas rotas, ya curadas con un quiste. El pulmón de ese mismo lado, pegado totalmente a las costillas y algo atrofiado.

En la zona en la que hemos estado cazando esta mañana y más en concreto en la carretera que la cruza hemos encontrado un corzo muerto de hace pocos días, cuando andábamos pisteando el corzo entre el bosque hemos encontrado otro macho con correal muerto, de hacía no más de dos semanas. Según nos cuenta nuestro amigo escocés que se conoce muy bien  la zona, en ese tramo de carretera todos los años mueren varios corzos. No siendo raro encontrar desde machos adultos hasta hembras y jóvenes. En el caso de nuestro corzo creemos que las costillas rotas se deben seguramente al golpe con algún vehículo, tuvo la suerte de salir vivo y curar las heridas, no la misma suerte que tienen la mayoría de corzos al cruzarse un coche en su camino.

Algo que también nos extrañó  fue su cuerna, ya que era un corzo adulto y se suponía algo más grande, y más viendo las rosetas y el inicio del crecimiento de la cuerna, con un grosor medio y perlado, pero de luchaderas hacia arriba el desarrollo es mínimo, causa creemos del golpe unos meses antes. Los machos de la zona tienen trofeos medios, no son los grandes corzos de Inglaterra y sur escocés, la media es muy normal, a veces se cobra alguno bueno, pero no son muy grandes en general, aunque en las zonas bajas como en la que nos encontrábamos si que se pueden cobrar bonitos machos. Por ello nos extraño un poco el pequeño tamaño de este, y que luego pudimos obviar el porqué.

Tuvo suerte de escapar con vida de la carretera, aunque no tanta esta mañana.

En la foto se pueden ver las costillas enquistadas y totalmente rotas.

Hay que ver lo que puede llegar a aguantar estos Capreolus!

Un saludo a todos.

Borja Melgarejo Loring

Socio ACE



   
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(@Pablo Ortega Martín)
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Registrado: hace 7 años
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Buenos días, Borja:

Ciertamente es increíble lo que pueden llegar a aguantar los corzos, animales que, contra lo que ocurre por ejemplo con el jabalí, tienen fama de "blandos". Para mí sí parece lo más probable que la fractura de varias costillas en un costado se deba, como tú sugieres, al golpe propinado por un coche.

Un abrazo:

Pablo Ortega.



   
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(@joaquin-garrido-ovelar)
Reputable Member
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 484
 

La verdad es que sí, que a pesar de tener un aspecto de fragilidad aguantan bastante los  golpes y encajan bien los tiros, siendo capaces de recorrer varios centenares de metros con un tiro bien colocado de codillo.

Gracias Borja por el post, me ha encantado tanto por la singularidad del corzo como por la descripción de la zona de caza.

Saludos

Joaquin Garrido



   
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