Feliz año 2015 a todos.
Hace algunas semanas se puso en contacto conmigo Enrique Navarro, presidente del grupo Tagonius, una asociación conservacionista que está llevando a cabo una encomiable e interesantísima labor de seguimiento de la fauna de la denominada Alcarria madrileña. El motivo del contacto inicial fue la organización de unas próximas Jornadas sobre la vida salvaje de dicha comarca, que van a a tener lugar en el municipio de Nuevo Baztán, muy cercano a la capital de España, y en las que está previsto que participe yo en nombre y representación de la ACE. Estas Jornadas se celebrarán en varios fines de semana próximos y prometen ser ciertamente interesantes. Tan pronto como me hagan llegar el programa definitivo, lo colgaré en esta Web por si alguien quiere animarse a asistir.
Creo que no me equivoco si digo que la digamos "cautela" inicial con la que Enrique, presidente de un grupo ecologista que no tenía ninguna noticia previa de la ACE, se dirigió a nosotros, representantes de lo que suponía una organización de cazadores al uso, se ha convertido en poco tiempo en franca simpatía y confianza mutua. Seguramente a Enrique le bastó con ver alguno de los posts de Mario Bregaña en nuestra Web que le mandé, para darse cuenta de que en esta casa interesan muchas más cosas que atizarle un balazo a un animal con cuernos.
Como consecuencia del rápido desvanecimiento de toda prevención que pudiera haber habido entre nosotros (!ojalá con todos los grupos ecologistas pudieran tenderse puentes y encontrar puntos de encuentro y comprensión hacia la caza con tanta facilidad!), Enrique me ha ido mandando un raudal de imágenes de la fauna que campa casi a las puertas de la capital. Pienso que quizá el que yo, tras recibir una de sus primeras fotos, le puntualizase que los restos de una presa encontrada en un nido de azores que tenían catalogada como una codorniz, no era tal sino un pollo igualón de perdiz, le hizo ver que los cazadores podemos saber tanto o más de vida salvaje que los meros naturalistas.
Las fotos están tomadas mediante fototrampeo y desde luego son enormemente interesantes por la variedad de fauna que documentan en una zona ecológicamente tan humilde y geográficamente tan cercana a una capital de varios millones de habitantes como es la Alcarria madrileña. Creo que merece la pena echarles un vistazo.
Os pongo primero una de las varias imágenes de corzos tomadas por las cámaras. Selecciono esta porque tiene un interés especial, al quizá documentar un caso de sarna en el ejemplar que aparece. Desde luego, lo que se le ve en el costado al animal tiene toda la pinta de ello. A ver qué opinan al respecto los veterinarios de cabecera de esta Asociación.

A continuación, os pongo algunos ejemplos de las sorpresas que van proporcionando día a día las cámaras instaladas:
Un turón, una nutria y un tejón:
Un pollo de azor y un azor adulto, con una presa que es una comadreja:
Un águila real y un búho real.
Un macho de aguilucho cenizo, con una presa bien inusual: un jilguero.
Una gineta y un gato montés:
Y, como fin de fiesta, algo realmente inesperado. Nada menos que... !un águila pescadora, aparentemente anillada en Escocia!
Gracias a Enrique (quien, por cierto, es un extraordinario dibujante, alguna de cuyas obras espero poder mostraros pronto) por permitirme sacar a la luz estas fotografías.
Saludos a todos:
Pablo Ortega.












